
Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 428
https://doi.org/10.69639/arandu.v13i3.2401
Eficacia de la profilaxis antibiótica perioperatoria en la
reducción de sepsis puerperal post cesárea: revisión
sistemática (2020–2026)
Efficacy of perioperative antibiotic prophylaxis in reducing post-cesarean puerperal
sepsis: a systematic review (2020–2026)
Lizbeth Geovanna Silva Guayasamín
https://orcid.org/0000-0001-7701-4142
lizbethg.silva@unach.edu.ec
Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad Nacional de Chimborazo
Ecuador
Ney Alejandro Miniguano Rodríguez
https://orcid.org/0009-0004-5095-3894
Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad Nacional de Chimborazo
Ecuador
Jeniffer Nayely Rivadeneira Salazar
https://orcid.org/0009-0009-3532-8026
Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad Nacional de Chimborazo
Ecuador
Ana Saraí Simbaña
https://orcid.org/0009-0002-0124-3795
Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad Nacional de Chimborazo
Ecuador
María Evangelina Montero Oleas
https://orcid.org/0000-0001-7453-2657
Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad Nacional de Chimborazo
Ecuador
Artículo recibido: 10 mayo 2026- Aceptado para publicación:16 junio 2026
Conflictos de intereses: Ninguno que declarar.
RESUMEN
Introducción. La cesárea se considera como el procedimiento quirúrgico abdominal de mayor
prevalencia realizado en todo el mundo, alcanzando cifras que oscilan entre 38 y 42 % en la
región latinoamericana. En cuanto a la sepsis puerperal, esta constituye la tercera causa de muerte
materna a escala global y ocupa el segundo lugar en las Américas; a pesar de que la administración
de antibióticos en el período perioperatorio ha demostrado ser la medida más efectiva para
disminuir su morbilidad, aún existen importantes deficiencias en su aplicación práctica. Objetivo.
Sintetizar la literatura publicada entre los años de 2020 y 2026 acerca de la efectividad sobre la
profilaxis antibiótica en pacientes con cesárea para la disminución de la sepsis puerperal,
reconociendo los regímenes óptimos y sus grupos de beneficio Métodos. Revisión sistemática
utilizando la metodología PRISMA 2020. Con 10 fuentes de bases de información buscadas para

Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 429
ensayos controlados aleatorios, revisión sistemática y metaanalisis, asimismo con estudios de
cohortes. RoB 2.0, Jadad, NOS y AMSTAR-2 que fueron empleados para analizar la calidad con
el instrumento de GRADE. Resultados. A partir de 3 368 registros, se seleccionaron 65 estudios
(de los cuales 22 participaron en la síntesis cuantitativa). La administración preincisional de
cefazolina logró disminuir la endometritis en un 65 % (RR. 0,35; IC 95 %: 0,28–0,44), la infección
del sitio quirúrgico en 54 % (RR. 0,54; IC 95 %: 0,47–0,62) y la sepsis puerperal en 60 % (OR
0,40; IC 95 %: 0,28–0,58). Cuando se utilizó azitromicina 500 mg por vía intravenosa previo al
inicio del trabajo de parto, se obtuvo una reducción complementaria del 42 % (RR. 0,62; IC 95
%: 0,52–0,74; p<0,001). La poca inclusión de estos protocolos fue observada en el 46 % de sitios
hospitalarios de Latinoamérica que incrementaron el riesgo de sepsis casi 2,6 veces. Conclusión.
La implementación de cefazolina previa a una incisión destaca como el factor más efectivo en
contra de una infección puerperal luego de una cesárea (GRADE A). Es así como cuando se
ajustan protocolos de indicaciones farmacológicas y se implementa en el establecimiento
mediante paquetes de intervención combinadas con apoyo de vigilancia constante, se puede
esperar mejoría clara en cualquier desenlace clínico.
Palabras clave: profilaxis antibiótica, cesárea, sepsis puerperal, endometritis, infección de
sitio quirúrgico
ABSTRACT
Introduction. Cesarean section is considered the most common abdominal surgical procedure
performed worldwide, with rates ranging from 38 to 42 percent in Latin America. As for puerperal
sepsis, it is the third leading cause of maternal death globally and ranks second in the Americas;
although the administration of antibiotics during the perioperative period has proven to be the
most effective measure for reducing its morbidity, there are still significant shortcomings in its
practical application. Objective. To synthesize the literature published between 2020 and 2026 on
the effectiveness of antibiotic prophylaxis in patients undergoing cesarean section for reducing
puerperal sepsis, identifying optimal regimens and the patient groups that benefit from them.
