
Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 388
https://doi.org/10.69639/arandu.v13i3.2399
Lavado de manos y prácticas de asepsia en la reducción de
infecciones puerperales: revisión sistemática
Handwashing and aseptic practices in the reduction of puerperal infections: A
systematic review 2020-2026
Lizbeth Geovanna Silva Guayasamín
lizbethg.silva@unach.edu.ec
https://orcid.org/0000-0001-7701-4142
Universidad Nacional de Chimborazo
Ecuador
Geovanny Sebastián Silva Orozco
https://orcid.org/0000-0002-2746-3115
Universidad Nacional de Chimborazo
Ecuador
Francisco Felipe Andramuño Bermeo
https://orcid.org/0009-0003-1228-7440
Universidad Nacional de Chimborazo
Ecuador
Elisa Margoth Montachana Montachana
https://orcid.org/0009-0004-5272-1878
Universidad Nacional de Chimborazo
Ecuador
Marjurie Silvana Yungan Bonilla
https://orcid.org/0009-0005-3131-2917
Universidad Nacional de Chimborazo
Ecuador
Artículo recibido: 10 mayo 2026- Aceptado para publicación:16 junio 2026
Conflictos de intereses: Ninguno que declarar.
RESUMEN
Introducción: Las infecciones postparto siguen siendo una de las principales causas de morbilidad
y mortalidad materna en todo el mundo. Estudios han demostrado que las practicas de higiene de
manos y la asepsia son procedimientos esenciales para evitar la propagación de infecciones
asociadas al parto y la atención quirúrgica. Objetivo: Revisar la evidencia científica disponible
sobre la efectividad del lavado de manos y la efectividad para disminuir las infecciones que se
dan luego del parto, es decir, durante en proceso de alumbramiento. Método: Revisión sistemática
de la literatura científica según lineamientos PRISMA 2020. Se realizó una búsqueda exhaustiva
en bases de datos científicas (PubMed/MEDLINE, Scopus, Web of Science, SciELO, Redalyc,
Elsevier, SpringerLink, Google Scholar, Dialnet, Cochrane Library y BMJ). Incluyeron estudios
en inglés y español, así como revisiones sistemáticas, metaanálisis, estudios observacionales,
ensayos clínicos y guías internacionales. Resultados: Los datos estadísticos de 300 registros
identificados, 20 estudios efectuaron con los criterios de inclusión y por ellos fueron adicionados
en la síntesis cualitativa. La evidencia encontrada indica que la implementación de

Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 389
procedimientos de higiene de manos, antisepsia dentro de las salas quirúrgicas y preparación
vaginal antiséptica previa a la cesárea disminuye de manera significativa la incidencia de
endometritis, infección del sitio quirúrgico, fiebre postparto y otras complicaciones que tienen
origen infeccioso. Los fármacos como la clorhexidina y la povidona yodada debutaron con
resultados positivos en la reducción de infecciones puerperales cuando fueron utilizadas como
parte de los protocolos de antisepsia obstétrica. Conclusiones: El procedimiento de lavado de
manos y las técnicas de asepsia son medidas importantes para evitar la progresión a infecciones
puerperales. Su aplicación es efectiva ya que mejora la seguridad materna y reduce la
morbimortalidad asociada a infecciones obstétricas.
Palabras clave: lavado de manos, asepsia, cesárea, infección puerperal, seguridad materna
ABSTRACT
Introduction: Postpartum infections remain a leading cause of maternal morbidity and mortality
worldwide. Numerous studies have demonstrated that hand hygiene and asepsis are essential
measures for preventing infections associated with childbirth and surgical care. Objective:
Review the available scientific evidence on the effectiveness of handwashing and technique in
reducing postpartum infections during labor, cesarean section, and postpartum care Method A
systematic review of the scientific literature was conducted according to the PRISMA 2020
guidelines. An exhaustive search was performed in scientific databases (PubMed/MEDLINE,
Scopus, Web of Science, SciELO, Redalyc, Elsevier, SpringerLink, Google Scholar, Dialnet,
Cochrane Library, and BMJ). Studies in English and Spanish were included, such as systematic
reviews, meta-analyses, observational studies, clinical trials, and international guidelines. Results:
Of the 300 records identified, 20 studies met the inclusion criteria and were therefore included in
the qualitative synthesis. The evidence found indicates that the implementation of hand hygiene
procedures, antisepsis in operating rooms, and antiseptic vaginal preparation prior to cesarean
section significantly reduces the incidence of endometritis, surgical site infection, postpartum
fever, and other complications of infectious origin. Drugs such as chlorhexidine and povidone-
iodine showed positive results in reducing puerperal infections when used as part of obstetric
antisepsis protocols. Conclusions: Handwashing and aseptic practices are cost-effective and
fundamental measures for the prevention of puerperal infections. Their systematic application
improves maternal safety and reduces morbidity and mortality associated with obstetric
infections.
Keywords: Handwashing, asepsis, puerperal infection, cesarean section, antisepsis
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INTRODUCCIÓN
Las infecciones puerperales son una de las complicaciones que destacan y se dan en el
embarazo, parto y puerperio, comprenden un impacto directo sobre la salud materna y neonatal.
La definición de la palabra infección comprende en que es aquel proceso infeccioso que se
presenta en este caso después del parto y que afecta principalmente el tracto genital femenino,
tener en cuenta que la infección también puede comprometer otros órganos y sistemas. Entre las
manifestaciones clínicas más frecuentes se encuentra la endometritis puerperal, las infecciones
del sitio quirúrgico que se dan luego de la cesárea, las infecciones urinarias, la mastitis y, en los
casos más graves, la sepsis materna [1].
A nivel global, las infecciones que se relacionan con la atención sanitaria continúan
representando un problema grave en el ámbito de la salud pública. La Organización Mundial de
la Salud (OMS) dice que “una proporción significativa de estas infecciones puede prevenirse
mediante la aplicación adecuada de medidas básicas de control de infecciones, especialmente la
higiene de manos y las prácticas de asepsia durante la atención clínica y quirúrgica” [2]. En el
área ginecológica, las medidas tienen relevancia por la exposición que tienen las pacientes en
procedimientos invasivos, como por ejemplo la cesárea, los tactos vaginales y otros
procedimientos ginecológicos, mismos que incrementan el riesgo de transmisión de
microorganismos y como complicación grave el desarrollo de infecciones puerperales. Por este
contexto, la aplicación delicada de los protocolos de higiene de manos y asepsia son esenciales
para la prevención de estas complicaciones en las pacientes obstétricas.
El lavado de manos se califica como el procedimiento e intervención más sencillo,
económico y efectivo para así prevenir la transmisión de microorganismos dentro de los
establecimientos de salud. Según estudios se ha demostrado que la higiene adecuada de manos
amenora la contaminación con los microorganismos que son responsables de las infecciones
relacionada a la atención sanitaria, siendo una de las medidas más eficaces para evitar la
contaminación cruzada y así disminuir el riesgo de infecciones durante la atención clínica y
obstétrica [3]. La OMS ha establecido los “Cinco Momentos para la Higiene de Manos”, los
cuales representan un plan fundamental para reducir la transmisión cruzada de microorganismos
entre pacientes y profesionales de la salud [2].
Por otra parte, los procedimientos de asepsia son un conjunto de pasos destinados a evitar
la contaminación de tejidos, materiales y superficies durante la atención sanitaria. Estos ejercicios
comprenden la antisepsia de la piel y las mucosas, la preparación prequirúrgica de las manos, el
uso de guantes y campos estériles, la esterilización del instrumental a usar y el cumplimiento de
protocolos de prevención y control de infecciones. La aplicación adecuada de estos
procedimientos durante la atención obstétrica ayuda a menorar el riesgo de contaminación
microbiana de infecciones puerperales [4]. En el área obstétrica, la aplicación precisa de las

Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 391
medidas mencionadas es esenciales durante el trabajo de parto, la atención del parto vaginal, la
ejecución de cesáreas y los cuidados posteriores al nacimiento.
Mencionando a la cesárea, es uno de los procedimientos quirúrgicos que se realizan con
frecuencia a nivel mundial y aunque es un proceso seguro cuando se ejecuta bajo los estándares
adecuados, se relaciona con un mayor riesgo de infecciones puerperales en comparación con el
parto vaginal [5]. Las complicaciones infecciosas más frecuentes son la endometritis luego de la
cesárea y la infección del sitio quirúrgico. Por este motivo, investigaciones han verificado la
efectividad de las diferentes estrategias de prevención, tales como la preparación en la zona
vaginal con soluciones antisépticas adicionando el uso de clorhexidina o povidona yodada y por
otro lado la profilaxis antibiótica y el fortalecimiento de los programas de higiene de manos [6,7].
En los últimos años, la evidencia científica ha demostrado respuestas aceptables frente al
uso de antisépticos vaginales antes de la cesárea, haciendo énfasis en mujeres diagnosticadas con
ruptura prematura de membranas o un trabajo de parto prolongado. También, se puede decir que
la implementación de los programas institucionales de higiene de manos mejora la adherencia del
personal sanitario a las recomendaciones internacionales y ayudar a la reducción de infecciones
asociadas a la atención de salud [8].
La vigilancia del cumplimiento de las medidas de higiene, la enseñanza sanitaria,
aplicación de métodos asépticas e identificación anticipada de signos de infección constituyen
responsabilidades fundamentales dentro de la práctica profesional del personal de salud.[9].
Considerando la importancia de estas intervenciones preventivas y el creciente volumen de
investigaciones emitidas en los últimos años, resulta necesario evaluar de manera sistemática la
evidencia científica accesible sobre la efectividad del lavado de manos y las prácticas de asepsia
en la disminución de infecciones puerperales. Por ello, la presente revisión sistemática tiene como
finalidad sintetizar los hallazgos más relevantes de la literatura científica reciente, identificar las
estrategias con mayor efectividad y proporcionar información útil para fortalecer la práctica
clínica basada en evidencia y mejorar la seguridad materna durante el puerperio [1–9].
Planteamiento del problema
A pesar de los avances científicos y tecnológicos en la atención obstétrica, las infecciones
puerperales continúan siendo una causa importante de morbilidad y mortalidad materna en
numerosos países. El mantenimiento de las complicaciones hace referencia de que aún existen
errores en la aplicación de las medidas base de prevención y control de infecciones dentro de los
servicios de salud. Escritos internacionales señalan que una fracción considerable de las
infecciones asociadas a la atención sanitaria se relaciona con el incumplimiento de
procedimientos de higiene de manos y prácticas erróneas de asepsia, son estos los factores que
favorecen la transmisión de microorganismos dañinos durante la atención clínica y quirúrgica
[2,3].

Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 392
Dentro del contexto obstétrico, esta problemática tiene mayor relevancia por el incremento
de procedimientos intrusivos, especialmente las cesáreas, mismas que presentan un riesgo alto
para desarrollar infecciones posoperatorias en comparación con el parto vaginal [5]. Aunque
existen recomendaciones internacionales basadas en evidencia científica para la prevención de las
infecciones puerperales, la adherencia del personal sanitario a estas medidas continúa siendo
variable entre instituciones y regiones geográficas [6].
Fuentes bibliográficas han demostrado que “Las intervenciones como el lavado adecuado
de manos, la antisepsia quirúrgica y la preparación vaginal con soluciones antisépticas pueden
reducir significativamente la incidencia de endometritis, infección del sitio quirúrgico y otras
infecciones puerperales” [6–8].
Por ello, surge la necesidad de analizar y sintetizar la evidencia científica reciente
relacionada con el lavado de manos y las prácticas de asepsia, con el fin de determinar su
efectividad en la reducción de infecciones puerperales y fortalecer la toma de decisiones basada
en evidencia.
En este contexto, la pregunta que orienta la presente revisión sistemática es la siguiente:
¿Cuál es la efectividad del lavado de manos y las prácticas de asepsia en la reducción de
infecciones puerperales durante la atención obstétrica y el puerperio, según la evidencia científica
publicada entre 2020 y 2026?
Justificación
Las infecciones puerperales siguen siendo un problema de salud pública de alto interés
debido a que complican la recuperación luego del parto y a su vez incrementan el riesgo de
morbimortalidad materna, afectando también la salud y bienestar de la mujer incluyendo el
cuidado del recién nacido. La evidencia disponible muestra que gran parte de las infecciones
pueden prevenirse a través de prácticas de higiene de manos, asepsia, y protocolos de control de
infección realizadas de manera correcta.
Por ello, evitar que estas infecciones se propaguen es una prioridad sanitaria, y estudios
científicos confirman que dichas medidas en especial el lavado de manos y la asepsia ayudan a
disminuir la transmisión de microorganismos patógenos durante el parto.
Esta revisión sistemática busca reunir y analizar evidencia sobre estas prácticas preventivas
con el fin de aportar información útil para la toma de decisiones clínicas y el fortalecimiento de
protocolos institucionales, es así que, el estudio se convierte en un recurso valioso para estudiantes
y profesionales del área de la salud y otros interesados en mejorar la calidad de la seguridad
materna y la atención a las mismas.
Objetivos
Objetivo General
Evaluar la información científica vigente acerca de como el lavado de manos y los métodos
de limpieza pueden contribuir a reducir las infecciones puerperales.

Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 393
Objetivos Específicos
• Identificar las técnicas y medidas fundamentales del lavado e higiene de manos empleados
en el transcurso de la atención del parto y el puerperio.
• Analizar las prácticas de asepsia que ayudan a disminuir el riesgo de las infecciones
después del parto.
• Constatar los resultados obtenidos con las diferentes técnicas antisépticas utilizados.
Pregunta de investigación – estrategia pico
Las preguntas PICO es una herramienta utilizada en la investigación, basada en evidencia
para formular preguntas clínicas de manera ordenada y de esta manera facilitar la búsqueda
sistemática de información científica. Su aplicación permite esclarecer los componentes clave del
estudio, lo que facilita la selección de investigaciones relevantes y la evaluación de la efectividad
de las intervenciones en salud.
En este análisis sistemático, se aplicó el modelo PICO para poder establecer el tema de
investigación relacionado con la reducción de infecciones después del parto mediante la
implementación de prácticas del lavado de manos y métodos de asepsia en la atención obstétrica.
Cada componente fue definido de la siguiente manera:
P (Población): Mujeres embarazadas, aquellas en proceso de dar a luz y las que se
encuentran en el posparto, que reciben atención en centros de salud, ya sea por medio de un parto
natural o por cesárea. Esta población muestra un riesgo de desarrollar infecciones puerperales
debido a los procesos invasivos, manipulación obstétrica y exposición a microorganismos
presentes en el entorno hospitalario.
I (Intervención): El empleo de protocolos del lavado de manos, higiene con soluciones
alcohólicas, antisepsia quirúrgica, preparación antiséptica de la piel y antisepsia vaginal previa a
técnicas obstétricas y cesárea. Estas intervenciones forman parte del plan recomendado por la
OMS para la prevención y el control de infecciones asociadas a la atención sanitaria.
C (Comparación): Atención convencional, falta de guías concretas de limpieza y asepsia,
o análisis entre diversos procedimientos antisépticos aplicados en el ámbito clínico. Este elemento
posibilita evaluar el efecto verdadero de las medidas preventivas sobre la frecuencia de
infecciones en el puerperio.
O (Resultado): Disminución de la frecuencia de infecciones después del parto,
endometriosis tras el parto, infecciones en el área quirúrgica, fiebre tras el parto, sepsis en madres,
readmisiones en el hospital y demás complicaciones infecciosas asociadas al período postparto.
El planteamiento de esta pregunta facilito la dirección de la búsqueda, definió las normas
de inclusión y exclusión, y estructuró la recopilación de la evidencia científica hallada.
Pregunta PICO: ¿La aplicación de la higiene de manos y las medidas de asepsia en la
atención durante el parto y el postparto disminuye la ocurrencia de infecciones en el puerperio en
relación con la atención estándar o con métodos de control de infecciones menos rigurosos?

Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 394
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión sistemática con enfoque cualitativo, siguiendo las directrices
establecidas por la declaración PRISMA 2020 (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews
and Meta-Analyses), con el propósito de identificar, seleccionar, evaluar y sintetizar la evidencia
disponible sobre la efectividad del lavado de manos y las prácticas de asepsia en la reducción de
infecciones puerperales.
Tipo de Estudio
La presente investigación corresponde a una revisión sistemática de la, orientada a recopilar
y analizar estudios primarios y secundarios relacionados con las medidas de higiene de manos,
antisepsia y prevención de infecciones puerperales en mujeres durante el embarazo, parto, cesárea
y puerperio.
Protocolo PRISMA 2020
La revisión se desarrolló siguiendo las cuatro fases propuestas por PRISMA 2020:
1. Elección de estudios a través de búsquedas en bases de datos científicas.
2. La selección inicial mediante la revisión de títulos y resúmenes.
3. La elegibilidad evaluada con la lectura completa de los artículos.
4. Inclusión de los estudios que cumplieron los criterios establecidos.
Bases de Datos y Fuentes de Información
La búsqueda se realizó en bases de datos nacionales e internacionales conocidas por su
calidad científica:
• PubMed/MEDLINE
• Scopus
• Embase
• Cochrane Library
• Scielo
• Google Scholar
• Literatura gris (tesis, documentos institucionales y guías clínicas)
Las fuentes mencionadas fueron usadas para la búsqueda por su amplia cobertura en
ciencias de la salud, obstetricia y control de infecciones.
Estrategias de Búsqueda Avanzada con Operadores Booleanos
Para la identificación de los estudios se utilizaron términos controlados DeCS (Descriptores
en Ciencias de la Salud) y MeSH (Medical Subject Headings), combinados mediante operadores
booleanos AND, OR y NOT.

Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 395
Términos DeCS
• Lavado de manos
• Higiene de manos
• Antisepsia
• Infección puerperal
• Cesárea
• Control de infecciones
• Seguridad del paciente
Términos MeSH
• Hand Hygiene
• Hand Disinfection
• Surgical Hand Antisepsis
• Puerperal Infection
• Postpartum Infection
• Cesarean Section
• Infection Control
• Patient Safety
Operadores booleanos utilizados
Ejemplo de estrategia de búsqueda principal:
• ("Hand hygiene" OR "Hand disinfection" OR "Surgical hand antisepsis")
• ("Puerperal infections" OR "Postpartum infections")
• ("Infection control" OR "Patient safety")
También se realizaron combinaciones adicionales para ampliar la sensibilidad de la
búsqueda y recuperar estudios relevantes relacionados con antisepsia vaginal, preparación
quirúrgica y prevención de infecciones posparto.
• (“Infección puerperal” OR “infección posparto” OR “sepsis puerperal”)
• (Cesárea” OR “atención obstétrica” OR “ puerperio”)
Criterios de inclusión y exclusión
Criterios de inclusión
• Artículos que se publicaron entre los años 2020-2026
• Idioma aceptado: inglés y español
• Revisiones sistemáticas, metaanálisis, ensayos clínicos y estudios observacionales
• Temas que sean relacionados con el lavado de manos, asepsia e infecciones posparto
• Estudio con acceso al texto completo
Criterios de exclusión
• Duplicados de artículos

Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 396
• Estudios sin acceso al texto completo
• Investigaciones no relacionadas con el ámbito obstétrico o puerperal
• Cartas al editor, opiniones de expertos y documentos sin metodología científica
claramente descrita
Proceso de Selección de Artículos
Los artículos identificados fueron revisados inicialmente mediante la lectura de títulos y
resúmenes. Posteriormente, los estudios potencialmente elegibles fueron evaluados a texto
completo para verificar el cumplimiento de los criterios de inclusión. Finalmente, se realizó la
extracción de datos de los estudios incluidos, recopilando información sobre los autores, año de
publicación, país de origen, diseño metodológico, población de estudio, intervención o estrategia
evaluada, variables o desenlaces analizados y principales hallazgos relacionados con el lavado de
manos, las practicas de asepsia y la prevención de infecciones puerperales.
Figura 1
Diagrama de Flujo PRISMA 2020
Evaluación de la Calidad Metodológica y Riesgo de Sesgo
La calidad metodológica y el riesgo de sesgo de los estudios incluidos fueron evaluados
mediante las siguientes herramientas, seleccionadas según el diseño de cada estudio:
• A los ensayos clínicos aleatorizados se emplearon la escala de Jadad modificada y la
herramienta RoB 2.0 de Cochrane, esta última analiza cinco aspectos clave como la
aleatorización, desviación, datos faltantes, medición de resultados e informe selectivo),
mientras que Jadad valora aleatorización, seguimiento, cegamiento, perdidas con una
escala de 0 a 5 puntos.
Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 397
• Cohortes y estudios transversales, aquí se aplicó Newcastle-Ottawa Scale que examinan
la selección de la muestra, la comparabilidad entre los grupos y la forma de medir los
resultados con un puntaje máximo de 9 en donde el puntaje 7 indica alta calidad.
• Para las revisiones sistemáticas y metaanálisis se uso AMSTAR-2 que usa 16 ítems los
cuales 7 de ellos son considerados críticos y clasifican el nivel de confianza en alto,
moderado, bajo o críticamente bajo.

Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 398
Tabla 1
Evaluación de la calidad metodológica de los estudios representativos incluidos
Nº Autor/Año Tipo de estudio Herramienta Evaluación Nivel de calidad Observaciones
1 La Verde (2024) Meta-análisis AMSTAR-2 Cumple criterios críticos Alto Metodología sólida
2 Mena-Gómez (2020) Revisión AMSTAR-2 Parcial Moderado Falta evaluación de sesgo
3 Monteros (2024) Revisión AMSTAR-2 Parcial Moderado Limitaciones metodológicas
4 Vogel (2019) Guía OMS AGREE II Cumple criterios Alto Basada en evidencia global
5 Stanford (2020) Rev. sistemática AMSTAR-2 Cumple criterios críticos Alto Amplia evidencia
6 Encalada (2025) Revisión AMSTAR-2 Cumple criterios Alto Metodología clara
7 Nchimbi (2022) Transversal STROBE Cumple parcialmente Moderado Limitaciones de muestreo
8 Rhee (2023) Observacional STROBE Cumple criterios Alto Buena validez interna
9 Kluymtmans (2022) Guía clínica AGREE II Cumple criterios Alto Recomendaciones sólidas
10 Pilajo (2023) Revisión AMSTAR-2 Parcial Moderado Sin análisis riguroso
11 Carrion (2022) Tesis JBI Parcial Bajo Limitaciones metodológicas
12 OMS Guía AGREE II Cumple criterios Alto Estándar internacional
13 Peng (2023) Meta-análisis AMSTAR-2 Cumple criterios críticos Alto Buen análisis estadístico
14 Nalu (2022) Intervención JBI Cumple criterios Moderado Buen diseño, pero limitado
15 Naidu (2020) Observacional STROBE Parcial Moderado Baja representatividad
16 Nyamnyerego (2026) Revisión AMSTAR-2 Cumple criterios Alto Buena evidencia
17 Sunkwa-Mills (2021) Cualitativo CASP Cumple criterios Moderado Buen análisis cualitativo
18 Brito (2025) Clínico JBI Cumple criterios Alto Resultados confiables
19 Stanford adicional Revisión AMSTAR-2 Cumple criterios Alto Evidencia consistente
20 Calderón (2024) Revisión sistemática AMSTAR-2 Cumple criterios críticos Alto Uso de PRISMA adecuado

Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 399
MARCO TEÓRICO
Las infecciones puerperales constituyen una de las principales causas de morbilidad y mortalidad
materna a nivel mundial, especialmente en países en desarrollo, donde las condiciones sanitarias y el
acceso a servicios de salud adecuados son limitados. Estas infecciones se presentan en el periodo posterior
al parto, generalmente dentro de los primeros 42 días, e incluyen patologías como la endometritis,
infecciones del sitio quirúrgico, infecciones urinarias y sepsis puerperal, las cuales pueden comprometer
gravemente la vida de la mujer [1]. Algunas investigaciones coinciden con la idea de que las infecciones
se vinculan fuertemente con factores que podrían evitarse, especialmente una higiene de manos deficiente,
la falta de entrenamiento para realizar las técnicas de asepsia y el contacto con los entornos hospitalarios
contaminados [7].
El lavado de manos es uno de los hábitos más eficaces y fáciles para prevenir las infecciones
relacionadas con la atención en salud. La OMS señala que: “El lavado de manos interrumpe la cadena de
contagio de microorganismos, disminuyendo considerablemente las infecciones nosocomiales”. Si nos
centramos en la obstetricia esta práctica toma importancia debido a que hay contacto constante con fluidos
corporales y tejidos vulnerables, el lavado de manos se clasifica por niveles como por ejemplo el
higiénico, antiséptico y quirúrgico, siendo este último importante para procedimientos como cesáreas y
atención del parto, es aquí donde se exige el máximo control de agentes patógenos.
La evidencia confirma que al combinar el lavado de manos con las prácticas de asepsia disminuye
de forma notable las infecciones puerperales, medidas como la limpieza vaginal antes del procedimiento,
el uso de antisépticos y protocolos rigurosos de higiene han logrado reducir los cosos de endometritis,
infecciones de sitio quirúrgico y sepsis, sin embargo, aunque su eficacia esta comprobada el cumplimiento
de estas prácticas por parte del personal de salud sigue siendo irregular, debido a factores como escasa
capacitación, exceso de carga laboral y falta de insumos[7].
Frente a esto, la capacitación del equipo médico y la aplicación de protocolos estandarizados son
importantes para tener una efectiva calidad del servicio dando a conocer que hay estrategias como
programas de formación y supervisión constante elevan la adherencia hacia las medidas de higiene y
asepsia para que de esta manera se pueda reducir las infecciones puerperales [10]. Por ello, la idea de
fortalecer la cultura de seguridad del paciente y asegurar la estricta aplicación de estas medidas es vital
para de esta manera disminuir la morbilidad materna y tener los mejores resultados en la salud.

Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 400
Tabla 2
Tabla de extracción de datos
Nº Autor/Año País Diseño del
estudio
Tamaño de
muestra
Población
estudiada
Intervención Variables
analizadas
Resultados principales
1 La Verde (2024) Italia Meta-análisis 7353 Mujeres con
cesárea
Limpieza vaginal
prequirúrgica
Endometritis,
infección puerperal
Disminución de
infecciones y
endometritis
2 Mena-Gómez
(2020)
México Revisión No
especificado
Personal de
salud
Lavado de manos
quirúrgico
Carga bacteriana Reducción de
microorganismos
3 Monteros (2024) Ecuador Revisión No
especificado
Adolescentes en
puerperio
Estrategias
preventivas
Infecciones
puerperales
Reducción de
complicaciones
4 Vogel (2019) Global Revisión OMS No
especificado
Mujeres en
atención
materna
Protocolos
clínicos
Calidad de atención Mejora del cuidado
materno
5 Stanford y
Schmidtke
(2020)
EE.UU Revisión
sistemática
Más de 2800
estudios
Población
general
Higiene de
manos
Transmisión de
infecciones
Reducción de
transmisión infecciosa
6 Encalada (2025) Ecuador Revisión 58 estudios Personal
hospitalario
Programas de
higiene
Infecciones
hospitalarias
Disminución de
infecciones
7 Nchimbi (2022) Tanzania Transversal 343 Mujeres en
puerperio
Educación en
salud
Conocimiento,
prácticas
Nivel bajo de
conocimiento
8 Rhee (2023) Nepal Observacional No
especificado
Madres y
neonatos
Lavado de manos Mortalidad
neonatal
Reducción de
mortalidad neonatal
9 Kluymtmans
(2022)
Global Guía clínica No aplica Personal
obstétrico
Control de
infecciones
Infecciones
hospitalarias
Disminución del
riesgo infeccioso
10 Pilajo (2023) Ecuador Revisión No
especificado
Mujeres en
puerperio
Cuidados
postparto
Complicaciones Reducción de
complicaciones
11 Carrion (2022) Perú Tesis No
especificado
Mujeres
puérperas
Higiene
puerperal
Conducta de
higiene
Mejora en prácticas
12 OMS Global Guía No aplica Población
materna
Protocolos de
prevención
Infecciones
periparto
Disminución de
infecciones

Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 401
13 Peng (2023) China Meta-análisis No
especificado
Mujeres
puerperio
Factores de
riesgo
Variables clínicas Identificación de
factores asociados
14 Nalu (2022) África Intervención No
especificado
Personal de
salud
Programa de
higiene
Cumplimiento Aumento en
adherencia
15 Naidu (2020) Nigeria Observacional No
especificado
Mujeres
postparto
Prácticas de
higiene
Conducta Baja adherencia
identificada
16 Nyamnyerego
(2026)
Nigeria Revisión No
especificado
Pacientes
obstétricas
Asepsia
quirúrgica
Infecciones
quirúrgicas
Disminución de
infecciones
17 Sunkwa-Mills
(2021)
Ghana Cualitativo No
especificado
Hospitales Control
infecciones
Factores
estructurales
Limitaciones en el
sistema
18 Brito (2025) Ecuador Clínico No
especificado
Pacientes
obstétricas
Intervención de
enfermería
Infecciones Reducción
significativa
19 Stanford (2020) EE.UU Revisión No
especificado
Personal de
salud
Higiene Transmisión Disminución de
infecciones
20 Calderón (2024) Ecuador Revisión
sistemática
No
especificado
Mujeres en
puerperio
Prevención
infecciones
Sepsis puerperal Reducción de
complicaciones

Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 402
Tabla 3
Mapa comparativo de estudios
Nº Autor Objetivo Metodología Resultados Coincidencias Diferencias
1 La Verde (2024) Evaluar limpieza
vaginal
Meta-análisis Disminución de infecciones
puerperales
Coincide en que la asepsia
reduce infecciones
Enfoque quirúrgico
(cesárea)
2 Mena-Gómez
(2020)
Analizar lavado
quirúrgico
Revisión Reducción de carga
bacteriana
Coincide en importancia del
lavado de manos
Centrado en personal
de salud
3 Monteros (2024) Identificar
prevención
Revisión Disminución de infecciones Coincide en medidas
preventivas
Enfoque en
adolescentes
4 Vogel (2019) Establecer guías Revisión OMS Mejora atención materna Coincide en protocolos de
higiene
Alcance global
5 Stanford (2020) Evaluar higiene Revisión
sistemática
Reducción de transmisión Coincide en eficacia del
lavado
No específico a
puerperio
6 Encalada (2025) Evaluar higiene
hospitalaria
Revisión Disminución de infecciones Coincide en control
hospitalario
Enfoque institucional
7 Nchimbi (2022) Analizar
conocimiento
Transversal Bajo nivel de conocimiento Coincide en necesidad de
educación
No mide intervención
clínica
8 Rhee (2023) Evaluar mortalidad Observacional Reducción de mortalidad
neonatal
Coincide en beneficios del
lavado
Población neonatal
9 Kluymtmans
(2022)
Control infecciones Guía clínica Disminución de infecciones Coincide en asepsia clínica Base normativa
10 Pilajo (2023) Evaluar puerperio Revisión Reducción de
complicaciones
Coincide en cuidados
postparto
Enfoque general
11 Carrion (2022) Evaluar higiene Tesis Mejora en prácticas Coincide en importancia de
higiene
Diseño académico
12 OMS Prevenir infecciones Guía Disminución de infecciones Coincide en protocolos Enfoque global
13 Peng (2023) Identificar riesgos Meta-análisis Factores de riesgo definidos Coincide en prevención Enfoque
epidemiológico
14 Nalu (2022) Evaluar intervención Experimental Aumento de adherencia Coincide en eficacia educativa Intervención específica
15 Naidu (2020) Analizar prácticas Observacional Baja adherencia Coincide en necesidad de
mejora
Limitación conductual
16 Nyamnyerego
(2026)
Evaluar asepsia Revisión Disminución de infecciones Coincide en técnica quirúrgica Enfoque quirúrgico
17 Sunkwa-Mills
(2021)
Evaluar sistema
salud
Cualitativo Limitaciones estructurales Coincide en barreras del
sistema
Enfoque cualitativo
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18 Brito (2025) Evaluar intervención Clínico Reducción de infecciones Coincide en eficacia clínica Intervención directa
19 Stanford
adicional
Evaluar higiene Revisión Disminución de infecciones Coincide en higiene General no obstétrico
20 Calderón (2024) Analizar sepsis
puerperal
Revisión
sistemática
Reducción de
complicaciones
Coincide en prevención Enfoque en sepsis

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RESULTADOS
Para esta revisión sistemática se incluyeron en total 20 estudios centrados en el lavado de
manos y las prácticas de asepsia como medidas para reducir infecciones puerperales, estos
estudios no siguen todo el mismo diseño metodológico: hay revisiones sistemáticas, metaanálisis,
estudios observacionales, algunos de tipo cualitativo, intervenciones experimentales y también
guías clínicas. Justamente esa variedad es lo que permitió tener una visión más completa sobre
qué tanto impactan estas prácticas en la prevención de infecciones durante el puerperio.
Hablando de las prácticas de la higiene de manos, estudios han demostrado que este
procedimiento tiene mayor eficacia porque es una medida clave de profilaxis. Indagaciones que
se llevaron a cabo por autores como Stanford y Schmidtke, junto con Encalada-Muñoz y su
equipo, demostraron que la implementación adecuada de los procedimientos como el lavado de
manos reduce significativamente la transmisión de gérmenes en el ambiente hospitalario. Por su
parte, Rhee y su equipo encontraron algo interesante en su estudio: cuando el lavado de manos se
hace de forma correcta, la mortalidad del recién nacido baja. Esto muestra que el impacto de esta
práctica no se queda solo en la madre, sino que también alcanza al bebé.
Algo similar pasa con la asepsia en los procedimientos obstétricos, sobre todo en las
cesáreas, donde las investigaciones también dieron resultados prometedores, el metaanálisis de
La Verde y sus colaboradores, por ejemplo, realizar una limpieza vaginal antes de la cesárea
reduce de forma considerable los casos de endometriosis. Por su parte, otros trabajos señalaron
que respetar los protocolos de asepsia quirúrgica ayuda a disminuir tanto las infecciones en el
sitio de la cirugía como las complicaciones durante el puerperio.
Respecto a los factores asociados, trabajos como los que menciona el autor Peng y
colaboradores, así como el de Nyamnyerego, en donde identificaron los factores de riesgo
vinculados con la aparición de infecciones luego del parto. Entre los factores destacan algunos
que se repiten: una higiene que no se hace bien, membranas rotas por mucho tiempo, antisepsia
mal aplicada y hospitales con condiciones deficientes, todo esto deja algo claro: no basta con
atacar el problema desde lo clínico, también hace falta pensar en el entorno hospitalario como
parte de la solución
A esto se suma otro hallazgo importante: varios estudios encontraron fallas notables en
cómo se cumplen las técnicas de higiene. Es el caso de las investigaciones de Nchimbi y Joho, y
también de Naidu et al., presentaron niveles bajos de conocimiento y cumplimiento de las medidas
de higiene tanto en el personal de salud como en las pacientes, lo que aumenta el riesgo de contraer
infecciones. De igual forma, estudios cualitativos como el del autor Sunkwa-Mills et al.
Afirmaron que hay factores estructurales como la falta de recursos, la sobrecarga en el trabajo y
la poca capacitación del personal representan barreras significativas para la correcta
implementación de estas medidas.

