
Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 797
https://doi.org/10.69639/arandu.v13i3.2427
Gamificación para fortalecer la expresión escrita en inglés
Gamification to strengthen written expression in English
Cristina Beatriz Macías Mendoza
cristina.macias@unesum.edu.ec
https://orcid.org/0009-0004-2093-4027
Universidad Estatal del Sur de Manabí
Ecuador – Jipijapa
Melissa Dayana Loor Velez
melissa.loor@unesum.edu.ec
https://orcid.org/0009-0008-5041-9324
Universidad Estatal del Sur de Manabí
Ecuador – Jipijapa
Katherine Elizabeth Intriago Palacios
katherine.intriago@unesum.edu.ec
https://orcid.org/0009-0009-2505-7840
Universidad Estatal del Sur de Manabí
Ecuador – Jipijapa
Luis Arturo Molina Arteaga
arturoarteag@gmail.com
https://orcid.org/0000-0002-7017-9435
Investigador Independiente
Ecuador – Jipijapa
Artículo recibido: 10 junio 2026- Aceptado para publicación:16 julio 2026
Conflictos de intereses: Ninguno que declarar.
RESUMEN
La presente investigación tuvo como objetivo determinar el efecto de la gamificación mediante
herramientas digitales sobre la expresión escrita en inglés de estudiantes de séptimo año de
Educación General Básica de la Unidad Educativa José Joaquín de Olmedo 117. Se desarrolló un
estudio con enfoque cuantitativo, de tipo aplicado, alcance explicativo y diseño cuasiexperimental
con grupo experimental y grupo control, utilizando mediciones de pretest y postest. La población
la conformaron 46 estudiantes distribuidos en dos paralelos de 23 participantes cada uno. La
expresión escrita se evaluó mediante una prueba de escritura valorada con una rúbrica analítica
integrada por cinco dimensiones: cumplimiento de la tarea comunicativa, organización y
coherencia textual, uso del vocabulario, precisión gramatical y ortografía y puntuación. Los datos
fueron analizados aplicando estadística descriptiva y pruebas no paramétricas (Shapiro-Wilk, U
de Mann-Whitney y rangos con signo de Wilcoxon). Los resultados demuestran que ambos
grupos mejoraron tras el período de intervención; sin embargo, el grupo experimental obtuvo
incrementos significativamente superiores en la expresión escrita global y en la dimensión de
ortografía y puntuación al compararse con el grupo control, observándose además un tamaño del

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efecto grande para el puntaje total. Se concluye que la implementación de estrategias de
gamificación apoyadas en herramientas digitales favorece la expresión escrita en inglés, siendo
una alternativa metodológica idónea para promover aprendizajes activos y acordes con el enfoque
comunicativo establecido en el currículo ecuatoriano.
Palabras clave: gamificación, expresión escrita, inglés como lengua extranjera,
herramientas digitales, educación general básica
ABSTRACT
This research aims to determine the effect of gamification using digital tools on the English
writing skills of seventh-grade students at the José Joaquín de Olmedo 117 Educational Unit. A
quantitative, applied, explanatory, quasi-experimental study with an experimental and a control
group was conducted, using pre-test and post-test measurements. The population consisted of 46
students distributed into two sections of 23 participants each. Writing skills were assessed using
a writing test evaluated with an analytical rubric comprised of five dimensions: fulfillment of the
communicative task, organization and textual coherence, vocabulary use, grammatical accuracy,
and spelling and punctuation. The data were analyzed using descriptive statistics and non-
parametric tests (Shapiro-Wilk, Mann-Whitney U, and Wilcoxon signed-rank). The results
demonstrate that both groups improved after the intervention period. However, the experimental
group showed significantly higher increases in overall written expression and in the spelling and
punctuation dimension compared to the control group, with a large effect size also observed for
the total score. It is concluded that the implementation of gamification strategies supported by
digital tools promotes written expression in English, making it a valuable methodological strategy
alternative for fostering active learning aligned with the communicative approach established in
the Ecuadorian curriculum.
Keywords: gamification, written expression, english as a foreign language, digital tools,
basic general education
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INTRODUCCIÓN
En un contexto caracterizado por la creciente internacionalización de la educación y la
comunicación, el aprendizaje del idioma inglés es una competencia fundamental para el desarrollo
académico, social y profesional de los estudiantes. En Ecuador, el Currículo de Educación
General Básica promueve el desarrollo de las habilidades comunicativas del idioma, como son:
comunicación oral (listening and speaking), comprensión lectora (reading) y expresión escrita
(writing).
