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https://doi.org/10.69639/arandu.v13i3.2386
El Rol de la Red de Apoyo Familiar en el Nivel de Desarrollo
de Niños con Trastorno Del Espectro Autista en Educación
Inicial
The Role of the Family Support Network in the Developmental Level of Children with
Autism Spectrum Disorder in Early Childhood Education
Laura Daniela Giraldo Ceballos
lgiraldoc@unemi.edu.ec
https://orcid.org/0009-0007-8842-3815
Universidad Estatal de Milagro
Milagro-Ecuador
Iliana Yuvixa Portilla Vicuña
iportillav@unemi.edu.ec
https://orcid.org/0009-0004-8203-2432
Universidad Estatal de Milagro
Milagro-Ecuador
Ángela María Cacao Galarza
acacaog@unemi.edu.ec
https://orcid.org/0009-0009-4196-5304
Universidad Estatal de Milagro
Milagro-Ecuador
Johana Verónica Espinel Guadalupe
jespinelg@unemi.edu.ec
https://orcid.org/0000-0002-4867-2215
Universidad Estatal de Milagro
Milagro-Ecuador
Artículo recibido: 10 junio 2026- Aceptado para publicación:16 julio 2026
Conflictos de intereses: Ninguno que declarar.
RESUMEN
La red de apoyo familiar constituye un factor clave en el desarrollo integral de los niños con
Trastorno del Espectro Autista (TEA) durante la Educación Inicial, al favorecer la adquisición de
habilidades comunicativas, sociales y adaptativas mediante la participación activa de la familia
en los procesos educativos y de intervención temprana. El objetivo de esta investigación fue
analizar el rol de la red de apoyo familiar en el nivel de desarrollo de niños con TEA en Educación
Inicial e identificar su influencia en el avance educativo y social. Se desarrolló un estudio con
enfoque cuantitativo, de alcance descriptivo-correlacional, diseño no experimental y corte
transversal. La muestra estuvo conformada por 85 padres, madres y representantes legales de
niños con TEA que asisten a un centro terapéutico de la ciudad de Milagro, Ecuador,
seleccionados mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia. La información se
recopiló mediante un cuestionario estructurado y se analizó utilizando estadística descriptiva, a

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través de frecuencias y porcentajes. El estudio permitió caracterizar las formas de apoyo familiar,
la participación de la familia en el proceso educativo y su relación con el nivel de desarrollo infantil.
Los resultados aportan evidencia para fortalecer estrategias de colaboración entre la familia, la
escuela y los servicios especializados, promoviendo prácticas inclusivas orientadas al desarrollo
integral de los niños con TEA desde la primera infancia.
Palabras clave: red de apoyo familiar, trastorno del espectro autista, educación inicial,
desarrollo infantil, educación inclusiva
ABSTRACT
The family support network plays a fundamental role in the comprehensive development of
children with Autism Spectrum Disorder (ASD) during early childhood education by promoting
communication, social, and adaptive skills through active family involvement in educational and
early intervention processes. This study aimed to analyze the role of the family support network
in the developmental level of children with ASD in early childhood education and to identify its
influence on their educational and social progress. A quantitative, descriptive-correlational study
with a non-experimental, cross-sectional design was conducted. The sample consisted of 85
parents and legal guardians of children with ASD attending a therapeutic center in Milagro,
Ecuador, selected through non-probability convenience sampling. Data were collected using a
structured questionnaire and analyzed through descriptive statistics, including frequencies and
percentages. The study characterized family support practices, family participation in the
educational process, and their relationship with children's developmental level. The findings
provide evidence to strengthen collaborative strategies among families, schools, and specialized
services, fostering inclusive educational practices that support the holistic development of
children with ASD during early childhood.