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En cambio, autores como Nalu et al. y Brito-Esparza et al. muestran otra cara de la moneda:
cuando se aplican programas educativos y se fortalece la parte institucional, la adherencia a las
prácticas de higiene y asepsia mejora bastante, y eso se refleja en menos infecciones puerperales,
a esto se suman las guías clínicas internacionales tanto las de la OMS como las de Vogel et al.
que coinciden en algo puntual: aplicar de forma estricta los protocolos de higiene es clave para
cuidar el bienestar del paciente.
Tomando todo esto en conjunto, queda claro que el lavado de manos y las prácticas de
asepsia son intervenciones que realmente funcionan y que resultan fundamentales para prevenir
infecciones puerperales, aun así, qué tanto impacto tengan depende de varios factores: cómo se
implementen, si el personal de salud las cumple de manera constante, y las condiciones generales
del sistema sanitario.
DISCUSIÓN
Revisando los estudios que forman parte de este trabajo, hay algo que se repite una y otra
vez: lavarse las manos y mantener buenas prácticas de asepsia reducen las infecciones
puerperales, no es un hallazgo aislado de uno o dos autores, sino algo que aparece
consistentemente en la literatura revisada. Y tiene sentido que así sea, porque hablamos de
medidas baratas, fáciles de aplicar en casi cualquier contexto, y con resultados comprobados, por
eso deberían estar en el centro de cualquier programa serio de prevención de infecciones maternas.
Tomando el caso de la asepsia, el metaanálisis de La Verde et al. junto con el estudio de
Peng et al. muestran algo bastante concreto: limpiar la vagina antes de una cesárea baja de forma
notable el riesgo de endometritis y de otras infecciones quirúrgicas, nada de esto sorprende si se
compara con lo que la OMS lleva años recomendando protocolos de antisepsia estandarizados
como forma de proteger a las madres durante el parto, que la evidencia empírica y las guías
internacionales coincidan tanto dice mucho: la asepsia no es solo una buena práctica en teoría,
funciona en la realidad.
Con el lavado de manos pasa algo parecido. Stanford y Schmidtke, Encalada-Muñoz, y
Rhee et al., cada uno por su lado, llegan a la misma conclusión: esta práctica disminuye de forma
significativa la transmisión de microorganismos, lo que más llama la atención es su efecto sobre
la mortalidad neonatal no solo protege a la madre, también salva vidas de recién nacidos.
Kluytmans y la OMS van en la misma dirección al señalar la higiene de manos como la medida
más eficaz que existe para prevenir infecciones asociadas a la atención médica.
Toda esta evidencia positiva no significa que el panorama sea perfecto, vaarios estudios
ponen el dedo en la llaga sobre las dificultades reales de implementación. Nchimbi y Joho lo
señalan, y también Naidu et al.: tanto el personal de salud como los pacientes muestran, en
general, poco conocimiento y bajo cumplimiento de estas prácticas. Sunkwa-Mills et al., desde
un enfoque cualitativo, va más allá y apunta a las causas estructurales faltan insumos, sobra carga

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de trabajo, falta capacitación, el mensaje detrás de todo esto es claro: la ciencia puede tener razón,
pero si el sistema de salud no da las condiciones mínimas, esa evidencia se queda en el papel.
Sin embargo, motivos para el optimismo. Nalu et al. y Brito-Esparza et al., en sus
respectivos estudios de intervención, encontraron que capacitar y educar al personal mejora de
forma clara el cumplimiento tanto del lavado de manos como de la asepsia y con eso, bajan las
infecciones puerperales, ahí está la clave, entonces: formación constante más recursos disponibles
es la combinación que hace que estas intervenciones realmente funcionen.
En resumen, esta revisión deja claro que el lavado de manos y las prácticas asépticas siguen
siendo pilares en la prevención de infecciones posparto pero su éxito no depende solo de que
existan como recomendación, sino de la implementación en la práctica, de si el personal las sigue
de manera constante, y de las condiciones estructurales de cada servicio de salud, ahí está el
verdadero reto: reforzar la capacitación, no dejar que falten los insumos básicos, y empujar el
cumplimiento real de los protocolos, todo con la meta de mejorar la atención y bajar la mortalidad
materna.
CONCLUSIONES
El lavado de manos junto con las prácticas de asepsia representa intervenciones esenciales,
efectivas y de bajo costo para prevenir infecciones puerperales. La mayoría de los estudios
revisados evidencio una disminución importante de complicaciones tales como endometritis,
infecciones del sitio quirúrgico y sepsis. Sin embargo. Pese a que la evidencia resulta favorable,
también se detectaron limitaciones importantes en la puesta en práctica de estas medidas.
Dentro de estas dificultades destacan principalmente tres: que el personal de salud muchas
veces no cuenta con el conocimiento necesario, que no siempre respeta los protocolos
establecidos, y que en varios casos simplemente no hay suficientes recursos para trabajar bien.
Estos tres puntos terminan afectando directamente qué tan efectivas resultan las estrategias de
prevención.
Por otro lado, algo que sí funciona son las intervenciones educativas, junto con los
programas de capacitación y el fortalecimiento a nivel institucional, estas estrategias lograron que
el personal cumpliera más con las prácticas de higiene y asepsia, lo cual se tradujo en una
reducción importante de las infecciones posparto.

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