
3 Vol. 13/ Núm 3. 2026 pág. 514
https://doi.org/10.69639/arandu.v13i3.2412
Infraestructura educativa y rendimiento académico en un
colegio en Puente Piedra, 2026
Educational infrastructure and academic performance in a school in Puente Piedra,
2026
Mike Paul Berta-Hinostroza
mbertah@ucvvirtual.edu.pe
https://orcid.org/0000-0001-9996-3787
Universidad Cesar Vallejo
Perú – Lima
Kathleen Tania Espinoza Inga
kespinozain@ucvvirtual.edu.pe
https://orcid.org/0009-0001-6553-1422
Universidad Cesar Vallejo
Perú – Lima
Carla Janeth Ocaña Baldera
caocanaba@ucvvirtual.edu.pe
https://orcid.org/0009-0007-2214-8574
Universidad Cesar Vallejo
Perú – Lima
Marco Jesús Gonzalo Segura Rivas
msegurari@ucvvirtual.edu.pe
https://orcid.org/0009-0002-0298-2231
Universidad Cesar Vallejo
Perú – Lima
Artículo recibido: 10 junio 2026- Aceptado para publicación:16 julio 2026
Conflictos de intereses: Ninguno que declarar.
RESUMEN
La presente investigación tuvo como objetivo determinar la relación entre la infraestructura
educativa y el rendimiento académico en un colegio de Puente Piedra, 2026, en el marco del
Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) N.° 4: Educación de Calidad. El estudio surgió por la
necesidad de conocer cómo las condiciones de la infraestructura educativa, especialmente los
servicios básicos y el equipamiento tecnológico, influyen en el rendimiento académico de los
estudiantes. La investigación tuvo un enfoque cuantitativo y contó con una muestra de 59
estudiantes, seleccionados mediante muestreo probabilístico aleatorio simple. Para la recolección
de datos se utilizó la técnica de la encuesta y dos cuestionarios con escala tipo Likert. Los
instrumentos fueron validados por juicio de expertos y alcanzaron adecuados niveles de
confiabilidad, con un Alfa de Cronbach de 0.841 para infraestructura educativa y 0.917 para
rendimiento académico. Los resultados evidenciaron una relación estadísticamente significativa
entre la infraestructura educativa y el rendimiento académico. Asimismo, se encontró una relación

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significativa entre los servicios básicos y el desarrollo cognitivo, así como entre el equipamiento
tecnológico y la competencia actitudinal. Se concluye que la infraestructura educativa constituye
un factor importante para el rendimiento académico, ya que disponer de ambientes adecuados,
servicios básicos en buenas condiciones y recursos tecnológicos suficientes favorece el proceso
de enseñanza y el logro de mejores resultados académicos.
Palabras clave: educativa, académico, servicios, tecnológico, calidad de la educación
ABSTRACT
This research aimed to determine the relationship between educational infrastructure and
academic performance at a school in Puente Piedra, 2026, within the framework of Sustainable
Development Goal (SDG) No. 4: Quality Education. The study sought to identify how educational
infrastructure conditions, especially basic services and technological equipment, influence
students' academic performance. The research employed a quantitative approach with a sample
of 59 students selected through simple random sampling. Data were collected using the survey
technique and two Likert-scale questionnaires. Both instruments were validated through expert
judgment and showed adequate reliability, with Cronbach's alpha coefficients of 0.841 for
educational infrastructure and 0.917 for academic performance. The results revealed a statistically
significant relationship between educational infrastructure and academic performance. Likewise,
significant relationships were found between basic services and cognitive development, as well
as between technological equipment and attitudinal competence. It is concluded that educational
infrastructure is an important factor in academic performance, since adequate facilities, basic
services in good condition, and sufficient technological resources support the teaching process
and contribute to better academic outcomes.