Según el Currículo de Educación General Básica (Ministerio de Educación del Ecuador,
2019) la expresión escrita para estudiantes de inglés como lengua extranjera, puede
conceptualizarse de diversas maneras: se utiliza para describirse a sí mismo, comprendiendo a su
vez la identidad personal y nacional; puede utilizarse también con fines de aprendizaje, ya que
escribir permite visibilizar pensamientos o ideas, que facilitan la autorregulación y reflexión de
pensamientos. Además, puede servir para conectar con otros, especialmente con el uso de TIC,
donde pueden llevarse a cabo actividades de escritura como conservaciones por mensajería o
correo electrónico.
La expresión escrita en un idioma no nativo puede resultar compleja y es que requiere de
la integración de conocimientos gramaticales, léxicos, ortográficos y discursivos que logren la
elaboración de textos adecuados y en proporción a la competencia lingüística del estudiantado.
Para Machado (2022) aunque algunos docentes adopten diferentes enfoques pedagógicos
que favorecen el trabajo de aspectos asociados a la gramática o el vocabulario de la lengua, las
cuestiones realmente centrales para el desarrollo de la escritura son la cohesión y la coherencia
textual, pues de estas depende un texto coherente y bien organizado, dado que saber escribir
conlleva a la activación de complejos procesos cognitivos que elaboran una prosa unificada.
En este sentido, el desarrollo de la expresión escrita en el inglés como lengua extranjera
puede verse afectada por diversas dificultades o limitaciones, como metodologías tradicionales
centradas en ejercicios repetitivos, que relegan el interés y la participación de estudiantes. De cara
a esta situación, la incorporación de metodologías activas ha obtenido cabida al promover
experiencias dinámicas, participativas y centradas en el estudiante.
Entre estas metodologías se abre paso la gamificación como una estrategia pedagógica
innovadora que incorpora elementos propios del juego, como retos, recompensas, insignias y
retroalimentación para así aumentar la motivación, el compromiso y la participación durante el
proceso de aprendizaje (A. Zambrano et al., 2020a). Diversas investigaciones han orientado la
gamificación para el fortalecimiento del idioma inglés como lengua extranjera, entre estos Aulia
(2025), que mediante un diseño cuasiexperimental evidenció mejoras significativas en la
competencia lingüística y en la motivación del grupo experimental. Asimismo, Quintero et al.
(2024) reportaron incrementos en la retención del vocabulario y la comprensión auditiva tras doce

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semanas de intervención gamificada. Por su parte, Jara et al. (2025) identifican mejoras en la
participación estudiantil y en la retención de estructuras lingüísticas.
De esta forma, los estudios recientes reportan mejoras en el desarrollo de habilidades
lingüísticas cuando estas estrategias se implementan de manera planificada e integrada al proceso
de enseñanza- aprendizaje. Si bien la evidencia disponible demuestra que la gamificación
favorece diversos componentes del aprendizaje del inglés, como la motivación, la participación,
la comprensión auditiva o el vocabulario, todavía existe escasa evidencia respecto a su incidencia
específica en el desarrollo de la expresión escrita, especialmente en estudiantes de Educación
General Básica del contexto ecuatoriano.
En la Unidad Educativa José Joaquín de Olmedo 117, ubicada en la parroquia Olmedo
del cantón Olmedo, provincia de Manabí, de acuerdo a observaciones realizadas durante el
proceso de enseñanza se identifican dificultades en la expresión escrita de inglés en los estudiantes
de séptimo año de Educación Básica, evidenciadas en la construcción de oraciones, del uso del
vocabulario, la aplicación de estructuras gramaticales y la organización de ideas al momento de
redactar textos sencillos, lo que dificulta utilizar el idioma de manera adecuada y plantea la
necesidad de implementar estrategias metodológicas innovadoras.
Así, el presente trabajo propone como objetivo principal el determinar el efecto de la
gamificación mediante herramientas digitales sobre la expresión escrita en inglés de los
estudiantes de séptimo año de Educación General Básica de la Unidad Educativa José Joaquín de
Olmedo 117. En correspondencia con ello, se plantea como hipótesis de investigación que la
aplicación de estrategias de gamificación mediante herramientas digitales mejora
significativamente la expresión escrita en inglés de los estudiantes.
