Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 1024
https://doi.org/10.69639/arandu.v13i3.2443

Diversidad de aves y su potencial para el desarrollo del
aviturismo en la parroquia el Tingo la Esperanza Cotopaxi -
Ecuador

Avian Diversity and Its Potential for Birdwatching Tourism Development in El Tingo

La Esperanza Parish, Cotopaxi, Ecuador

Emily Aylin Andino Muñoz

emily.andino6005@utc.edu.ec

https://orcid.org/0000
-0002-9237-8881
Universidad Técnica de Cotopaxi

La Maná – Ecuador

José Luis Núñez Muñoz

jose.nunez@utc.edu.ec

https://orcid.org/0000-0002-9237-8881

Universidad Técnica de Cotopaxi

Artículo recibido: 10 junio 2026- Aceptado para publicación:16 julio 2026

Conflictos de intereses: Ninguno que declarar.

RESUMEN

La presente investigación tuvo como objetivo analizar la diversidad de aves y su potencial para
impulsar el aviturismo en la parroquia El Tingo La Esperanza, cantón Pujilí, provincia de
Cotopaxi, Ecuador. El estudio se desarrolló en el sector Yungañán, ubicado entre 2000 y 2500 m
s. n. m., en un ecosistema de bosque nublado andino con remanentes de bosque primario y áreas
intervenidas por actividades agrícolas. Durante aproximadamente un año se realizaron visitas
mensuales de observación en nueve puntos de monitoreo distribuidos a lo largo de un sendero de
tres kilómetros. Las especies fueron registradas mediante observación directa, evidencia
fotográfica y la aplicación Merlin Bird ID. Se identificaron 80 especies, agrupadas en 10 órdenes
y 27 familias. El análisis mediante PRIMER 7 evidenció una riqueza de entre 21 y 38 especies
por estación y una abundancia de 36 a 58 individuos. La estación 9 presentó los valores más altos,
con 38 especies y 58 individuos. El índice de Margalef fluctuó entre 5,539 y 9,112; la equidad de
Pielou, entre 0,9202 y 0,9659; Shannon-Wiener, entre 2,904 y 3,508; y Simpson, entre 0,9525 y
0,9825, evidenciando una comunidad diversa, equilibrada y con baja dominancia. Los resultados
demuestran que Yungañán posee una importante riqueza avifaunística y condiciones favorables
para el desarrollo del aviturismo sostenible. Se propone impulsar una ruta de observación de aves
acompañada de acciones de conservación del hábitat, señalización interpretativa, capacitación
comunitaria y monitoreo periódico de la avifauna.

Palabras Clave: aviturismo, biodiversidad, aves, bosque nublado
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ABSTRACT

This study aimed to analyze bird diversity and its potential to promote birdwatching tourism in
El Tingo La Esperanza Parish, Pujilí Canton, Cotopaxi Province, Ecuador. The study was
conducted in the Yungañán sector, located between 2,000 and 2,500 m above sea level, within an
Andean cloud forest ecosystem containing remnants of primary forest and areas affected by
agricultural activities. Monthly observation visits were conducted for approximately one year at
nine monitoring points distributed along a three-kilometer trail. Species were recorded through
direct observation, photographic evidence, and the Merlin Bird ID application. A total of 80 bird
species belonging to 10 orders and 27 families were identified. Analysis using PRIMER 7
revealed species richness ranging from 21 to 38 species per station and abundance ranging from
36 to 58 individuals. Station 9 showed the highest values, with 38 species and 58 individuals. The
Margalef index ranged from 5.539 to 9.112; Pielou’s evenness from 0.9202 to 0.9659; the
Shannon-Wiener index from 2.904 to 3.508; and the Simpson index from 0.9525 to 0.9825,
indicating a diverse and balanced community with low dominance. The results demonstrate that
Yungañán has significant avian diversity and favorable conditions for the development of
sustainable birdwatching tourism. The establishment of a birdwatching route is proposed,
accompanied by habitat conservation measures, interpretive signage, community training, and
periodic monitoring of birdlife.

Keywords: birdwatching, biodiversity, birds, cloud forest

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INTRODUCCIÓN

Las aves forman parte de uno de los grupos faunísticos más diversos, visibles y
ecológicamente relevantes del planeta. A escala mundial, se han identificado más de 11.000
especies de aves distribuidas en prácticamente todos los continentes, desde zonas costeras y
humedales hasta bosques tropicales, montañas, páramos y ambientes urbanos. (BirdLife
International, 2022).

