Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3828
https://doi.org/
10.69639/arandu.v13i1.2260
El enfoque socio-constructivista en la era de la IA: ¿cómo la
inteligencia artificial redefine la zona de desarrollo próximo
de vygotsky?

The socio
-constructivist approach in the age of AI: how does artificial intelligence
redefine vygotsky's zone of proximal development?

Jenny Valeria Caiza Lliquin

yoli4404@hotmail.com

https://orcid.org/0009-0008-7130-856X

Investigador Independiente

Ecuador

Sonia Yolanda Ordoñez Sanmartin

yoli4404@hotmail.com

https://orcid.org/0009-0005-6571-7680

Investigador Independiente

Ecuador

Artículo recibido: 28 de febrero de 2026. Aceptado para publicación: 10 de marzo 2026.

Conflictos de intereses: Ninguno que declarar.

RESUMEN

El presente estudio tuvo como objetivo analizar cómo la integración de la Inteligencia Artificial
(IA) en la educación puede potenciar el enfoque socio-constructivista y contribuir al desarrollo
emocional y cognitivo de los estudiantes. Para ello, se aplicó una metodología cuasi-experimental
en la que participaron 573 estudiantes de diversas instituciones educativas. La investigación se
llevó a cabo mediante la implementación de un programa educativo que combinó herramientas
de IA con metodologías activas, así como la recolección de datos antes y después de su
implementación. Los hallazgos mostraron mejoras significativas en el desarrollo de competencias
emocionales, donde el autoconocimiento pasó del 45% al 75%. Además, los resultados
académicos mejoraron notablemente, alcanzando un aumento en las calificaciones de todas las
materias evaluadas. La calidad de interacción entre estudiantes y docentes se incrementó,
sugiriendo que la IA facilitó un entorno más colaborativo y participativo. La percepción de la
educación emocional también se modificó positivamente, y la confianza en el aprendizaje
aumentó dramáticamente, lo que subraya el impacto positivo de la integración tecnológica en la
educación. La combinación de metodologías socio-constructivistas con herramientas de IA
demostró ser eficaz para mejorar tanto el desarrollo emocional como el rendimiento académico
de los estudiantes. La investigación sugiere que la tecnología educativa, al estar adecuadamente
integrada, puede transformar el entorno de aprendizaje, promoviendo experiencias más
enriquecedoras y significativas para los alumnos.

Palabras clave: Inteligencia Artificial, educación emocional, rendimiento académico,
aprendizaje colaborativo
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3829
ABSTRACT

This study aimed to analyze how the integration of Artificial Intelligence (AI) in education can

enhance the socio
-constructivist approach and contribute to the emotional and cognitive
development of students. To achieve this, a quasi
-experimental methodology was applied,
involving 573 students from various educational institutions. The research was conducted through

the implementation of an educational program that combined AI tools with active methodologies,

as well as the collection of data before and af
ter its implementation. The findings showed
significant improvements in the development of emotional competencies, where self
-awareness
increased from 45% to 75%. Additionally, academic results improved notably, with an increase

in grades across all evaluated subjects. The qualit
y of interaction between students and teachers
increased, suggesting that AI facilitated a more collaborative and participatory environment. The

perception of emotional education also changed positively, and confidence in learning

d
ramatically increased, highlighting the positive impact of technological integration in education.
The combination of socio
-constructivist methodologies with AI tools proved effective in
enhancing both emotional development and academic performance of students. The research

suggests that educational technology, when adequately integrated, can transform
the learning
environment, promoting more enriching and meaningful experiences for students.

Keywords:
Artificial Intelligence, emotional education, academic performance,
collaborative learning

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licencia Creative Commons Atribution 4.0 International.
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INTRODUCCIÓN

La educación, en su evolución constante, se enfrenta a un nuevo paradigma: la era de la
Inteligencia Artificial (IA). Este fenómeno no solo impacta el proceso de enseñanza-aprendizaje,
sino que redefine el concepto de la Zona de Desarrollo Próximo (ZDP) propuesto por Vygotsky.
En este contexto, el enfoque socio-constructivista cobra vital importancia, ya que nos invita a
examinar cómo la IA puede ser integrada en la educación para potenciar el aprendizaje.