Keywords: educational, academic, services, technological, quality of education
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INTRODUCCIÓN
Hoy en día las condiciones de infraestructura educativa se han convertido en una de las
problemáticas más relevantes en el sistema educativo, debido al impacto que generan en el
rendimiento académico y en el crecimiento integral de los estudiantes. Durante la etapa escolar,
el alumnado requiere ambientes adecuados que favorezcan la concentración, la motivación y el
aprendizaje; sin embargo, la existencia de aulas deterioradas, mobiliario inadecuado, servicios
deficientes, falta de áreas comunes y la inaccesibilidad de zonas para personas discapacitadas
dificulta el proceso educativo. Estas situaciones generan consecuencias como bajo rendimiento
académico, desinterés en actividades escolares, interpretación errónea de contenidos y menor
participación en clase. Además, la carencia de equipamientos tecnológicos y servicios básicos
limita las oportunidades de aprendizaje, afectando no solo el rendimiento académico, sino
también la formación de habilidades necesarias para el desarrollo del estudiante. (Culter y Vélez,
2025).
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD, 2023), en el
marco del programa PISA, ha catalogado el entorno físico escolar como un factor crítico para el
éxito educativo, señalando que influye de manera determinante en los índices de aprendizaje.
Según sus reportes globales aplicados a más de 600,000 estudiantes en 81 países, uno de cada tres
alumnos en centros con infraestructura educativa deficiente reporta una menor capacidad de
concentración y motivación, lo que evidencia la amplitud del problema; la exposición constante
a ambientes deteriorados desestabiliza el proceso cognitivo de los menores, afectando su
rendimiento académico global y haciendo urgente la inversión en infraestructura.
Arias et al. (2024), en el marco del análisis regional ejecutado por el Banco Interamericano
de Desarrollo, sostienen que las deficiencias acumuladas en la inversión en infraestructura
educativa y materiales didácticos explican una diferencia significativa en el rendimiento
académico. El reporte estadístico centrado en la medición de los aprendizajes evidenció que la
desigualdad en el acceso a recursos escolares se refleja en resultados preocupantes, ya que el 88%
de los estudiantes pertenecientes a los sectores más vulnerables presentan niveles insuficientes en
la resolución de problemas de matemáticas. Asimismo, los autores advierten que la carencia de
una infraestructura educativa adecuada constituye una barrera que restringe el acceso equitativo
a una educación de calidad y dificulta el desarrollo de las competencias cognitivas esenciales para
la formación integral de los estudiantes.
En el caso peruano, las cifras también resultan alarmantes. La Contraloría General de la
República (2022) informó que el 70% de las escuelas públicas en todo el país requieren la
sustitución total o parcial de su infraestructura. En el operativo nacional, la Contraloría General
de la República calculó en 2022 que, de una muestra de 5,662 colegios, alrededor de 3,455
presentan techos deteriorados y 3,148 carecen de servicios higiénicos adecuados, aunque gran

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parte de estas deficiencias no figuran en los planes de mantenimiento urgente, lo que pone en
evidencia una fuerte desatención en la seguridad y salubridad de los escolares, situación que
perjudica gravemente su rendimiento académico (Contraloría, 2022).
En el distrito limeño de Comas, también se observa una situación preocupante. Un estudio
del Observatorio de la Educación Peruana (OBEPE, 2024) concluyó que las brechas de
aprendizaje en esta zona de Lima Norte están relacionadas con las deficiencias en la
infraestructura educativa y la falta de materiales educativos, ignorando las consecuencias
negativas que produce en el desarrollo de competencias matemáticas. De acuerdo con el análisis,
Quispe (2023) establece que una parte considerable de los centros educativos en entornos urbanos
vulnerables aún presenta un riesgo alto del 25.8% ante factores externos, lo que evidencia que las
condiciones físicas de los planteles son insuficientes y persisten las carencias estructurales,
afectando así de manera global el progreso académico y la seguridad de los alumnos.
