Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 1567
https://doi.org/10.69639/arandu.v13i3.2488

Conocimientos y prácticas preventivas asociados a los factores
de riesgo del dengue en población de Guasave, Sinaloa

Risks related to Aedes aegypti
-transmitted dengue in the population of Guasave,
Sinaloa

José Luque Kautzman

jose.luque@uadeo.mx

https://orcid.org/0009-0005-9712-8231

Universidad Autónoma de Occidente, Unidad Guasave

México Guasave

Víctor Hugo Gerardo Kautzman

vh.kautzman@gmail.com

https://orcid.org/0009-0006-5204-3485

Secretaría de Educación Pública, Nivel primaria

México
Guasave
Jorge Soto Alcalá

jorge.soto@uado.mx

https://orcid.org/0000
-0002-9965-2193
Universidad Autónoma de Occidente, Unidad Regional Guasave

México Guasave

Ricardo de Jesús Aguilar Romero

ricardo.aguilar@uadeo.mx

https://orcid.org/0000-0002-6504-5088

Universidad Autónoma de Occidente, Unidad Guasave

México Guasave

Martín Armando Román Vega

mroman@ipn.mx

https://orcid.org/0000-0002-0028-3771

Instituto Politécnico Nacional, Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo
Integral Regional, Unidad Sinaloa

México Guasave

Artículo recibido: 10 julio 2026- Aceptado para publicación:16 agosto 2026

Conflictos de intereses: Ninguno que declarar.

RESUMEN

El dengue es una enfermedad viral transmitida por mosquitos del género Aedes, cuya incidencia
ha aumentado de manera sostenida en las últimas décadas, constituyéndose en un problema
prioritario de salud pública en regiones tropicales y subtropicales. En el municipio de Guasave,
Sinaloa, esta arbovirosis preocupa de forma constante a las instituciones sanitarias y a la
población, debido a condiciones climáticas cálidas, una economía agrícola y prácticas de
almacenamiento de agua que favorecen al vector Aedes aegypti. El objetivo de este estudio fue
analizar los factores de riesgo asociados a la transmisión del dengue por Aedes aegypti en la
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población del municipio de Guasave. Se empleó un enfoque cualitativo con método etnográfico,
mediante un cuestionario aplicado a 100 participantes de distintos sectores de la ciudad de
Guasave y una entrevista abierta a un especialista en salud pública. Los resultados muestran que,
si bien el 98% de los encuestados conoce la existencia del dengue, persisten vacíos en el
reconocimiento de los signos de alarma (28%) y del mecanismo de transmisión (10% lo
desconoce o lo atribuye erróneamente a otras causas). Asimismo, el 52% percibe un alto riesgo
de criaderos del mosquito en su hogar o colonia, y solo el 61% realiza acciones preventivas de
forma regular. Se concluye que la propagación del dengue en Guasave está determinada por la
interacción entre factores ambientales, socioculturales y un nivel de conocimiento preventivo
insuficiente, por lo que se requiere fortalecer la educación sanitaria, la vigilancia epidemiológica
y la participación comunitaria como estrategias sostenibles de control.

Palabras clave: dengue, Aedes aegypti, factores de riesgo, salud pública, prevención

ABSTRACT

Dengue is a viral disease transmitted by mosquitoes of the genus Aedes, whose incidence has

increased steadily over recent decades, becoming a priority public health problem in tropical and

subtropical regions. In the municipality of Guasave, Sinaloa, this
arboviral disease represents a
constant concern for health institutions and the population, due to warm climatic conditions, an

agricultural economy, and water storage practices that favor the Aedes aegypti vector. The

objective of this study was to analy
ze the risk factors associated with Aedes aegypti-transmitted
dengue in the population of the municipality of Guasave. A qualitative approach with an

ethnographic method was used, through a questionnaire applied to 100 participants from different

sectors o
f the city of Guasave, together with an open interview with a public health specialist. The
results show that, although 98% of respondents are aware of dengue, significant gaps remain in