Según Vygotsky (1978), la ZDP se refiere al espacio de aprendizaje en el que el estudiante,
con la ayuda de un guía o mediador, puede alcanzar niveles más altos de comprensión y dominio
de habilidades. Esta teoría plantea que el aprendizaje es un proceso social donde las interacciones
son fundamentales para el crecimiento cognitivo. Con la incorporación de la IA en el aula, las
oportunidades para estas interacciones se multiplican, brindando a los estudiantes recursos y
herramientas que facilitan el aprendizaje.

La tecnología, y en particular la IA, actúa como mediadora en el proceso educativo. La
capacidad de la IA para personalizar la enseñanza y adaptarse a las necesidades individuales tiene
un impacto significativo. Por ejemplo, utilizando algoritmos avanzados, la IA puede identificar
las áreas de dificultad de un estudiante y ofrecer ejercicios específicos para ayudarlo a superar sus
obstáculos (Arias & Pérez-Escoda, 2020). Esto no solo mejora el aprovechamiento académico,
sino que también fomenta la autoconfianza del estudiante.

La educación emocional se ha vuelto esencial en este nuevo escenario. Se trata de
desarrollar competencias que van más allá de lo cognitivo, haciéndose crucial para el éxito
escolar. Como enfatiza Bisquerra (2016), la inteligencia emocional y el bienestar son
fundamentales para el logro académico. La IA puede contribuir al desarrollo de estas habilidades
al proporcionar retroalimentación inmediata y recursos personalizados, ayudando a los
estudiantes a identificar y gestionar sus emociones.

A medida que exploramos el uso de la IA en el aula, también surgen interrogantes éticos y
pedagógicos. La implementación de tecnologías educativas debe ser crítica y reflexiva. Debe
asegurarse que se priorice el bienestar del estudiante y que esta no se convierta en una herramienta
de control, sino en un soporte para el aprendizaje y desarrollo personal. Según Goleman (2018),
la educación emocional debe ser parte integral de los procesos educativos que integran
innovaciones digitales.

La investigación destaca la necesidad de un enfoque integrador que contemple tanto los
aspectos emocionales como los cognitivos del aprendizaje. Extremera y Fernández-Berrocal
(2015) argumentan que la regulación emocional en contextos educativos es vital, especialmente
en situaciones mediadas por tecnología, donde las interacciones pueden ser menos personales y
más mecánicas.
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3831
La transformación del papel del docente es un aspecto importante a considerar en este
proceso. Ya no son solo transmisores de información, sino también formadores de habilidades
emocionales. Caballero (2017) sostiene que la neuroeducación ofrece herramientas que permiten
a los docentes mejorar el aprendizaje a través de la comprensión del funcionamiento cerebral y
del impacto de las emociones en el aprendizaje.

A medida que continuamos explorando el impacto de la IA en la educación, es fundamental
reflexionar sobre cómo esto afecta la formación de los educadores. Marina (2015) argumenta que
el despertar de la inteligencia emocional en los profesores es esencial para crear ambientes de
aprendizaje positivos y productivos, donde los estudiantes puedan florecer tanto emocional como
intelectualmente.

La alineación de los objetivos entre la IA y el enfoque socio-constructivista puede resultar
en entornos de aprendizaje enriquecidos y significativos. Seligman (2011) concluye que el
bienestar emocional en el aula no solo mejora el rendimiento académico, sino que también
fomenta un sentido de comunidad y pertenencia, lo cual es esencial para la motivación del
estudiante.

El concepto de "Aulas Felices" representa un nuevo paradigma que busca integrar la
educación emocional con metodologías innovadoras y efectivas. Lozano y García (2020) destacan
que estos programas han mostrado resultados positivos en la convivencia escolar y el rendimiento
académico, lo que sugiere que un entorno emocionalmente positivo puede impulsar el aprendizaje
académico.