La enseñanza del idioma inglés en el contexto educativo ecuatoriano
Los fundamentos epistemológicos del Currículo de Educación General Básica del Área
Lengua Extranjera- Inglés (Ministerio de Educación del Ecuador, 2019) se sustentan en un
enfoque constructivista, el cual concibe al estudiante como un sujeto activo en la construcción del
conocimiento. Bajo esta premisa, el aprendizaje de una lenguaje extranjera parte de los
conocimientos previos que el alumnado posee sobre su lengua materna y de las habilidades
cognitivas, comunicativas, emocionales y motoras desarrollado a lo largo de su experiencia, las
cuales son la base para la adquisición progresiva de una segunda lengua.
Alineado hacia este enfoque, el currículo incorpora también principios propios de la
enseñanza comunicativa de lenguas, como la importancia de la interacción significativa como
medio para favorecer el aprendizaje, el empleo de tareas auténticas para ampliar recursos
lingüísticas del estudiante, la comprensión del aprendizaje del idioma como un proceso gradual
basado en la experimentación y el ensayo- error. En consecuencia, el currículo ecuatoriano
concibe la enseñanza del inglés como un proceso orientado al desarrollo integral de la
competencia comunicativa.

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Es así que para Arán et al. (2022) “el aprendizaje de una lengua extranjera, no se reduce
a los contenidos conceptuales o teóricos, si bien son importantes, su función radica en poderlos
enlazar con los procedimentales, al fomentar el desarrollo de competencias comunicativas” (p.7).
No obstante, diversos estudios evidencian que la implementación de estos principios continúa
siendo un obstáculo en el contexto ecuatoriano.
Vanegas et al. (2024) señalan que en muchos países latinoamericanos, incluyendo
Ecuador existe un bajo nivel del dominio del inglés como consecuencia de que los docentes no
están adecuadamente preparados y no poseen los conocimientos actualizados que conduzcan
hacia una enseñanza significativa, aunada a la falta de comprensión lectora de los estudiantes, lo
que dificulta el desarrollo de las habilidades lingüísticas.
A estas limitaciones, se agrega el escaso equipamiento tecnológico con el que suelen
contar las aulas educativas, pues no se dispone de las herramientas necesarias como laboratorios,
plataformas virtuales, proyectores, internet, entre otros, que mejoran la enseñanza de idiomas, lo
cual dificulta la incorporación de nuevas tecnologías en el proceso de enseñanza- aprendizaje
(Cango & Bravo, 2020).
En relación con los resultados alcanzados por el sistema educativo, De Adeline (2022)
señala que el bajo desempeño de Ecuador en el Índice de Competencia en Inglés de EF constituye
un referente común para analizar el estado del aprendizaje del idioma en el país. Sin embargo, el
autor advierte que dicho indicador presenta limitaciones metodológicas relacionadas con el tipo
de muestreo empleado, por lo que sus resultados deben ser interpretados con cautela. Pese a que
el dominio del inglés en Ecuador continúa siendo reducido, existen evidencias de avances
progresivos durante la última década, lo que evidencia la necesidad de fortalecer mecanismos de
evaluación y generar información contextualizada.
En ese sentido, Sevy et al. (2020) identifican que la enseñanza del inglés en las
instituciones públicas ecuatorianas continúa supeditada a diversos factores asociados a la
pedagogía, formación docente, infraestructura, políticas educativas y percepciones sobre el
aprendizaje del idioma, lo que dificulta la implementación de enfoques comunicativos
establecidos por el currículo. Para los autores persiste una brecha entre las orientaciones
curriculares y la realidad de las aulas, lo que impacta en el desarrollo esperado de las competencias
lingüísticas de los estudiantes.
La expresión escrita en inglés como habilidad comunicativa
La expresión escrita es una de las habilidades comunicativas necesarias en el aprendizaje
de una lengua extranjera, ya que le permiten al estudiante expresar ideas, organizar información
y comunicarse mediante textos con diferentes propósitos y contextos. Para Ojeda et al. (2026) la
escritura en una lengua extranjera, incluso logrando escribir textos simples como notas, diálogos
modestos y descripciones, constituye una habilidad necesaria para la participación académica y
social de estudiantes en un mundo globalizado.