Keywords: family support network, autism spectrum disorder, early childhood education,
child development, inclusive education
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INTRODUCCIÓN
La red de apoyo familiar constituye uno de los factores más influyentes en el desarrollo
integral de los niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA) durante la etapa de Educación
Inicial. La familia representa el primer contexto de socialización y aprendizaje, donde el niño
adquiere habilidades comunicativas, sociales y adaptativas fundamentales para su posterior
inclusión educativa (Sharabi, 2018). Diversas investigaciones han demostrado que cuando los
padres y otros miembros del núcleo familiar participan activamente en los procesos de
intervención y estimulación temprana, se observan avances significativos en el lenguaje, la
interacción social y la autonomía personal (Carranza Vera, 2023). Asimismo, el acompañamiento
familiar favorece la continuidad de las estrategias educativas implementadas en la escuela,
generando coherencia entre los contextos de aprendizaje (Benson, 2008). En este sentido, la red de
apoyo no se limita únicamente a los progenitores, sino que también incluye a familiares cercanos,
cuidadores y profesionales que colaboran en el desarrollo del niño. La literatura especializada
señala que el apoyo social recibido por las familias fortalece su capacidad para afrontar los
desafíos asociados al TEA y mejora la calidad de las intervenciones educativas. De igual manera,
la participación parental se relaciona positivamente con mejores resultados académicos y
socioemocionales en la primera infancia, evidenciando que el entorno familiar constituye un
elemento esencial para potenciar el desarrollo infantil y la inclusión educativa de los niños con
autismo (Mira Á. B., 2019).
La infancia constituye una de las etapas más importantes en el desarrollo del ser humano,
ya que durante los primeros años de vida se establecen las bases fundamentales para el
aprendizaje, la comunicación, la interacción social y el desarrollo emocional. En este proceso,
cada niño avanza de manera única y requiere diferentes formas de acompañamiento para
potenciar sus capacidades (Rocha, 2021). En el caso de los niños con Trastorno del Espectro
Autista, este acompañamiento adquiere una relevancia aún mayor debido a las necesidades
particulares que pueden presentarse en su proceso de desarrollo y adaptación a los diferentes
entornos educativos y sociales (Espinoza Bravo, 2025).
Desde la perspectiva de la educación inclusiva, la colaboración entre la familia y la
institución educativa favorece la construcción de entornos accesibles que responden a las
necesidades particulares de los niños con TEA (Diaz Getial, 2022) . Durante la Educación Inicial,
esta relación adquiere especial relevancia debido a que las primeras experiencias escolares
influyen significativamente en el desarrollo cognitivo, emocional y social (Armas, 2025). Cuando
existe una comunicación constante entre docentes y familias, es posible diseñar estrategias
pedagógicas más pertinentes y adaptadas a las características individuales de cada estudiante.
Además, la información proporcionada por los familiares permite comprender mejor los estilos
de aprendizaje, intereses y necesidades de apoyo del niño, facilitando la planificación de

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intervenciones oportunas (Gisbert Casañas, 2024). Investigaciones recientes destacan que la
participación activa de las familias favorece los procesos de inclusión, incrementa la confianza
de los padres en el sistema educativo y contribuye al fortalecimiento de las competencias docentes
para atender la diversidad (Noboa Orellana, 2024). Asimismo, las prácticas inclusivas
implementadas en Educación Inicial resultan más efectivas cuando se sustentan en una alianza
colaborativa entre escuela y familia, promoviendo la participación activa del estudiante en todas
las actividades escolares. Por ello, el trabajo conjunto entre ambos contextos se considera un
elemento clave para garantizar oportunidades equitativas de aprendizaje y desarrollo para los
niños con TEA (Carranza-Valdez, 2025).
El nivel de desarrollo alcanzado por los niños con Trastorno del Espectro Autista se
encuentra estrechamente vinculado con la calidad y fortaleza de la red de apoyo familiar
disponible durante los primeros años de vida (Mira Á. B., 2019). Las familias que reciben
orientación profesional, apoyo emocional y recursos comunitarios adecuados presentan mayores
posibilidades de involucrarse activamente en los procesos de intervención temprana, aspecto que
repercute favorablemente en el progreso de los niños (Alvarado Cordero, 2024). Además, el
acompañamiento familiar reduce los niveles de estrés parental y fortalece las competencias
necesarias para estimular habilidades comunicativas, sociales y conductuales en el hogar (De
Ávila, 2024). En contraste, la ausencia de redes de apoyo suele generar dificultades para acceder
a servicios especializados y mantener la continuidad de las intervenciones educativas y
terapéuticas (Méndez-Cabrera, 2024). Estudios recientes evidencian que las familias de niños con
TEA enfrentan desafíos relacionados con la inclusión escolar, la comprensión del diagnóstico y el
acceso a recursos de atención especializada, lo que resalta la necesidad de fortalecer las redes de
apoyo formales e informales (Valdez-Maguiña, 2019). Asimismo, la participación de la familia
en actividades estructuradas de estimulación y acompañamiento favorece la consolidación de
aprendizajes adquiridos en la escuela, potenciando el desarrollo integral del niño (Sánchez, 2026).