Además, el marco del aprendizaje social y emocional ha cobrado particular relevancia en
este nuevo enfoque educativo. Según el Collaborative for Academic, Social, and Emotional
Learning (2020), la incorporación de estos componentes en el currículo puede tener un impacto
profundo en el desarrollo integral del estudiante, fomentando habilidades como la empatía, la
autogestión y la colaboración.

A través de la IA como aliada, las oportunidades para el aprendizaje y la auto-regulación
emocional se amplían considerablemente. La implementación de plataformas educativas
adaptativas permite a cada estudiante recibir la atención necesaria para su desarrollo personal,
garantizando que nadie se quede atrás en su camino educativo.

La metodología basada en proyectos y problemas se ve también potenciada con el uso de
tecnologías. Bisquerra y Hernández (2017) subrayan cómo estas metodologías son efectivas para
abordar las necesidades emocionales y cognitivas de los alumnos en un entorno educativo que
fomenta la curiosidad y la creatividad.

Sin embargo, el uso de tecnología debe llevar consigo una reflexión crítica. Es fundamental
abordar las cuestiones relacionadas con la identidad digital y la privacidad, asegurando que los
derechos de los estudiantes sean protegidos en todo momento. Este aspecto es clave en la
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3832
discusión sobre cómo la tecnología puede mejorar la educación sin comprometer la seguridad y
la integridad de los alumnos.

A medida que las instituciones educativas navegan en este nuevo paisaje, deben estar
preparadas para adaptar sus enfoques y metodologías con el fin de integrar la IA de manera
efectiva. Esto garantiza que el respeto por la individualidad y el contexto de cada estudiante
prevalezca, convirtiendo la educación en una experiencia personalizada y significativa.

El futuro de la educación se presenta como un campo prometedor, pero depende de nuestra
capacidad para adaptarnos constantemente a los cambios tecnológicos. En este sentido, Ibarrola
(2013) sugiere que la neurociencia puede ser clave para entender cómo aplicar la IA en contextos
de aprendizaje significativos y para proporcionar a los educadores herramientas que les permitan
innovar en sus prácticas.

La investigación en este campo sigue siendo fundamental para guiar las prácticas
educativas hacia un enfoque más humano y centrado en el estudiante. A medida que los estudios
sobre educación emocional y la influencia de la IA en el aprendizaje avancen, los educadores
estarán mejor preparados para afrontar los retos que surgen en este nuevo entorno y para
capitalizar las oportunidades.

Las futuras generaciones de estudiantes no solo presentarán diferentes necesidades y
expectativas, sino que también estarán más familiarizadas con la tecnología desde una edad
temprana. Por lo tanto, es vital que las instituciones educativas se preparen para confrontar estos
cambios de manera proactiva y reflexiva, adoptando enfoques que integren la innovación
tecnológica con la educación emocional.

En última instancia, el enfoque socio-constructivista, combinado con el uso efectivo de la
inteligencia artificial, tiene el potencial de transformar la educación de manera significativa. A
medida que nos adentramos en esta nueva era, es esencial desarrollar teorías y prácticas que no
solo integren la tecnología, sino que también promuevan el desarrollo emocional y social de los
estudiantes, preparándolos para enfrentar los desafíos del futuro.

Objetivos

Objetivo General

Analizar cómo la integración de la Inteligencia Artificial en la educación puede potenciar
el enfoque socio-constructivista, facilitando el desarrollo emocional y cognitivo de los estudiantes
dentro de la Zona de Desarrollo Próximo (ZDP) propuesta por Vygotsky.

Objetivos Específicos

Examinar las metodologías educativas que incorporan la Inteligencia Artificial para
promover interacciones sociales positivas entre estudiantes y docentes, evaluando su
impacto en el aprendizaje colaborativo y en la construcción de conocimiento.
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3833
Investigar el papel de la Inteligencia Artificial en el desarrollo de competencias
emocionales en los estudiantes, analizando cómo estas tecnologías pueden contribuir al
bienestar emocional y a la autorregulación en el contexto educativo.

Evaluar la efectividad de programas de educación emocional y su integración con
herramientas de Inteligencia Artificial, determinando su influencia en el rendimiento
académico y en la convivencia escolar, así como su capacidad para crear entornos de
aprendizaje inclusivos y positivos.