the recognition of warning signs (28%) and the transmission mechanism
(10% either do not know
it or attribute it incorrectly to other causes). Likewise, 52% perceive a high risk of mosquito

breeding sites in their home or neighborhood, and only 61% carry out preventive actions

regularly. It is concluded that the spread of d
engue in Guasave is determined by the interaction of
environmental and sociocultural factors together with an insufficient level of preventive

knowledge, making it necessary to strengthen health education, epidemiological surveillance, and

community partic
ipation as sustainable control strategies.
Keywords
: dengue, Aedes aegypti, risk factors, public health, prevention
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licencia Creative Commons Atribution 4.0 International.
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INTRODUCCIÓN

El dengue constituye una de las enfermedades transmitidas por vectores de mayor
relevancia para la salud pública a nivel mundial. Es provocado por un virus del género Flavivirus
y se transmite principalmente mediante la picadura de mosquitos del género Aedes, en especial
Aedes aegypti. Durante las últimas décadas, su incidencia ha experimentado un incremento
sostenido como consecuencia de factores como el crecimiento urbano desordenado, las
condiciones climáticas favorables para la reproducción del mosquito, la movilidad de la población
y las deficiencias en las acciones de prevención y control (Dantés et al., 2020).

La primera epidemia documentada en la región de las Américas ocurrió en el siglo XVIII,
en 1780, en Filadelfia, Estados Unidos (Mattar, 2019). Desde entonces, la distribución del
mosquito Aedes aegypti se ha expandido de manera sostenida por América Latina y el Caribe,
región que actualmente concentra la mayor carga epidemiológica mundial (Theran León et al.,
2022). De acuerdo con datos consolidados por la Organización Panamericana de la Salud (2024),
al cierre del primer trimestre de 2024 se notificó una cifra histórica que superó los 4.8 millones
de casos a nivel mundial. En el contexto de México, la Secretaría de Salud (2024) ha identificado
zonas de alta endemicidad y brotes epidémicos severos en múltiples entidades federativas,
confirmando la dispersión del virus incluso en regiones con acciones previas de control de
vectores. El virus del dengue cuenta con cuatro serotipos antigénicamente diferenciados (DENV-
1, DENV-2, DENV-3 y DENV-4) y ha expandido su alcance geográfico superando las barreras
de más de 100 países tropicales y subtropicales (World Health Organization [WHO], 2023).

En el municipio de Guasave, Sinaloa, la presencia recurrente del dengue ha generado
preocupación tanto en las instituciones de salud como en la población, ya que sus efectos no se
limitan a las manifestaciones clínicas, sino que también afectan el desarrollo de las actividades
laborales, escolares y familiares, además de generar gastos económicos relacionados con la
atención médica y la recuperación de los pacientes. A pesar de las múltiples intervenciones de
salud pública orientadas al control químico y biológico de los vectores, los brotes de dengue
continúan en aumento dentro de las zonas urbanas y rurales del municipio, con una tendencia
ascendente que representa un factor de atención permanente para los sistemas de vigilancia
epidemiológica de la región.

Las causas de esta problemática son multifactoriales, enraizadas tanto en determinantes
ambientales como comunitarios. La proliferación del mosquito transmisor se ve directamente
favorecida por el manejo deficiente de residuos, la acumulación de basura en las calles y el
almacenamiento inadecuado de agua en patios domésticos. Esta situación se agrava por el
contexto socioeconómico local: Guasave es un municipio predominantemente agrícola, donde el
uso intensivo y el estancamiento de aguas para riego y canales de distribución propician macro-
criaderos permanentes que facilitan el ciclo biológico del mosquito (huevo, larva, pupa y adulto)
Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 1570
(Ramírez et al., 2019). A este escenario ambiental se suma, de manera intermitente, un desabasto
de larvicidas e insecticidas empleados en las jornadas de nebulización, lo que limita la capacidad
operativa de las brigadas de vectores; al no existir un tratamiento antiviral específico, el manejo
clínico se enfoca estrictamente en la sintomatología.