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Desde una perspectiva cognitiva, la expresión escrita no es de ninguna manera una
actividad lineal, sino un proceso complejo que comprende distintas etapas, cada una con sus
características y exigencias específicas. Dicho proceso involucra operaciones técnicas, cognitivas
y metacognitivas relacionadas con la planificación, organización, textualización y revisión del
escrito, que permiten construir mensajes coherentes y adecuados al propósito comunicativo
(Cabrera, 2017).
Para Valery (2000) desde la perspectiva de Vygotsky el lenguaje escrito se traduce en un
trabajo analítico y consciente, pues requiere de un nivel mayor de abstracción, un segundo nivel
de simbolización, porque en él no únicamente las palabras son reemplazadas por signos
alfabéticos sino también elementos verbales, como sonoridad, gestos e intenciones, que deben ser
sintácticamente organizadas para trasmitirse en toda su significación.
En ese sentido, el Currículo de Educación Básica General (Ministerio de Educación del
Ecuador, 2019) considera la expresión escrita como una competencia que evoluciona desde la
elaboración de textos sencillos hacia la construcción de escritos con mayor complejidad
comunicativa, incorporando a su vez procesos planificación, redacción, revisión y edición.
La enseñanza de la producción escrita en una lengua extranjera requiere de estrategias
que den paso a la interacción y a la resolución del problema durante el proceso de composición.
Resulta por esto indispensable que el estudiante desarrolle un manejo adecuado de los elementos
propios de la escritura (ortografía, legibilidad, conectores, etc.). Asimismo, es necesaria la
elaboración de producciones escritas tanto con fines académicos como comunicativos, como por
ejemplo la realización de tareas o intercambio de mensajes vía email con hablantes de inglés
(Bermello & González, 2020).
El enfoque en la enseñanza de la escritura del inglés como lengua extranjera según Torres
& Gamboa (2023) ocupa como componente más relevante el conocimiento lingüístico, en vez de
la habilidad lingüística, es decir, la atención se centra en el análisis de las estructuras discursivas:
palabras, oraciones, párrafos, uso de sintaxis, ortografía y la puntuación. Estos autores consideran
también una secuencia progresiva para la escritura en idioma anglosajón conformada por cuatro
etapas.
La primera corresponde a la familiarización, que se orienta a preparar al estudiante
mediante la representación de modelos y demostraciones de la habilidad a desarrollar.
Posteriormente, la escritura controlada permite fortalecer el dominio de estructuras gramaticales
y discursivas a través de ejercicios dirigidos. En una tercera fase, la escritura guiada ofrece mayor
autonomía mediante de organización y construcción textual con apoyo docente. La escritura libre,
finalmente, se basa en brindar al estudiante la oportunidad de elaborar textos propios, aplicando
de forma autónoma los conocimientos lingüísticos adquiridos.
Asimismo, la metacognición es necesaria en el aprendizaje del inglés como lengua
extranjera, pues favorece la transición de un aprendizaje mecánico hacia el desarrollo de

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habilidades comunicativas funcionales. De forma que promover actividades de escritura y
reflexión fortalecen el pensamiento crítico y la autorregulación del aprendizaje (Briesmaster &
Etchegaray, 2017) También es importante que los jóvenes aprendices de inglés lleven a cabo
actividades de escritura y reciban y asimilen retroalimentación sobre su trabajo, para así mejorar
su dominio de L2 (Luquin & García, 2024; Quoc & Van, 2024).
En esa línea, investigaciones actuales demuestran que la expresión escrita mejora a la vez
que los estudiantes participan en procesos continuos de planificación, revisión y reescritura
apoyadas en mecanismos de retroalimentación. Nguyen & Van (2025) demostraron que el uso
de textos modelo apertura la reflexión sobre la propia escritura y mejora significativamente la
calidad global de los textos reescritos, al permitir que los estudiantes identifiquen fortalezas,
errores y oportunidades de mejora en el proceso de composición.
Otros estudios apuntan hacia la incorporación de tecnologías digitales para mejorar el
desarrollo de la producción escrita en estudiantes de inglés, lo que amplía las oportunidades de
práctica, retroalimentación y promueve el aprendizaje autónomo. Asimismo, el apoyo tecnológico
optimiza las estrategias de enseñanza y genera experiencias de aprendizaje significativas,
convirtiéndose en un recurso pedagógico que complementa los enfoques de escritura (Farías &
Saltos, 2025; M. Zambrano & Argudo, 2025).