METODOLOGÍA

La presente investigación se realizó con el objetivo de analizar cómo la integración de la
Inteligencia Artificial en la educación podía potenciar el enfoque socio-constructivista y
contribuir al desarrollo emocional y cognitivo de los estudiantes. Para ello, se llevó a cabo un
estudio cuasi-experimental en el que participaron 573 estudiantes de diversas instituciones
educativas.

En primer lugar, se seleccionaron aleatoriamente a los participantes, asegurando una
muestra representativa en términos de edad, nivel educativo y contexto socioeconómico. Los
estudiantes fueron divididos en dos grupos: uno que utilizó herramientas de Inteligencia Artificial
en su proceso educativo y otro que continuó con métodos de enseñanza tradicionales.

Se diseñó un programa educativo que incorporaba diversas metodologías activas, tales
como el aprendizaje basado en proyectos y la enseñanza colaborativa, utilizando plataformas de
IA que facilitaban la personalización del aprendizaje. Este programa se implementó durante un
período de seis meses, periodo en el cual se llevaron a cabo sesiones regulares de formación para
los docentes, orientados a capacitarles en el uso de la tecnología y en la promoción de un ambiente
emocionalmente positivo en el aula.

Para evaluar el impacto del programa, se emplearon diversas herramientas de recolección
de datos. Se aplicaron encuestas y cuestionarios al inicio y al final del estudio para medir el
desarrollo de competencias emocionales, así como el rendimiento académico de los estudiantes.
Estos instrumentos fueron validados mediante un análisis de expertos en educación emocional y
tecnología educativa.

Además, se realizaron grupos focales y entrevistas semi-estructuradas con docentes y
estudiantes para obtener una comprensión más profunda sobre las percepciones de los
participantes respecto a la integración de la IA en su aprendizaje y a los cambios en la dinámica
del aula.

Los datos recolectados se analizaron mediante técnicas estadísticas descriptivas e
inferenciales para examinar las diferencias significativas en el rendimiento académico y en el
desarrollo emocional entre los dos grupos. Este enfoque permitió evaluar la efectividad del uso
de herramientas de Inteligencia Artificial en el contexto educativo, en línea con los objetivos
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3834
establecidos. Todas las etapas del estudio se llevaron a cabo respetando los principios éticos,
garantizando la confidencialidad y el bienestar de los participantes, y se solicitó el consentimiento
informado tanto a los estudiantes como a sus tutores.

RESULTADOS

Desarrollo de Competencias Emocionales

Descripción: Esta tabla muestra el porcentaje de estudiantes que desarrollaron
competencias emocionales antes y después de implementar el programa educativo con
herramientas de IA.

Tabla 1

Desarrollo de Competencias Emocionales

Competencias Emocionales
Antes (%) Después (%)
Autoconocimiento
45 75
Autoregulación
50 80
Empatía
40 78
Habilidades sociales
55 85
Toma de decisiones
48 72
Elaborado: Por autores

Análisis: El desarrollo de competencias emocionales mejoró significativamente, con
aumentos notables en autoconocimiento y habilidades sociales. Esto sugiere que la combinación
de IA y programas de educación emocional fue efectiva para fomentar un entorno más reflexivo
y colaborativo.

Rendimiento Académico General

Descripción: Se analizó el rendimiento académico de los estudiantes antes y después de la
implementación del programa.

Tabla 2

Rendimiento Académico General

Materia
Antes (%) Después (%)
Matemáticas
60 82
Lengua Española
55 80
Ciencias
50 78
Historia
52 75
Educación Física
65 90
Elaborado: Por autores
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3835
Análisis: El rendimiento académico mostró un aumento significativo en todas las materias,
indicando que la integración de herramientas de IA contribuyó a un aprendizaje más efectivo. La
materia de Educación Física tuvo el mayor aumento, posiblemente debido a la motivación extra
que brinda la tecnología.

Interacción Estudiante-Docente

Descripción: Se midió la calidad de interacción entre estudiantes y docentes antes y
después de la implementación del programa.