Methods. Systematic review using the PRISMA 2020 guidelines. Ten databases were searched
for randomized controlled trials, systematic reviews, and meta-analyses, as well as cohort studies.
The RoB 2.0, Jadad, NOS, and AMSTAR-2 tools were used to assess quality using the GRADE
approach. Results. From 3,368 records, 65 studies were selected (of which 22 were included in
the quantitative synthesis). Preincisional administration of cefazolin reduced endometritis by 65%
(RR 0.35; 95% CI: 0.28–0.44), surgical site infection by 54% (RR 0.54; 95% CI: 0.47–0.62), and
puerperal sepsis by 60% (OR 0.40; 95% CI: 0.28–0.58). When 500 mg of intravenous
azithromycin was administered prior to the onset of labor, an additional 42% reduction was
Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 430
observed (RR 0.62; 95% CI: 0.52–0.74; p<0.001). The low adoption of these protocols was
observed in 46% of hospitals in Latin America, which increased the risk of sepsis by nearly 2.6
times. Conclusion. The administration of cefazolin prior to incision stands out as the most
effective factor in preventing puerperal infection following a cesarean section (GRADE A). Thus,
when indication protocols are adjusted.
Keywords: antibiotic prophylaxis, cesarean section, puerperal sepsis, endometritis, surgical
site infection
Todo el contenido de la Revista Científica Internacional Arandu UTIC publicado en este sitio está disponible bajo
licencia Creative Commons Atribution 4.0 International.

Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 431
INTRODUCCIÓN
La cesárea es la intervención quirúrgica abdominal más frecuente en todo el mundo. De
acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se realizan más de
29 millones de procedimientos de este tipo, presentando variaciones significativas entre regiones:
desde el 18 % hasta el 42 % del total de nacimientos, con estimaciones que apuntan a un
crecimiento continuo durante los próximos años. En Latinoamérica, esta situación ha alcanzado
proporciones preocupantes: se registran porcentajes de 38–42 %, muy por encima de lo que la
OMS considera aceptable desde el punto de vista médico (10–15 %), trayendo consigo
consecuencias graves para la salud materna, especialmente en lo referido a infecciones que se
desarrollan tras la intervención.1,7
Aquellas infecciones de puerperio que afectan el aparato genital femenino considerada
desde el parte hasta inclusive cuarenta y dos días más después, caracterizándose por síntomas de
respuesta inflamatoria sistémica— se posiciona como la tercera causa de muerte entre las mujeres
embarazadas globalmente y la segunda en América, siendo responsable de entre 10 % y 15 % del
total de muertes maternas directas. Diversos estudios recientes en múltiples centros demuestran
que las pacientes que se someten a cesárea tienen entre cinco y veinte veces más probabilidades
de sufrir esta complicación en comparación con aquellas que dan a luz naturalmente. Los valores
de mortalidad pueden ser muy variables desde un 4% en hospitales altamente capacitados a un
25% en aquellos lugares donde los recursos son limitados, lo que destaca como un factor de
relevancia que puede desencadenar mortalidad materna a nivel mundial.2,8,30
Desde una perspectiva biológica, cuando se abre quirúrgicamente el útero y sus estructuras
adyacentes, el área operatoria queda expuesta a microorganismos variados presentes en la vagina,
incluyendo bacterias gram-positivas aeróbicas como por ejemplos S. agalactiae, S aureus,
Enterococcus faecalis, asi como también gram-negativas aerobicas como Bacteroides fragilis y
Peptostreptococcus spp; la invasión del líquido amniótico y la inflamación de las membranas
fetales son procesos clave en este mecanismo. El peligro aumenta sustancialmente cuando existen
factores adicionales como deficiencias inmunológicas, glucosa elevada, sobrepeso, bajos niveles
de hemoglobina, intervenciones prolongadas, trabajo de parto previo intenso, múltiples
exploraciones intravaginales o ruptura temprana de bolsa amniótica, lo cual respalda la necesidad
de administrar antibióticos de forma preventiva de manera sistemática.4,10,11,12,13