Esta amplia distribución refleja su notable capacidad adaptativa y su importancia dentro
de los sistemas naturales. Sin embargo, la avifauna global enfrenta un escenario de creciente
vulnerabilidad: aproximadamente una de cada ocho especies de aves se encuentra amenazada de
extinción, mientras que un número adicional de especies está clasificado como casi amenazado o
en categorías de preocupación para la conservación. Esta situación evidencia que las aves, además
de ser componentes esenciales de la biodiversidad, constituyen indicadores sensibles de los
procesos de degradación ambiental, pérdida de hábitat, cambio climático y transformación del
paisaje (BirdLife International, 2022).

Desde el punto de vista ecológico, las aves cumplen funciones primordiales para el
mantenimiento de los ecosistemas. Ayudan en la polinización, control de plagas, en la dispersión
de semillas, mantienen estable la población de insectos, pequeños vertebrados y en la regulación
de cadenas tróficas. Especies como las aves rapaces, desempeñan un rol fundamental en la cadena
alimenticia, contribuyendo al equilibrio de las poblaciones de presas y al funcionamiento
saludable de los ecosistemas. Por esta razón, la presencia, abundancia y composición de las
comunidades de aves permiten interpretar el estado de conservación de un territorio y evaluar la
calidad de los hábitats disponibles. (Aldana & Núñez, 2026)

Ecuador forma parte de este mundo megadiverso y es reconocido internacionalmente
como uno de los países con mayor riqueza de aves en relación con su territorio. Según el Comité
Ecuatoriano de Registros Ornitológicos, hasta junio de 2025 se han registrado 1.735 especies de
aves en el país, de las cuales 1.685 cuentan con registros confirmados y 50 corresponden a
especies no documentadas formalmente. Esta riqueza se explica por la ubicación geográfica del
Ecuador, la influencia de la cordillera de los Andes, la presencia de cuatro regiones naturales y la
existencia de varios ecosistemas.

Sin embargo, a pesar de esta riqueza, la avifauna en el Ecuador presenta varios problemas
asociados a la pérdida y fragmentación del hábitat, la expansión de la frontera agrícola, la
deforestación, la urbanización, el tráfico ilegal de fauna, el cambio climático y la débil aplicación
de estrategias de conservación afectan a la biodiversidad en general. La Lista Roja de las Aves
del Ecuador advierte que una proporción importante de especies presenta algún nivel de amenaza,
lo que implica fortalecer el monitoreo, la investigación y la concienciación ambiental en todos los
niveles de gestión. En este sentido, los estudios de riqueza avifaunística son fundamentales, ya
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que permiten generar información de base sobre la composición de especies, su abundancia,
distribución y estado de conservación, aportando criterios técnicos para la toma de decisiones en
conservación y manejo sostenible del territorio. (Freile & Rodas, 2008).

En el caso de la región andina y de las estribaciones occidentales de los Andes
ecuatorianos, los bosques nublados representan ecosistemas de alta importancia ecológica. Estos
ambientes se caracterizan por su altitud, humedad, presencia frecuente de neblina, abundancia de
plantas epífitas, y abundante vegetación que forman microhábitats. Dichas condiciones favorecen
la presencia de una avifauna diversa asociada al sotobosque, bordes de bosque, quebradas, dosel
y zonas de transición con áreas agrícolas. Estudios desarrollados en paisajes rurales y
agroecológicos de Cotopaxi evidencian que la heterogeneidad del paisaje, los gradientes
altitudinales y la presencia de remanentes de vegetación natural favorecen una importante riqueza
de aves. En la finca agroecológica El Tesoro, ubicada en la parroquia Guasaganda, se registraron
76 especies de aves, lo que demuestra que los sistemas rurales con cobertura vegetal diversificada
pueden aportar significativamente a la conservación de la avifauna y al desarrollo del aviturismo
local.(Villafuerte & Núñez, 2026)

El aviturismo, actividad orientada a la observación, identificación, registro fotográfico e
interpretación de aves en su hábitat natural, se ha consolidado como una modalidad especializada
del turismo de naturaleza. Esta actividad permite integrar la conservación de la biodiversidad con
alternativas económicas sostenibles para la población local, siempre que se desarrolle bajo
criterios de impacto ambiental mínimo, participación comunitaria, planificación técnica y
educación ambiental.(Carrillo et al., 2017). A diferencia de otras formas de aprovechamiento
turístico, el aviturismo depende directamente de la conservación y la protección de los
ecosistemas, debido a que la presencia de aves está relacionada con la calidad del hábitat, la
disponibilidad de alimento, y la baja perturbación humana. Por ello, su implementación requiere
inventarios actualizados de aves, senderos adecuados, señalética interpretativa, guías capacitados,
equipamiento básico y mecanismos de manejo que eviten impactos negativos sobre las especies
y sus hábitats. (Cartay & Izaguirre, 2020).