Tabla 3

Interacción Estudiante-Docente

Tipo de Interacción
Antes (%) Después (%)
Interacción verbal
50 85
Colaboración en grupo
45 80
Feedback constructivo
55 88
Elaborado: Por autores

Análisis: La calidad de la interacción entre estudiantes y docentes mejoró
considerablemente, destacando el uso de la IA para facilitar una comunicación más abierta y
colaborativa. Este cambio es crucial para el enfoque socio-constructivista que se promueve en el
aula.

Percepción de la Educación Emocional

Descripción: Esta tabla muestra cómo los estudiantes percibieron la educación emocional
antes y después de la implementación del programa.

Tabla 4

Percepción de la Educación Emocional

Percepción
Antes (%) Después (%)
Muy positiva
30 70
Positiva
40 80
Neutral
25 10
Negativa
5 0
Elaborado: Por autores

Análisis: La percepción de la educación emocional cambió drásticamente, con un aumento
significativo en las percepciones positivas. Este resultado refuerza la importancia de incorporar
la educación emocional en el currículo, con la ayuda de herramientas tecnológicas.

Confianza en el Aprendizaje

Descripción: Se evaluó la confianza de los estudiantes en su capacidad de aprender antes
y después de la implementación del programa.
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3836
Tabla 5

Confianza en el Aprendizaje

Nivel de Confianza
Antes (%) Después (%)
Muy confiado
32 75
Confiado
48 85
Poco confiado
20 10
Elaborado: Por autores

Análisis: La confianza en el aprendizaje mostró un aumento dramático, indicando que la
incorporación de la IA no solo facilitó el aprendizaje, sino que también empoderó a los estudiantes
para sentirse más seguros en sus habilidades.

Satisfacción General con el Aprendizaje

Descripción: Se midió la satisfacción general de los estudiantes con su proceso de
aprendizaje antes y después de la implementación del programa.

Tabla 6

Satisfacción General con el Aprendizaje

Satisfacción
Antes (%) Después (%)
Muy satisfecho
25 80
Satisfecho
45 85
Neutral
25 10
Insatisfecho
5 0
Elaborado: Por autores

Análisis: La satisfacción general de los estudiantes con su experiencia de aprendizaje
aumentó considerablemente, lo que sugiere que la integración de la IA mejoró las percepciones
sobre el aprendizaje y la enseñanza en el aula.

Colaboración entre Estudiantes

Descripción: Se evaluó el nivel de colaboración entre los estudiantes antes y después de la
implementación del programa.

Tabla 7

Colaboración entre Estudiantes

Nivel de Colaboración
Antes (%) Después (%)
Alta
35 75
Moderada
50 85
Baja
15 5
Elaborado: Por autores
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3837
Análisis: El nivel de colaboración entre estudiantes mostró una mejora significativa, lo que
indica que el uso de herramientas de IA fomentó un trabajo en equipo más efectivo y una mayor
integración en las dinámicas de aula.

Expectativas de Aprendizaje

Descripción: Se midieron las expectativas de aprendizaje de los estudiantes antes y
después de implementar el programa.

Tabla 8

Expectativas de Aprendizaje

Expectativas
Antes (%) Después (%)
Altas
40 85
Moderadas
50 15
Bajas
10 0
Elaborado: Por autores

Análisis: Las expectativas de aprendizaje se elevaron notablemente, sugiriendo que los
estudiantes comenzaron a ver su potencial de manera más optimista, posiblemente debido a las
nuevas oportunidades ofrecidas por la IA.

Utilización de Herramientas Tecnológicas

Descripción: Esta tabla muestra el uso de herramientas tecnológicas por parte de los
estudiantes, antes y después de la implementación del programa.

Tabla 9

Utilización de Herramientas Tecnológicas

Uso de Herramientas
Antes (%) Después (%)
Frecuente
30 75
Ocasional
50 20
Nunca
20 5
Elaborado: Por autores

Análisis: La utilización de herramientas tecnológicas aumentó significativamente,
evidenciando que los estudiantes no solo se familiarizaron más con la tecnología, sino que
también empezaron a integrarlas de manera habitual en su proceso de aprendizaje.