En este contexto, la pregunta general de la investigación es: ¿De qué manera se relaciona
la infraestructura educativa con el rendimiento académico en un colegio de Puente Piedra, 2026?
A partir de esta interrogante, surgen las siguientes preguntas específicas: (a) ¿De qué manera los
servicios básicos se relacionan con el desarrollo cognitivo en un colegio de Puente Piedra, 2026?
(b) ¿De qué manera el equipamiento tecnológico se relaciona con la competencia actitudinal en
un colegio de Puente Piedra, 2026?
El objetivo general de la presente investigación es determinar la relación entre la
infraestructura educativa y el rendimiento académico en un colegio de Puente Piedra, 2026. Este
objetivo se vincula directamente con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) N.º 4, Educación
de Calidad, el cual busca garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todos.
En este sentido, la investigación permitirá identificar las deficiencias en la infraestructura
educativa que podrían afectar el proceso de aprendizaje y, a partir de ello, proponer mejoras
orientadas al fortalecimiento de los entornos educativos. Los objetivos específicos son: (a)
Determinar de qué manera los servicios básicos se relacionan con el desarrollo cognitivo en un
colegio de Puente Piedra, 2026; y (b) Determinar de qué manera el equipamiento tecnológico se
relaciona con la competencia actitudinal en un colegio de Puente Piedra, 2026.
Respecto a la infraestructura educativa, Aredo et al. (2023) sostienen que la infraestructura
se manifiesta como una forma de soporte sistemático en el entorno educativo, que puede
manifestar mediante la calidad de los servicios esenciales y la conexión, impactando
directamente en los logros educativos de los estudiantes; desde su perspectiva, la precariedad
estructural no solo afecta al estudiante, sino que también deteriora el clima escolar y la percepción
de seguridad en la escuela. Asimismo, la Comisión Internacional sobre los Futuros de la
Educación (2021) señala que la infraestructura educativa comprende el conjunto de espacios
físicos, instalaciones, mobiliario, equipamiento y servicios básicos que permiten el adecuado
desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje, favoreciendo ambientes seguros y propicios

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para el aprendizaje. Posteriormente, el Observatorio de la Educación Peruana (OBEPE, 2024)
afirma que la infraestructura es un factor determinante en la equidad educativa, el cual comprende
desde el estado de las aulas hasta el acceso a recursos digitales; desde su perspectiva, las
deficiencias físicas y la falta de materiales no solo limitan el aprendizaje, sino que profundizan
las brechas de rendimiento académico y afectan el bienestar emocional del estudiante. Por su
parte, García et al. (2026) nos dicen que el análisis del entorno físico condiciona directamente los
procesos formativos de los alumnos, ya que quienes estudian en espacios deficientes muestran
mayores dificultades en su concentración y desempeño; para estos autores, la calidad de la
infraestructura trasciende lo material y se convierte en una experiencia que determina el éxito
escolar, el involucramiento y el desarrollo integral del estudiante.
Respecto al rendimiento académico, Romero (2025) lo define como la aptitud de un
estudiante para alcanzar los objetivos de aprendizaje establecidos, integrando no solo las
calificaciones obtenidas, sino también el esfuerzo, la participación y la capacidad de respuesta
frente a los desafíos del currículo escolar, lo cual se consolida mediante el fomento de una
mentalidad analítica y contemplativa en su entorno formativo. Asimismo, Coayla Maquera et al.
(2022) sostienen que el rendimiento académico refleja el nivel de logro alcanzado por los
estudiantes durante su proceso formativo, como resultado de la interacción entre factores
personales, familiares e institucionales que influyen en el aprendizaje. En ese mismo sentido,
Chisag-Guaman et al. (2024) afirman que se expresa a través del desarrollo de competencias
integrales y el cumplimiento de estándares educativos, donde factores como la motivación y el
entorno influyen en el éxito académico; desde su perspectiva, un alto rendimiento no solo protege
a los adolescentes del fracaso escolar o la desmotivación, sino que también favorece una mejor
adaptación a las exigencias de la educación superior. Por su parte, Cordero de Jiménez et al.