La literatura especializada señala que el aviturismo puede generar beneficios
socioeconómicos y promover la conservación de hábitats cuando se integra con la gestión
comunitaria. (Carrillo et al., 2017) menciona que el potencial aviturístico no depende únicamente
de la riqueza de aves, sino también de las capacidades locales, la organización comunitaria, la
infraestructura disponible, el equipamiento y la capacitación en observación de aves. En ese
mismo sentido, experiencias desarrolladas en Ecuador muestran que el turismo de conservación
puede fortalecer procesos de sensibilización ambiental, especialmente cuando combina
interpretación, contacto responsable con la fauna y educación ambiental. El caso del Jardín Alado
evidencia que las experiencias vivenciales con aves, desarrolladas bajo criterios técnicos y éticos,
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pueden transformar la percepción de los visitantes y promover una cultura de respeto hacia la
biodiversidad (Aldana & Núñez, 2026).

En este contexto, la parroquia El Tingo La Esperanza presenta condiciones ecológicas
favorables para el desarrollo de estudios avifaunísticos y propuestas de aviturismo.
Particularmente, el sector Yungañán, ubicado en la vía a Choasillí, se encuentra en las
estribaciones de la cordillera occidental de los Andes y corresponde a un ecosistema de bosque
nublado andino. Esta zona conserva remanentes de bosque primario y secundario, así como áreas
intervenidas por actividades agrícolas y ganaderas.

El sendero ubicado en el sector mencionado forma parte de una ruta de mayor extensión
que, si se recorre en su totalidad, puede conectar con el cantón La Maná en un trayecto
aproximado de ocho horas. No obstante, para efectos de la presente investigación se consideró un
tramo de tres kilómetros, dentro del cual se establecieron nueve estaciones de observación. Este
recorrido se caracteriza por ser poco transitado, condición que favorece la permanencia de la
cobertura vegetal, reduce la perturbación directa sobre la fauna y mejora las oportunidades de
observación de aves. Además, el monitoreo desarrollado durante aproximadamente un año, con
registros que continúan levantándose hasta la actualidad, permite contar con una base de
información relevante para comprender la composición avifaunística del sector.

La importancia de realizar un registro sistemático de aves en Yungañán radica en que este
sector posee condiciones ecológicas y paisajísticas adecuadas para la observación de aves, pero
aún carece de información científica organizada que permita valorar su potencial como destino
de aviturismo. La identificación de especies, así como el análisis de riqueza, abundancia, equidad,
dominancia y similitud entre estaciones de observación, permite establecer criterios técnicos para
reconocer los puntos de mayor interés ecológico y turístico. De igual manera, esta información
puede contribuir a la planificación de una ruta interpretativa, al fortalecimiento comunitario
mediante la capacitación de guías locales y a la conservación de los hábitats asociados al bosque
nublado.

En este sentido, la presente investigación tiene como objetivo analizar la diversidad de
aves y su potencial para el desarrollo del aviturismo en la parroquia El Tingo La Esperanza, cantón
Pujilí, provincia de Cotopaxi, Ecuador. Para ello, se realizó un monitoreo de aves en nueve
estaciones de observación, empleando registros visuales, fotográficos y el apoyo de herramientas
digitales de identificación como Merlin Bird ID. Los resultados obtenidos permitirán aportar al
conocimiento de la avifauna local, valorar el potencial turístico del área y proponer lineamientos
orientados al aprovechamiento sostenible de la biodiversidad mediante actividades de
observación de aves, educación ambiental y manejo responsable de los ecosistemas.
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Marco teórico