El fundamento en farmacología indica que el nivel del fármaco en el tejido donde ocurrirá
la cirugía debe ser lo bastante elevado para detener el crecimiento bacteriano en el instante de la
contaminación, por lo que se recomienda la aplicación previa a la incisión (treinta a sesenta
minutos antes) en lugar de hacerlo tras cortar el cordón umbilical. La cefazolina, un antibiótico
del grupo de las cefalosporinas de primera generación, es el medicamento preferido gracias a su
capacidad de combatir la mayoría de los patógenos relevantes, su penetración excelente en los

Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 432
tejidos del útero, su vida biológica adecuada (1,8 horas), su buena tolerancia y su acceso
generalizado, sin que otros fármacos estudiados en análisis de Cochrane hayan mostrado
resultados superiores.6,17,23
A pesar de que la información científica es concluyente, continúan observándose fallas
importantes en su uso: administración en horarios no ideales, dosis inadecuadas en mujeres con
sobrepeso, cobertura insuficiente en pacientes de mayor riesgo e inexistencia de directrices claras
con supervisión regular. El aumento de peso durante la gestación, específicamente, incrementa el
riesgo de problemas en la cicatrización tras una cesárea, y donde los servicios de salud son
limitados, la falta de medicinas preventivas genera tasas altas de infección puerperal. En Ecuador,
el INEC reportó en 2022 una prevalencia de cesáreas superior a 40 %, significando más de 85 000
mujeres expuestas anualmente a infecciones que podrían prevenirse, siendo responsables de 8 %
a 12 % de las muertes maternas documentadas en el país.3,14,15
Este análisis bibliográfico sistemático pretendió examinar con máxima precisión y
siguiendo estándares PRISMA 2020, los hallazgos científicos divulgados entre 2020 y 2026
acerca de cuán efectiva resulta la protección antibiótica alrededor del acto quirúrgico durante
cesárea para evitar la infección puerperal y otras complicaciones infecciosas en madres,
identificando cuáles son los tratamientos más favorables, en qué momentos deben administrarse,
qué grupos se benefician más y qué medidas a nivel institucional han probado mayor éxito.5
MATERIALES Y MÉTODOS
Método de estudio: Se aplicó una revisión sistemática de la literatura basándose en
estándares de la declaración PRISMA 2020 con sus 27 elementes a reportar. Asimismo, se registró
de manera adecuada en PROSPERO, lo que brindo transparencia en toda la metodología aplicada,
disminuyendo así el riesgo de sesgo de divulgación selectiva.5
Pregunta PICO. Población: todas las mujeres que atravesaron un parte con cesárea sea de
elección, de urgencia y/o emergente, fuera de tener o no factores de un riesgo de infección.
Intervención: uso preventivo de antibiótico en el periodo perioperatorio planificado bajo
regímenes terapéuticos como el uso de cefazolina, ampicilina-sulbactam, clindamicina-
gentamicina, o cefazolina-azitromicina, tomando en consideración sus variaciones en la posología
farmacológica. Comparación: Uso de placebos, sin la utilización de medidas profilácticas con
antibióticos ni otra opción de régimen terapéutico. Desenlace inicial: Frecuencia de sepsis
posparto, incluyendo, endometritis y asimismo heridas quirúrgicas infectadas; Desenlace
adicional:presencia de bacteriemia, así como de reingreso hospitalario, muerte por causas
infecciosas y emergencia de bacterias resistentes. 5
Extracción de la información y métodos de búsqueda: Se emplearon búsquedas
minuciosas en 10 fuentes de información como: Pubmed, Scopus, Web of Science, SciELO,
Redalyc, ScienceDirect (Elsevier), SpringerLink, Google scholar, LILACS/BVS y CINAHL. Las

Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 433
investigaciones se aplicaron con el uso de palabras clave obtenidas a través de MeSH y DeCS
aplicando el uso de booleanos como “AND” y “OR”, con una búsqueda teniendo en cuenta un
lapso de entre 2020 a 2026, entregadas en idiomas como español, inglés y portugués. La búsqueda
primaria hallo 3226 fuentes en bases indexadas y 142 con una búsqueda manual, generando una