(2023) sostienen que el rendimiento académico es un fenómeno multifactorial complejo, cuya
comprensión requiere analizar variables tanto a nivel individual del estudiante como del entorno
institucional, demostrando que factores socioeconómicos, demográficos y la trayectoria educativa
previa son determinantes clave para el éxito en los procesos de formación.
La presente investigación parte de la hipótesis general de la presente investigación, se
plantea que existe una relación significativa entre la infraestructura educativa y el rendimiento
académico en un colegio de Puente Piedra, 2026. Asimismo, como hipótesis específicas se plantea
que: (a) Existe una relación significativa entre los servicios básicos y el desarrollo cognitivo en
un colegio de Puente Piedra, 2026; y (b) Existe una relación significativa entre el equipamiento
tecnológico y la competencia actitudinal en un colegio de Puente Piedra, 2026.
MATERIALES Y MÉTODOS
En la definición conceptual de la variable 1 infraestructura educativa, Aredo et al. (2023)
sostienen que la infraestructura se manifiesta como una forma de soporte sistemático en el entorno

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educativo, que se puede expresar a través del nivel de los servicios básicos y el equipamiento
tecnológico, afectando de manera directa los logros académicos de los estudiantes; desde su
enfoque, la precariedad estructural no solo afecta al estudiante, sino que también deteriora el clima
escolar. Se plantean las siguientes dimensiones considerando también sus indicadores, Mora et
al. (2026) sostiene que los servicios básicos constituyen una dimensión fundamental de la
infraestructura educativa, debido a que influyen directamente en las condiciones de aprendizaje y
en el adecuado desarrollo de las actividades escolares, el cual se evalúa mediante el
abastecimiento de agua potable, la funcionalidad de la red de desagüe y la estabilidad del
suministro de energía eléctrica. García-Martínez et al. (2025) señalan que el equipamiento
tecnológico es una dimensión importante en los colegios, ya que impulsa a una mejora en
los métodos de educación y conocimientos, expresado a través de la disponibilidad de equipos
tecnológicos, la calidad de la conectividad a internet y el acceso a materiales educativos digitales
en el aula.
Respecto a la variable 2 rendimiento académico, Cordero et al. (2023) consideran que se
expresa a través del dominio del desarrollo cognitivo y competencias actitudinales, que reflejan
el nivel de aprendizaje logrado por el estudiante; desde su perspectiva, un óptimo rendimiento no
solo valida la eficacia del proceso de enseñanza, sino que también favorece una mejor adaptación
al entorno escolar y el desarrollo futuro del alumno. Se plantean las siguientes dimensiones
considerando también sus indicadores, Pascual-Arias et al. (2022) señalan que el desarrollo
cognitivo es el reflejo directo de las capacidades intelectuales y los conocimientos adquiridos por
el individuo, el cual se manifiesta a través de su grado de éxito en la resolución de problemas
complejos, la capacidad de comprensión lectora y las calificaciones obtenidas en las evaluaciones
periódicas. Por su parte, Brenes-Maltez et al. (2022) señalan que el desarrollo de la competencia
actitudinal es fundamental en la formación del estudiante, manifestándose a través de su
capacidad de aprendizaje autónomo, el pensamiento crítico ante los contenidos académicos y la
iniciativa creativa para resolver problemas de su entorno.
De acuerdo con Santarrone y Meyer (2022), la población no debe entenderse únicamente
como un conjunto físico de individuos, sino un constructo teórico conformado por elementos que
comparten características comunes y que son definidos por el investigador según los objetivos del
estudio. La adecuada delimitación de la población permite obtener resultados válidos y realizar
inferencias confiables sobre el fenómeno investigado. En el presente estudio, la población estuvo
conformada por 70 estudiantes matriculados en un colegio de Puente Piedra durante el año 2026.