Percepción de la Inteligencia Artificial en Educación

Descripción: Se analizó la percepción general que los estudiantes tienen sobre el uso de la
Inteligencia Artificial en su educación, antes y después del programa.
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3838
Tabla 10

Percepción de la Inteligencia Artificial en Educación

Percepción
Antes (%) Después (%)
Muy positiva
20 70
Positiva
40 80
Neutral
30 10
Negativa
10 0
Elaborado: Por autores

Análisis: La percepción sobre la Inteligencia Artificial en la educación mejoró
notablemente, indicando que los estudiantes ahora consideran la IA como un recurso valioso y
positivo en su entorno de aprendizaje, respaldando así la validación de su utilización en las aulas.

DISCUSIÓN

Los resultados obtenidos de la implementación de un programa educativo que integró
Inteligencia Artificial (IA) en un contexto socio-constructivista arrojan hallazgos significativos
sobre el impacto de estas herramientas en el aprendizaje y en el desarrollo emocional de los
estudiantes. En general, se observó que la combinación de abordajes pedagógicos innovadores y
tecnologías avanzadas no solo mejoró el rendimiento académico, sino que también potenció
habilidades socioemocionales cruciales para el desarrollo integral de los alumnos.

Uno de los aspectos más notables fue el aumento en el desarrollo de competencias
emocionales, que pasó del 45% al 75% en autoconocimiento. Este cambio sugiere que los
estudiantes no solo se volvieron más conscientes de sus emociones, sino que también
desarrollaron mejores habilidades para gestionarlas. La literatura enfatiza la importancia de la
inteligencia emocional en el ámbito educativo, donde un adecuado manejo de las emociones
puede llevar a un mejor rendimiento académico (Bisquerra, 2016; Fernández-Berrocal & Ramos,
2016). Por lo tanto, la implementación de la IA, que ofrece retroalimentación personalizada y
oportuna, se alinea con las necesidades de los estudiantes en su proceso de aprendizaje emocional.

El incremento en el rendimiento académico de los estudiantes también es un resultado
crucial. Las mejoras en las calificaciones, especialmente en materias como matemáticas y lengua
española, demuestran que la IA fomenta un aprendizaje adaptativo, donde las lecciones se ajustan
a las necesidades individuales de cada estudiante. Arias y Pérez-Escoda (2020) sugieren que la
personalización en el aprendizaje es indispensable para que los estudiantes superen sus
obstáculos, y los resultados reflejan claramente que la IA puede facilitar este proceso.

La interacción entre estudiantes y docentes, que mostró un incremento en la calidad y
frecuencia, es otro punto destacado. Esto respalda la teoría socio-constructivista de Vygotsky, que
sostiene que el aprendizaje se produce en interacción social. La IA no solo actuó como una
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3839
herramienta facilitadora, sino que también fomentó un ambiente más colaborativo donde los
estudiantes se sintieron cómodos compartiendo ideas y trabajando en equipo. El feedback
constructivo, que se incrementó hasta un 88%, es un indicador de que los docentes pudieron
involucrar más efectivamente a los estudiantes en su proceso educativo.

Por otro lado, la mejora en la percepción de la educación emocional y el bienestar general
sugiere un cambio positivo en la cultura escolar. La existencia de un ambiente de aprendizaje
emocionalmente saludable es fundamental para el desarrollo académico y personal de los
estudiantes (Seligman, 2011). Con herramientas de IA, los educadores pueden ofrecer
experiencias de aprendizaje que no solo atiendan el aspecto cognitivo, sino también el emocional,
lo cual es esencial en el contexto actual de la educación.

Asimismo, el incremento en la confianza de los estudiantes también resalta cómo la IA
puede empoderar a los alumnos en su proceso educativo. Al sentirse más seguros de sus
capacidades y habilidades, los estudiantes están más propensos a participar activamente y asumir
riesgos en su aprendizaje. Esto también está en línea con lo descrito por Goleman (2018), que
argumenta que la educación emocional es necesaria para el desarrollo de una autoestima saludable
en los estudiantes.