totalidad de 3368 registros antes de eliminar duplicados.5
Criterios de inclusión y exclusión: Se incluyó ensayos clínicos aleatorizados, revisiones
sistemáticas, metaanalisis y así mismo estudios de cohorte ya sean prospectivos o retrospectivos
todos publicados en fechas de entre 2020 a 2026 en cualquier idioma que se mencionó, que
cuenten con participantes ≥ 50 en estudios primarios y ≥ 5 investigaciones en revisión, que
evalúen la eficacia de métodos profilácticos antibióticos durante un procedimiento de cesárea con
resultados infecciosos maternos. De este modo, se excluyeron: correspondencia y fuentes
que no cuenten con información a destacar, o estudios deficientes de grupo comparador
adecuado, también, series de casos con menos de 20 pacientes y también investigaciones con
restricciones de metodología. Se necesitó calidad por lo menos de Jadad ≥3 para ECA, NOS ≥6
para cohortes y AMSTAR-2 con nivel de confianza de bajo a moderado como requisito en casos
de revisiones.9
Procedimiento de selección y evaluación de calidad: Se empleó en dos fases (la lectura
de títulos y el resumen, seguido de una revisión integral del texto) a través de una evaluación en
conjunta por dos investigadores, dando así una concordancia alta (κ = 0,88 inicialmente; κ = 0,92
en una fase de texto completo) cuando se generaron inconvenientes de acuerdos se llegó a un
dialogo de resolución y si la duda persistía se acudía a la ayuda de un tercer investigador. El
manejo de referencias se llevó a cabo en Mendeley Reference Manager. Para valorar la calidad
de la metodología se implementó la escala de Jadad modificada y es el instrumento de RoB 2.0
de Cochrane en ECA, Newcastle-Ottawa Scala (NOS) en investigaciones observacionales y el
uso de AMSTAR-2 en revisiones sistemática. La presencia de seso de publicación fue realizada
por medio de gráficos de embudo y la evaluación de Egger cuando los metaanálisis incorporan
más de 10 estudios. 5,9
Extracción, análisis e integración de resultados: La obtención de datos se llevó a cabo
mediante el uso del formulario normalizado. Para la síntesis cuantitativa se aplicaron medidas
combinadas de asociación como RR. y OR, con sus intervalos de confianza de hasta un 95%
cuando la heterogeneidad permita ser tolerada (I² < 75 %); en algunos con más heterogeneidad se
los integró de manera narrativa. La confianza de la evidencia se evaluó a través del enfoque
GRADE (Grading of Recommendations Assessment, Development and Evaluation).5
RESULTADOS
Partiendo de 3 368 registros detectados inicialmente, se procedió a eliminar 714
duplicaciones, lo que dejó 2 654 registros distintos listos para revisión. Después de descartar 2

Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 434
291 registros en función del título y el resumen, se analizaron 363 artículos completos y 298
fueron descartados con argumentación clara (participantes ajenos al campo obstétrico n = 74; falta
de evaluación de resultados infecciosos maternos n = 58; metodología de calidad inadecuada n =
89; ausencia de grupo de comparación apropiado n = 34; información insuficiente n = 43). El
conjunto definitivo incluyó 65 estudios en el análisis cualitativo y 22 en el análisis cuantitativo
(Figura 1). Los artículos publicados se agruparon principalmente en 2021–2022 y mostraron una
calidad metodológica alta o aceptable en un 93,3% en las investigaciones.5
Figura 1
Diagrama de flujo PRISMA 2020 del proceso de selección de estudios
FASE 1 · IDENTIFICACIÓN: Búsqueda en 10 bases de datos: 3 226 registros + 142 de otras fuentes = 3
368 registros totales
FASE 2 · CRIBADO Duplicados eliminados: 714 que dejo un total de 2654. Cribado por título o
resumen: (κ = 0,88): 2 291 dejando 363 de elección
FASE 3 · ELEGIBILIDAD: Evaluación de texto completo (κ = 0,92): 298 excluidos con justificación
(población n=74; sin desenlaces n=58; calidad insuficiente n=89; sin comparador n=34; datos
insuficientes n=43)
FASE 4 · INCLUSIÓN: 65 estudios en síntesis cualitativa · 22 en metaanálisis parcial (I² < 75 %)
CALIDAD: Publicaciones 2020–2024 (concentración 2021–2022). Calidad alta/moderada: 93,3 %.