Por consiguiente, el fortalecimiento de las redes de apoyo familiar debe considerarse una
estrategia prioritaria dentro de las políticas de educación inclusiva orientadas a mejorar la calidad
de vida y las oportunidades educativas de los niños con autismo desde la primera infancia.
El cuidado de un niño con Trastorno del Espectro Autista (TEA) constituye un desafío
concreto para la familia ya que no solo implica responder a las necesidades particulares del niño
si no también reorganizar la dinámica familiar y la relación entre familia (Zambrano-Mendoza,
2022). El material académico ha demostrado que el impacto psicológico del TEA se manifiesta en
un elevado nivel de estrés. Desgaste emocional y dificultades en la comunicación conyugal. En este
proceso se plantea un aporte fundamental al ofrecer una base teórica como psicológica. Los
terapeutas y familiares que conviven con los niños autistas desarrollan sus competencias para
enfrentar las demandas emocionales y sociales que esta condición abarca (Gutierrez, 2025).
La Educación Inicial se posiciona como un eje fundamental en el desarrollo integral de los

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niños y las niñas dirigiendo su quehacer pedagógico desde el reconocimiento de sus necesidades,
intereses y contextos, es así como se centra en la construcción de experiencias significativas,
enriqueciendo sus procesos de enseñanza y aprendizaje (Solis, 2023). A raíz de ello, se reconoce
la diversidad existente en las aulas de clase, en el caso de las infancias dentro del Trastorno del
Espectro Autista (TEA), cuyo mayor desafío se encuentra en el área de la comunicación, por tanto,
es necesario realizar un esfuerzo colaborativo entre las familias y los educadores para aportar a la
integralidad de su ser (Muiño Tato, 2025).
Dentro de la formulación científica del problema se plantea ¿Cuál es la influencia de la red
de apoyo familiar en el nivel de desarrollo de niños con Trastorno del Espectro Autista en
educación inicial? La familia representa el primer espacio de aprendizaje, afecto y socialización del
niño, convirtiéndose en un pilar esencial dentro de su crecimiento integral (Baña Castro, 2015).
Más allá de suplir necesidades básicas, la familia cumple una función determinante en el
fortalecimiento de habilidades, la construcción de vínculos afectivos y el apoyo emocional que
favorece el desarrollo infantil (Candelario, 2023). Cuando existe una red de apoyo familiar sólida,
basada en la participación activa, la comunicación y el compromiso, se generan condiciones
favorables que pueden contribuir significativamente al progreso educativo y social de los niños con
TEA.
Sin embargo, muchas familias enfrentan diversos desafíos durante el proceso de
acompañamiento de niños con este diagnóstico, entre ellos el acceso limitado a información, la
falta de recursos, el desconocimiento de estrategias de intervención o el escaso apoyo social y
emocional (Molina, 2025). Estas situaciones pueden influir en el desarrollo de los niños y en las
oportunidades de potenciar sus habilidades desde edades tempranas. Por ello, resulta necesario
comprender de qué manera la red de apoyo familiar influye en el nivel de desarrollo de los niños
con TEA, especialmente durante la etapa de Educación Inicial, considerada un período clave para
fortalecer aprendizajes y procesos de interacción (Gómez, Chica, & Palacio, 2020).
Para la justificación del este tema de investigación surgió la necesidad de comprender la
influencia que ejerce la red de apoyo familiar en el nivel de desarrollo de niños con Trastorno del
Espectro Autista durante la etapa de Educación Inicial (Bejarano Ortiz, 2024). Todo esto es de
gran relevancia debido a que los primeros años de vida constituyen un período determinante para
el desarrollo cognitivo, social, emocional y comunicativo de los niños, especialmente en aquellos
que presentan necesidades educativas específicas asociadas al TEA.
La familia representa el primer entorno de interacción y aprendizaje del niño, ayudando
como principal elemento en el debido proceso de formación y adaptación a diversos contextos (De
Villar, 2021). Una red de apoyo familiar sólida, representada por el acompañamiento, la
participación activa y el control emocional, puede favorecer de manera significativa al desarrollo
integral del niño, ayudándole a adquirir mejores habilidades sociales, comunicativas y educativas
(Villanueva-Bonilla, 2018). No obstante, se dan diversas situaciones en donde las familias se

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enfrentan a limitaciones en cuanto al acceso a información, recursos, apoyo emocional o
estrategias adecuadas para acompañar el proceso educativo y terapéutico de sus niños que
presentan el diagnóstico de autismo (Zambrano, 2023).