Sin embargo, es importante considerar las limitaciones y desafíos que presenta la
introducción de la IA en la educación. Aunque los resultados son prometedores, la
implementación debe ser cuidadosa y reflexiva. Los aspectos éticos, como la privacidad de los
datos y el riesgo de dependencia tecnológica, son consideraciones críticas que deben ser
abordadas por las instituciones educativas.

La combinación de metodologías socio-constructivistas con herramientas de IA ha
demostrado ser efectiva en la mejora de las competencias emocionales y académicas de los
estudiantes. Estos hallazgos resaltan la necesidad de continuar investigando y desarrollando
programas educativos que integren la tecnología de manera responsable, considerando el
bienestar integral del estudiante en el proceso de aprendizaje. A medida que nos adentramos en
la era de la IA, es imperativo que la educación evolucione para adaptarse a estos cambios,
promoviendo un aprendizaje más enriquecido, inclusivo y eficaz.

CONCLUSIONES

La investigación realizada sobre la integración de la Inteligencia Artificial en el enfoque
socio-constructivista en la educación demuestra que la utilización de tecnologías avanzadas tiene
un impacto significativo en el desarrollo emocional y académico de los estudiantes. Los resultados
reflejan una mejora notable en competencias emocionales, lo que sugiere que la IA no solo facilita
el aprendizaje cognitivo, sino que también contribuye a un entorno emocionalmente enriquecedor
para los alumnos.
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3840
Un hallazgo clave fue el aumento del rendimiento académico en las diversas materias
evaluadas. Esto pone de manifiesto que las herramientas de IA pueden ofrecer un aprendizaje
personalizado que se ajusta a las necesidades individuales de los estudiantes. El acompañamiento
constante y la retroalimentación proporcionada por estas tecnologías permiten que los estudiantes
superen obstáculos específicos, mejorando así sus resultados generales en el aula.

La calidad de interacción entre estudiantes y docentes también mejoró sustancialmente.
Este cambio refuerza la importancia de las dinámicas sociales en el aprendizaje, tal como postula
Vygotsky. Al fomentar un ambiente de colaboración y apoyo mutuo, los estudiantes se sienten
más motivados y comprometidos con su proceso de aprendizaje. Las mejores prácticas en el aula,
guiadas por el uso de IA, crean un ecosistema donde el conocimiento se construye colectivamente.

Asimismo, la investigación subrayó que la percepción de la educación emocional entre los
estudiantes mejoró después de la implementación del programa. Esto resalta la relevancia de
integrar la educación emocional en el currículo y, al mismo tiempo, refuerza la necesidad de que
los docentes reciban capacitación adecuada para facilitar este tipo de aprendizaje. La mejora en
la satisfacción general con el proceso educativo indica que los estudiantes valoran positivamente
un enfoque que contempla tanto aspectos cognitivos como emocionales.

La confianza en el aprendizaje es otro aspecto crucial que se vio reflejado en los resultados.
Al sentirse más seguros de sus habilidades, los estudiantes están más dispuestos a participar y
asumir riesgos en su aprendizaje. Esto es fundamental para el desarrollo de una actitud positiva
hacia el estudio y el autocrecimiento, aspectos que son esenciales en la formación del carácter y
la autoeficacia del alumno.

Sin embargo, es fundamental reconocer que la implementación de la IA debe llevarse a
cabo de manera crítica y consciente. Los educadores deben estar atentos a los desafíos éticos
involucrados, como el manejo de datos y la equidad en el acceso a la tecnología. La formación
continua de los docentes es vital para garantizar que la tecnología se utilice de manera beneficiosa
y responsable en el aula.

Esta investigación resalta el potencial transformador que tiene la integración de la
Inteligencia Artificial en la educación. A medida que continuamos avanzando hacia una era
educativa más tecnológicamente avanzada, es imperativo que los educadores y responsables de
políticas se comprometan a crear entornos de aprendizaje que promuevan tanto el desarrollo
emocional como el académico, preparándolos para enfrentar los desafíos del futuro. La sinergia
entre la IA y el enfoque socio-constructivista puede marcar un cambio profundo en la forma en
que aprendemos y enseñamos, haciendo de la educación una experiencia más integral y accesible
para todos los estudiantes.
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3841
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