Diversidad de aves e importancia ecológica

La diversidad de aves constituye un componente clave para comprender el estado
ecológico de los ecosistemas, debido a que este grupo faunístico presenta una amplia variedad de
formas, comportamientos, hábitos alimenticios, estrategias reproductivas y adaptaciones al
ambiente. Las aves cumplen funciones ecológicas esenciales, entre ellas la dispersión de semillas,
la polinización, el control biológico de plagas, la regulación de cadenas tróficas, el reciclaje de
nutrientes y la regeneración natural de los bosques.(Aldana & Núñez, 2026). Además, por su
sensibilidad frente a la pérdida de cobertura vegetal, la fragmentación del hábitat, la
contaminación y la transformación del paisaje, son consideradas bioindicadores de la calidad
ambiental. En este sentido, el estudio de la riqueza, abundancia y composición de aves permite
valorar el estado de conservación de un ecosistema y establecer criterios técnicos para su manejo
sostenible.(Romo, 2022)

En Ecuador, la avifauna posee una importancia particular debido a la alta diversidad de
especies registradas y a la presencia de múltiples ecosistemas en distancias relativamente cortas.
Esta condición ha favorecido el desarrollo de estudios ornitológicos y ha posicionado al país como
un destino relevante para la observación de aves. Sin embargo, la conservación de la avifauna
ecuatoriana enfrenta amenazas asociadas a la pérdida de hábitat, el tráfico ilegal de fauna, la
deforestación, la expansión agrícola y la limitada aplicación de estrategias de conservación. Por
ello, (Freile & Rodas, 2008), señalan que es necesario fortalecer la investigación ornitológica, los
monitoreos poblacionales, la educación ambiental y la difusión científica como mecanismos
fundamentales para conservar las aves y sus hábitats.

El estudio de la diversidad de aves no solo permite conocer el número de especies
presentes en un área, sino también comprender la estructura de la comunidad. Para ello, es
importante analizar la abundancia relativa, la dominancia, la equidad y la distribución de las
especies en los diferentes hábitats. En estudios realizados en Ecuador, (Cuesta et al., 2018),
destacan que la evaluación de la abundancia y diversidad de aves permite identificar diferencias
entre sitios intervenidos y áreas protegidas, así como reconocer la importancia ecológica de
espacios que, aunque no formen parte de áreas protegidas, pueden cumplir funciones relevantes
para la conservación de especies residentes y migratorias.

Bosques nublados andinos y conservación

Los bosques nublados andinos son ecosistemas de montaña caracterizados por alta
humedad, presencia frecuente de neblina, lluvias orográficas, abundancia de musgos, líquenes,
bromelias, orquídeas y una estructura vegetal compleja. Estas condiciones generan una amplia
variedad de microhábitats que favorecen la presencia de aves asociadas al sotobosque. De igual
manera la diversidad de aves en los bosques neotropicales se relaciona, entre otros factores, con
la disponibilidad de recursos como materia foliar suspendida, hábitats ribereños, bambúes y
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epífitas, elementos que incrementan las oportunidades de forrajeo y refugio para diferentes grupos
de aves (Martínez & Rechberger, 2007) .

La composición de aves en los bosques nublados puede variar de manera significativa a
lo largo de gradientes altitudinales y entre diferentes tipos de cobertura vegetal. (Martínez &
Rechberger, 2007), evidenciaron que la riqueza y composición de especies cambia entre ceja de
monte, bosque nublado y bosque nublado secundario, debido a diferencias en la estructura
vegetal, disponibilidad de alimento, humedad, temperatura y grado de intervención humana. Por
ello, estos ecosistemas no deben entenderse como unidades homogéneas, sino como sistemas
complejos en los que pequeñas variaciones ambientales pueden influir en la distribución y
composición de la avifauna.

La conservación de los bosques nublados andinos es prioritaria debido a su fragilidad
frente a la deforestación, fragmentación, expansión agrícola, apertura de vías, incendios y cambio
climático. Suárez (2008) sostiene que los remanentes de bosque montano pueden quedar aislados
dentro de matrices de páramo o áreas intervenidas, reduciendo su funcionalidad ecológica y
poniendo en riesgo la biodiversidad asociada. En este sentido, la restauración ecológica, la
conectividad entre fragmentos y la conservación de corredores de hábitat constituyen estrategias
fundamentales para mantener la movilidad de especies y la funcionalidad de estos ecosistemas.