Desde el punto de vista social, esta investigación va a permitir que se generen
conocimientos en cuanto a la importancia de fortalecer la participación familiar como un factor que
puede incidir positivamente en el desarrollo de los niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
De esta manera, los resultados podrán aportar información útil para padres, docentes y
profesionales de centros terapéuticos, promoviendo estrategias de intervención y orientación que
favorezcan una atención integral (López, 2025).
En el ámbito educativo, el estudio permitirá identificar la relación existente entre la red de
apoyo familiar y el avance educativo y social de los niños en Educación Inicial, proporcionando
evidencia que contribuya a mejorar las prácticas de acompañamiento y los procesos de inclusión
educativa. Además, este estudio serviría como referencia para futuras investigaciones
relacionadas con el desarrollo infantil y el entorno familiar (Quero, 2022).
En cuanto a la relevancia práctica, la investigación se desarrollará en un centro
terapéutico de la ciudad de Milagro, lo que permitirá obtener información contextualizada y
cercana a la realidad de los participantes. Los resultados podrían orientar la implementación de
programas de fortalecimiento familiar y acciones dirigidas a mejorar las condiciones que
favorezcan el desarrollo integral de los niños con TEA.
El estudio posee valor científico porque contribuirá a ampliar el conocimiento sobre la
relación entre la red de apoyo familiar y el desarrollo infantil, aportando evidencia que respalde la
importancia del entorno familiar como un factor clave dentro del proceso educativo y social de los
niños con TEA (Camacho, 2025).
Finalmente, el objetivo de esta investigación es analizar el rol de la red de apoyo familiar
en el nivel de desarrollo de niños con Trastorno del Espectro Autista en Educación Inicial, con el
fin de identificar su influencia en el avance educativo y social de los estudiantes, por tal motivo
como hipótesis se plantea que la existencia de una red de apoyo familiar sólida influye
positivamente en el nivel de desarrollo de los niños con Trastorno del Espectro Autista en
educación inicial, tomando en cuenta la variable independiente que es la red de apoyo familiar y
complementando con su respectiva variable dependiente, nivel de desarrollo de niños con
Trastorno del Espectro Autista en educación inicial.
METODOLOGÍA
La presente investigación se desarrolló bajo un enfoque cuantitativo, debido a que
permitió recopilar y analizar datos numéricos relacionados con la influencia de la red de apoyo
familiar en el nivel de desarrollo de niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA) en educación
inicial. Asimismo, el estudio correspondió a una investigación de tipo descriptiva y correlacional,

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ya que buscó describir las principales formas de apoyo familiar presentes en el entorno de los
niños y determinar la relación existente entre la participación de la familia y el desarrollo
educativo y social de los estudiantes con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
El diseño de la investigación fue no experimental y de corte transversal. Se consideró no
experimental porque las variables no fueron manipuladas por la investigadora, sino observadas
tal como se presentan en la realidad. Además, fue transversal debido a que la recolección de datos
se realizó en un solo momento y durante un período determinado dentro del centro terapéutico de
la ciudad de Milagro.
La población estuvo conformada por padres, madres y representantes legales de niños
con Trastorno del Espectro Autista que asisten al nivel de educación inicial en un centro
terapéutico de la ciudad de Milagro. La muestra estuvo integrada por 85 participantes,
seleccionados mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia, considerando la
accesibilidad y disposición de los representantes para participar en el estudio.
Como técnica de recolección de datos se utilizó la encuesta, debido a que permitió obtener
información directa sobre la percepción y participación de la red de apoyo familiar en el desarrollo
de los niños autistas. El instrumento aplicado fue un cuestionario estructurado compuesto por
preguntas cerradas y de opción múltiple, elaboradas en función de las variables dependiente e
independiente. Las preguntas estuvieron orientadas a identificar las formas de apoyo familiar, la
participación de la familia en el proceso educativo y social, y el nivel de influencia que estas
acciones tienen en el desarrollo integral de los estudiantes.
El procedimiento de la investigación inició con la autorización correspondiente del centro
terapéutico para la aplicación de las encuestas. Posteriormente, se explicó a los participantes el
propósito de la investigación y se garantizó la confidencialidad de la información proporcionada.