Para delimitar a los participantes se consideraron criterios de inclusión y exclusión. Se incluyó a
los estudiantes matriculados en el quinto año de educación secundaria que asistieron regularmente
a clases durante el periodo académico y participaron de manera constante en las actividades
escolares. Por otro lado, se excluyó a los estudiantes pertenecientes al primer, segundo, tercer y
cuarto año de educación secundaria por no formar parte de la población objetivo. Del mismo

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modo, fueron excluidos los estudiantes que registraron inasistencias frecuentes, aquellos que se
encontraban retirados del colegio y los que fueron trasladados a otro colegio durante el desarrollo
de la investigación.
Por otro lado, Salazar (2024) advierte que asegurar la validez de las conclusiones exige
una muestra representativa lograda a través de técnicas aleatorias, donde cada componente
poblacional posea una probabilidad conocida de ser incluido en el estudio. Por lo tanto,
se utilizó la fórmula adecuada para una población finita con el fin de definir el tamaño de la
muestra, tomando en cuenta un intervalo de confianza del 95 %, un margen de error del 5 % y
una proporción prevista del 50 %, lo que resultó en un total de 59 alumnos. Este
número fue suficiente para garantizar que los resultados fueran representativos, lo que posibilita
obtener conclusiones válidas sobre la conexión entre la infraestructura educativa y
el rendimiento académico (ver Anexo 9) .
El tipo de muestreo utilizado fue probabilístico aleatorio simple, ya que los participantes
fueron seleccionados considerando criterios de accesibilidad y representatividad dentro del
colegio. Esta estrategia permitió incluir estudiantes con características diversas según grado
académico, edad y género, favoreciendo una visión amplia del fenómeno estudiado. Mucha et al.
(2021) sostienen que este procedimiento de selección resulta idóneo para reflejar con precisión
los rasgos fundamentales del colectivo investigado cuando existan limitaciones que impiden
evaluar a la totalidad de sus miembros.
Para el desarrollo de la investigación, fue necesario definir la técnica y el instrumento de
recolección de datos que permitieron obtener la información de manera sistemática. Cabrera-
Álvarez (2022) señala que la encuesta constituye una técnica ampliamente utilizada para recopilar
información de manera sistemática directamente de los participantes. Por otro lado, Saras Zapata
(2023) sostiene que el instrumento de recolección de datos es un recurso metodológico que se
materializa en un conjunto de reactivos, expresados en un formato, utilizado para recoger,
registrar o almacenar la información del estudio. En concordancia con ello, el instrumento
utilizado fue el cuestionario, aplicándose dos cuestionarios de acuerdo con la matriz de
operacionalización de variables. Cada cuestionario fue elaborado con una escala tipo Likert y
estuvo conformado por 12 preguntas. Ambos instrumentos estuvieron orientados a recopilar
información sobre las percepciones y niveles de desempeño de los estudiantes respecto a las
variables estudiadas. La fiabilidad de los instrumentos se determinó mediante el coeficiente Alfa
de Cronbach, alcanzando un valor de 0.841 para la variable infraestructura educativa y 0.917 para
la variable rendimiento académico, lo cual demuestra una alta fiabilidad estadística para su
aplicación (ver Anexo 8). Asimismo, ambos cuestionarios fueron sometidos a validación
mediante juicio de expertos, quienes dictaminaron de manera favorable su claridad, pertinencia,
suficiencia y coherencia metodológica (ver Anexo 3).

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El procedimiento metodológico inició con la revisión bibliográfica de antecedentes
nacionales e internacionales relacionados con la infraestructura y el rendimiento académico,
permitiendo consolidar el marco teórico del estudio. Posteriormente, se elaboraron y validaron
los instrumentos de investigación, coordinando con el colegio la aplicación de los cuestionarios
en un ambiente adecuado y garantizando el acuerdo informado de los participantes. Después de
reunir los datos, la información fue estructurada y clasificada en una hoja de cálculo de Excel
para luego ser analizada a través el programa estadístico SPSS, donde se realizaron los análisis
descriptivos y correlacionales correspondientes.