Herramientas: Jadad + rob 2.0 · NOS · AMSTAR-2 · GRADE
La aplicación de cefazolina antes de realizar la incisión demostró resultados beneficios
consistentes y significativos desde una vista estadística en cada uno de los resultados relacionados
a infecciones, con un intervalo de confianza que no incluyo la nulidad (tabla 1). De tal modo que
los efectos se dieron a notar con una disminución de al menos 65% en endometritis, un 54% en
infecciones de sitio quirúrgico, con 60% en sepsis puerperal y al menos un 71% en muerte materna
a causa de sepsis. Los estudios sistemáticos anteriores sobre cómo evaluar con precisión la
progresión del parto mediante la partograma y los obstáculos que enfrentan los clínicos ante un
trabajo de parto prolongado subrayan la importancia de establecer el mejor momento para aplicar
la profilaxis antibiótica en cesáreas de urgencia cuando ha habido un trabajo de parto
prolongado.9,19,20

Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 435
Tabla 1
Comparación de resultado por desenlace: sin ninguna profilaxis, con profilaxis estandarizada y
con profilaxis optimizada en cesáreas
Desenlace Sin profilaxisProfilaxis estándar
(cefazolina)
Profilaxis
optimizada
(cefazolina +
azitromicina)
Medida de efecto agrupada
(IC 95 %)
Endometritis
postcesárea
15,2 – 22,4 % 4,8 – 7,6 % (↓ 65
%)
2,1 – 3,9 % (↓ 81 %) RR 0,35 (0,28–0,44)
Infección de
sitio
quirúrgico
8,4 – 14,7 % 3,6 – 6,2 % (↓ 54
%)
1,8 – 3,1 % (↓ 72 %) RR 0,54 (0,47–0,62)
Sepsis
puerperal
2,8 – 5,6 % 0,9 – 1,8 % (↓ 60
%)
0,4 – 0,9 % (↓ 80 %) OR 0,40 (0,28–0,58)
Bacteriemia /
hemocultivo +
1,2 – 2,8 % 0,4 – 0,9 % (↓ 64
%)
0,2 – 0,5 % (↓ 79 %) OR 0,36 (0,22–0,59)
Mortalidad
materna por
sepsis
0,08 – 0,24 % 0,02 – 0,06 % (↓
71 %)
0,01 – 0,03 % (↓ 85
%)
OR 0,29 (0,14–0,60)
IC 95 %: intervalo de confianza del 95 %; ISQ: infección de sitio quirúrgico; OR: odds ratio; RR.: riesgo relativo.
Fuente: elaboración propia a partir de la síntesis cuantitativa de los estudios incluidos.
Cuando se agregó azitromicina 500 mg IV a la cefazolina convencional en parturientas con
antecedente de trabajo de parto prematuro o rotura de membranas ≥ 4 h, se logró una disminución
adicional del 42 % en casos de endometritis (RR. 0,62; IC 95 %: 0,52–0,74; p < 0,001). Este
beneficio se debe a que este esquema amplía la cobertura contra Ureaplasma urealyticum,
también de Mycoplasma de especie hominis y de Chlamydia trachomatis, microorganismos que
tienen gran importancia en el trabajo de parto prematuro y son blanco de la prevención intraparto
para Streptococcus del grupo B. El análisis de red realizado por Saccone y Berghella (2021), que
incluyó 18 esquemas en 58 ensayos controlados aleatorizados y 19 240 participantes, demostró
que cefazolina más azitromicina tenía la mayor probabilidad de resultar el más efectivo (SUCRA
94,2 %). Los datos disponibles sobre los efectos de la azitromicina intraparto en infecciones
maternas y neonatales respaldan su empleo selectivo en este grupo específico de
riesgo.21,22,28,29,33,34
Incrementar la dosis de cefazolina a 3 g en mujeres con IMC ≥ 30 o peso > 120 kg mostró
mejores resultados que la dosis habitual de 2 g: la endometritis bajó de 5,4 % a 2,0 % (p = 0,01)
y la ISQ de 9,4 % a 4,5 % (p = 0,003). Este beneficio se justifica debido a que las mujeres
predisponen un volumen de más distribución y con menos irrigación de tejido graso. Destacando
que las embarazadas que padecen diabetes gestacional forman parte de un grupo diferente de
vulnerabilidad que requiere de un seguimiento más cercano y preciso en dependencia a las
infecciones de sitio quirúrgico. En el momento que, el antimicrobiano se aplicó fuera de un
margen preincisional de al menos 30 a 60 minutos, conllevo a mayor riesgo de infección