Luego, se aplicó el cuestionario a los padres, madres y representantes legales de manera
presencial. Una vez recopilados los datos, estos fueron organizados y tabulados para facilitar su
interpretación y análisis.
Finalmente, el análisis de los datos se realizó mediante estadística descriptiva, utilizando
tablas y gráficos para representar los resultados obtenidos. Se calcularon frecuencias y porcentajes
con el propósito de identificar tendencias y establecer la relación entre la red de apoyo familiar y
el nivel de desarrollo de los niños con Trastorno del Espectro Autista en educación inicial.
Instrumentos de recolección de datos
Para esta investigación se realizaron 85 encuestas, las cuales tuvieron como objetivo
recopilar información sobre la influencia de la red de apoyo familiar en el desarrollo educativo y
social de los niños con Trastorno del Espectro Autista. Las preguntas fueron realizadas en escala
de Likert de 5 niveles (Nunca, Rara vez, A veces, Frecuentemente, Siempre), con un alfa de
Cronbach de 0,927 lo cual permitió obtener la debida información para la realización de la
investigación.

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RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Tabla 1
Porcentajes de las variables
Nunca Rara
vez
A
veces
Frecuentemente Siempre
Participación Activa de la Familia 2.4% 14.1% 24.7% 28.2% 30.6%
Apoyo emocional 1.2% 7.1% 27.1% 21.2% 43.5%
Atención a las necesidades 3.5% 9.4% 20% 28.2% 38.8%
Comunicación con docentes y terapeutas 3.5% 2.4% 22.4% 32.9% 38.8%
Desarrollo social del niño con TEA 0% 2.4% 4.7% 16.5% 76.5%
Seguridad y confianza 1.2% 1.2% 11.8% 30.6% 55.3%
Actividades de integración social 2.4% 9.4% 27.1% 31.8% 29.4%
Proceso de aprendizaje 2.4% 2.4% 7.1% 20% 68.2%
Desarrollo integral 0% 0% 7.1% 17.6% 75.3%
Calidad de vida del entorno familiar 16.5% 14.1% 29.4% 21.2% 18.8%
Comunicación entre el niño con TEA y la familia 0% 4.7% 32.9% 22.4% 40%
Primeras reacciones ante el diagnóstico 29.4% 12.9% 29.4% 16.5% 11.8%
Nivel de desarrollo 14.1% 14.1% 36.5% 22.4% 12.9%
Comprensión y seguimiento de instrucciones 0% 12.9% 32.9% 30.6% 23.5%
Cuidado y atención del niño con TEA 4.7% 10.6% 23.5% 20% 41.2%
Habilidades de comunicación e interacción 0% 3.5% 9.4% 28.2% 58.8%
Los resultados evidencian una alta implicación de las familias en el proceso de cuidado y
desarrollo de los niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Las variables con mayor
porcentaje en la categoría "Siempre" fueron el desarrollo social del niño con TEA (76,5%), el
desarrollo integral (75,3%), el proceso de aprendizaje (68,2%), las habilidades de comunicación
e interacción (58,8%) y la seguridad y confianza (55,3%). Estos hallazgos sugieren que los
cuidadores mantienen una participación constante en aspectos esenciales del desarrollo infantil,
favoreciendo la adquisición de habilidades sociales, comunicativas y académicas.
Asimismo, variables como el apoyo emocional (43,5%), la comunicación con docentes y
terapeutas (38,8%), la atención a las necesidades del niño (38,8%) y el cuidado y atención del
niño con TEA (41,2%) reflejan una participación familiar activa en el acompañamiento
terapéutico y educativo. Estos resultados coinciden con la evidencia científica que señala que la
colaboración entre familia y profesionales constituye un factor determinante para potenciar el
desarrollo y la inclusión de los niños con TEA.
Sin embargo, también se identifican aspectos que requieren mayor atención. La variable
calidad de vida del entorno familiar presentó únicamente un 18,8% en la categoría "Siempre",
mientras que un 29,4% respondió "A veces" y un 16,5% "Nunca", lo que evidencia que las
exigencias del cuidado repercuten en el bienestar de las familias. De igual manera, las primeras
reacciones ante el diagnóstico registraron los mayores porcentajes en las categorías "Nunca"
(29,4%) y "A veces" (29,4%), reflejando las dificultades emocionales y de adaptación que