Durante todo el desarrollo de la presente investigación se respetaron los fundamentos
morales de la investigación científica, asegurando que la participación sea de manera voluntaria,
donde se mantenga en secreto y la identidad de los alumnos sea resguardada. Asimismo, toda la
información teórica empleada fue correctamente referenciada, respetando la propiedad
intelectual y evitando cualquier tipo de plagio. Gil y Gaibor (2025) sostienen que la ética
científica actual enfrenta desafíos complejos en la transparencia de datos y el uso de tecnologías
emergentes, exigiendo nuevas normativas para asegurar la integridad de los procesos de
investigación. Por ello, esta investigación fue desarrollada bajo criterios de responsabilidad ética,
social y académica, asegurando resultados válidos y confiables.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Análisis Descriptivo Univariado
Tabla 1
Descripción de los niveles de la variable Infraestructura educativa
Frecuencia Porcentaje
Porcentaje
válido
Porcentaje
acumulado
Válido Bajo 1 1,7 1,7 1,7
Medio 32 54,2 54,2 55,9
Alto 26 44,1 44,1 100,0
Total 59 100,0 100,0
Nota. Elaboración propia
Analizando la tabla 1, detallaron que los resultados descriptivos correspondientes a la
variable Infraestructura educativa de la muestra de estudio realizado a 59 estudiantes; presenta
los siguientes niveles: 54.2% nivel medio, 44.1% nivel alto y 1.7% nivel bajo. Los resultados
obtenidos evidencian un nivel medio hacia la infraestructura académica respecto a los estudiantes
de un colegio de Puente Piedra.

3 Vol. 13/ Núm 3. 2026 pág. 522
Tabla 2
Descripción de los niveles de la variable rendimiento académico
Frecuencia Porcentaje
Porcentaje
válido
Porcentaje
acumulado
Válido Bajo 2 3,4 3,4 3,4
Medio 20 33,9 33,9 37,3
Alto 37 62,7 62,7 100,0
Total 59 100,0 100,0
Nota. Elaboración propia
Analizando la tabla 2, se detallaron los resultados descriptivos correspondientes a la
variable Rendimiento académico en la muestra de 59 estudiantes; presenta los siguientes niveles:
62.7% nivel alto, 33.9%nivel medio y 3.4% nivel bajo. Los resultados obtenidos evidencian un
nivel alto hacia el rendimiento académico respecto a los estudiantes de un colegio de Puente
Piedra.
Tabla 3
Descripción de los niveles de la dimensión servicios básicos
Frecuencia Porcentaje
Porcentaje
válido
Porcentaje
acumulado
Válido Bajo 1 1,7 1,7 1,7
Medio 37 62,7 62,7 64,4
Alto 21 35,6 35,6 100,0
Total 59 100,0 100,0
Nota. Elaboración propia
Analizando la tabla 3, realizado a los 59 estudiantes; nos permiten inferir que la
dimensión servicios básicos tiene un índice de 62.7% que indica un nivel medio 35.6% nivel alto
y 1.7% nivel bajo. Estos resultados obtenidos reflejan que existe un nivel medio sobre los
servicios básicos respecto a los estudiantes de un colegio de Puente Piedra.
Tabla 4
Descripción de los niveles de la dimensión equipamiento tecnológico
Frecuencia Porcentaje
Porcentaje
válido
Porcentaje
acumulado
Válido Bajo 3 5,1 5,1 5,1
Medio 30 50,8 50,8 55,9
Alto 26 44,1 44,1 100,0
Total 59 100,0 100,0
Nota. Elaboración propia