La gamificación como estrategia didáctica en la enseñanza del inglés
El aprendizaje actualmente exige abordarse desde múltiples frentes y la tecnología tiene
un rol fundamental en ello, lo que exige a los educadores mantenerse al día con los constantes
cambios, ya que la información y los recursos tecnológicos potencialmente útiles van relegando
paulatinamente a la educación tradicional (Angelini & García, 2019). La integración de las TIC
en la educación está cambiando los entornos educativos y proporciona estrategias de gamificación
a los docentes para que sean utilizados como herramientas de apoyo, lo que fomenta la motivación
y el aprendizaje independiente (Zambrano et al., 2020).
El modelo clásico de Werbach & Hunter (2015) estructura la gamificación a partir de tres
elementos: las dinámicas, que corresponden a aspectos generales relacionados con la experiencia
del juego como narrativa, emociones, progresión y restricciones; las mecánicas, orientadas a los
procesos que regulan la interacción del participante mediante retos, competencias, cooperación,
recompensas y retroalimentación; y los componentes, que constituyen la materialización de las
mecánicas y dinámicas a través de elementos concretos como puntos, insignias, avatares, niveles
y logros.
En la enseñanza del inglés, la gamificación puede resultar en una estrategia que fortalezca
su aprendizaje, pues a través del juego se logra captar el interés del estudiantado (Espinoza et al.,
2024; Fierro et al., 2025). Sin embargo, como puntualiza Quintero et al. (2024) es esencial
integrar estos elementos del juego intencionalmente y alineado a los objetivos de aprendizaje, por

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lo que se requiere una planificación rigurosa que se traduzca en la mejora de habilidades en el
idioma.
La implementación de la gamificación en la enseñanza del inglés requiere del apoyo de
varios recursos tecnológicos que faciliten su diseño, desarrollo y evaluación de las actividades de
aprendizaje. Entre ellos, se incluyen plataformas de gamificación, herramientas para la creación
de contenido interactivo y aplicaciones destinadas al seguimiento del desempeño estudiantil lo
que permite gestionar elementos propios de la gamificación y generar entornos de aprendizaje
visualmente atractivos (Bolaños et al., 2025).
Como ejemplo de estas herramientas destaca Kahoot!, plataforma ampliamente utilizada
en la enseñanza de inglés para el desarrollo de actividades diagnósticas, de práctica y evaluación
formativa. Su sistema de retroalimentación inmediata y seguimiento del progreso favorece la
participación del estudiante y permite al docente monitorear continuamente su aprendizaje
(Kıyançiçek & Uzun, 2022).
Desde una perspectiva psicológica, la efectividad de la gamificación se apoya en la
satisfacción de necesidades básicas del aprendizaje, como autonomía, competencia e interacción
social, así Ratinho & Martins (2023), mediante una revisión sistemática de cuarenta estudios,
señalan que las experiencias gamificadas incrementan la motivación y el compromiso cuando
incorporan retroalimentación, desafíos progresivos y oportunidades para que los estudiantes
perciban avances en su desempeño.
La evidencia científica reciente pone en evidencia el potencial de la gamificación como
estrategia didáctica para la educación. Mientras que Vrcelj et al. (2023) concluyen que las
estrategias gamificadas incrementan la motivación, el compromiso y resultados de aprendizaje en
distintos contextos educativos, Lee & Baek (2023) mediante un metanálisis de investigaciones
experimentales en inglés como lengua extranjera, demostraron un efecto positivo de magnitud
moderada sobre el aprendizaje del idioma, con beneficios notorios en el desarrollo del
vocabulario, la comprensión auditiva y la producción escrita.
La incorporación de estrategias gamificadas en la enseñanza del inglés se plantea como
respuesta frente a problemáticas que surgen en el aula, como baja motivación, ansiedad lingüística
y limitada participación entre los estudiantes (Aldaz, 2026).
Si bien la literatura reconoce de manera amplia el potencial de la gamificación para
fortalecer el aprendizaje, existen limitaciones que se advierten, pues la eficacia de elementos
como puntos, recompensas o niveles depende de un diseño pedagógico coherente, las
características del alumnado y el contexto de aplicación. De lo contrario, la estrategia puede
favorecer conductas competitivas excesivas, generar ansiedad o reducir progresivamente su
efecto motivador (Al-Khresheh, 2025).
Pese a las bondades de la gamificación y considerando sus limitaciones, Cevallos et al.
(2025) expone que apenas el 35% de las instituciones educativas ecuatorianas han incorporado