En territorios rurales andinos, la coexistencia entre áreas productivas, bosques
secundarios y remanentes de bosque primario puede generar paisajes heterogéneos con valor para
la conservación. Estos espacios pueden funcionar como zonas de refugio, alimentación,
conectividad y recuperación ecológica para diversas especies de aves. Por ello, mantener la
cobertura vegetal y reducir las presiones sobre el hábitat resulta esencial para sostener
comunidades avifaunísticas diversas y, al mismo tiempo, promover actividades sostenibles como
la observación de aves y la interpretación ambiental.

Índices ecológicos para evaluar biodiversidad

La evaluación de la biodiversidad requiere herramientas cuantitativas que permitan
interpretar la estructura de las comunidades biológicas. En estudios de avifauna, los índices
ecológicos permiten analizar no solo cuántas especies existen en un área, sino también cómo se
distribuyen los individuos entre ellas. Entre los indicadores más utilizados se encuentran la
riqueza específica, la abundancia total, el índice de Margalef, el índice de Shannon-Wiener, el
índice de Simpson y la equidad de Pielou. Estos índices permiten comparar estaciones de
muestreo, hábitats o periodos de observación, aportando una base objetiva para interpretar la
diversidad ecológica (Jácome et al., 2019).

La riqueza específica representa el número total de especies registradas en una unidad de
muestreo, mientras que la abundancia corresponde al número de individuos observados. El índice
de Margalef permite estimar la riqueza relativa considerando el número total de especies y de
individuos, por lo que resulta útil para comparar sitios con diferentes niveles de abundancia. Por
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su parte, el índice de Shannon-Wiener integra la riqueza de especies y la distribución proporcional
de los individuos, mientras que el índice de Simpson permite evaluar el grado de dominancia
dentro de una comunidad. Cuando Simpson se expresa como 1-D o 1-Lambda, valores cercanos
a 1 indican mayor diversidad y menor dominancia de pocas especies (Cuesta et al., 2018).

La equidad de Pielou permite conocer qué tan homogénea es la distribución de los
individuos entre las especies presentes. Una comunidad con alta equidad indica que no existe una
dominancia marcada de pocas especies, mientras que una equidad baja puede reflejar
concentración de individuos en un número reducido de especies. En estudios aplicados al
aviturismo, estos índices adquieren relevancia porque permiten identificar puntos de observación
con mayor diversidad, menor dominancia y mejores condiciones para la experiencia turística. De
esta manera, los índices ecológicos no solo aportan información biológica, sino también criterios
técnicos para planificar rutas interpretativas, definir estaciones prioritarias y orientar el monitoreo
de la biodiversidad.

Aviturismo como estrategia de desarrollo sostenible

El aviturismo es una modalidad especializada del turismo de naturaleza enfocada a la
observación, identificación, fotografía e interpretación de aves en su hábitat natural. Esta
actividad se diferencia de otras formas de turismo porque depende directamente de la
conservación de los ecosistemas, la presencia de especies atractivas, la calidad del hábitat y la
tranquilidad del entorno. La megabiodiversidad de aves en Ecuador ha sido un factor clave para
la implementación de una ruta aviturística, debido a su bajo nivel de invasión cultural y menor
agresividad frente a la naturaleza. (Cartay & Izaguirre, 2020).

Cuando se planifica de manera responsable, el aviturismo puede contribuir al desarrollo
local y a la participación comunitaria. Esta actividad puede impulsar la economía mediante
servicios de guianza, alojamiento, alimentación, transporte, venta de artesanías, interpretación
ambiental y promoción de rutas naturales. Sin embargo, su implementación requiere condiciones
mínimas como inventarios actualizados de aves, senderos, guías capacitados, infraestructura
básica, seguridad y estrategias de promoción. (Cartay & Izaguirre, 2020), señalan que el
aviturismo no es un emprendimiento sencillo, ya que demanda inventarios ornitológicos
actualizados, rutas comprobadas, infraestructura adecuada y una cuidadosa planificación para
minimizar impactos negativos sobre las aves y sus hábitats.

(Cabrera et al., 2020) analizaron el aviturismo en el humedal Abras de Mantequilla, en la
provincia de Los Ríos, destacando que la identificación de especies, el establecimiento de puntos
de observación, el diseño de una ruta aviturística y la elaboración de una guía de aves pueden
contribuir a diversificar la oferta turística y mejorar los ingresos de la comunidad local. Este tipo
de experiencias demuestra que el aviturismo puede convertirse en una herramienta de desarrollo
territorial cuando se articula con el conocimiento local, la conservación de ecosistemas y la
promoción turística responsable.