La presente investigación se fundamenta en la necesidad de generar información
científica veraz y contextualizada sobre el municipio de Guasave, que permita diseñar estrategias
de intervención efectivas para romper el ciclo de transmisión del vector. Desde una perspectiva
social y comunitaria, el estudio busca salvaguardar la salud de los sectores más vulnerables de la
población niñas, niños, personas adultas mayores y personas con comorbilidades crónicas
dotando a la comunidad de herramientas educativas para identificar oportunamente los signos de
alarma y erradicar los criaderos domésticos. En el ámbito institucional, responde a la saturación
que enfrentan las unidades de primer y segundo nivel de atención médica durante los brotes
epidémicos, así como a la pérdida de productividad laboral asociada.

Factores de riesgo ambientales y demográficos

Las condiciones climáticas cálidas y húmedas, características de la región agrícola de
Guasave, aceleran el desarrollo embrionario y larvario del vector, incrementando la densidad de
mosquitos hembra picadoras en periodos de tiempo más cortos (Martínez, 2021). Las lluvias
intensas generan acumulaciones de agua estancada en entornos habitacionales y peridomésticos
que proveen el sustrato para la ovipostura, mientras que en las épocas de escasez, la irregularidad
del suministro obliga a almacenar agua en tanques, cisternas y cubetas sin las medidas de sellado
adecuadas, transformando estos depósitos en focos permanentes de reproducción larvaria
(Ramírez et al., 2019).

A la par de las variables macroclimáticas, el cambio climático global está reconfigurando
los patrones epidemiológicos históricos del dengue. El incremento paulatino de la temperatura de
la superficie terrestre y la alteración de los ciclos de lluvias expanden sustancialmente la
distribución geográfica del vector y la frecuencia de los brotes epidémicos a nivel global
(González et al., 2022). Asimismo, los procesos de urbanización desordenada, el hacinamiento en
viviendas precarias y la falta de redes formales de drenaje pluvial y alcantarillado multiplican los
puntos de contacto entre el vector y los hospederos humanos, facilitando cadenas de transmisión
intradomiciliarias (López, 2018).

La pobreza y la falta de educación sanitaria se consolidan como factores de riesgo
determinantes, ya que impiden a las personas tomar las medidas preventivas necesarias o acceder
a recursos óptimos de protección en comunidades marginadas (González, 2020). A esto se suma
la movilidad de las personas: las migraciones interurbanas y los flujos de trabajadores agrícolas
hacia y desde otras localidades del municipio facilitan la dispersión geográfica del virus (Pérez,
2018), en tanto que las disparidades en el acceso a servicios de salud y programas de prevención
Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 1571
empeoran la capacidad de respuesta y aumentan la vulnerabilidad de las poblaciones afectadas
(Martínez & López, 2017).

La dimensión conductual constituye otro eslabón fundamental en la cadena de riesgo. La
persistencia de prácticas como la acumulación de basura, neumáticos desechados a la intemperie
y la falta de mantenimiento higiénico en los patios domésticos evidencia una brecha entre el
conocimiento y el cambio efectivo de hábitos (Ruiz, 2020), problemática que con frecuencia se
agrava por el rechazo o la desinformación acerca de las medidas preventivas y las intervenciones
institucionales de control químico (Córdoba, 2019). A esto se añade el obstáculo biológico de la
resistencia evolutiva del Aedes aegypti frente a insecticidas tradicionales, lo cual reduce la
efectividad de las campañas de fumigación masiva (Figueroa, 2022) y exige que las brigadas de
vectores roten los principios activos utilizados en las distintas localidades del municipio.

Manifestaciones clínicas y signos de alarma

En el plano clínico, el dengue puede manifestarse desde un cuadro febril inespecífico
hasta formas graves caracterizadas por aumento de la permeabilidad vascular, hemorragias y
compromiso multiorgánico, especialmente en personas que experimentan una reinfección
heteróloga con un serotipo distinto del virus (González, 2020). Este riesgo se incrementa por el
fenómeno de amplificación dependiente de anticuerpos, donde el sistema inmunológico responde
de manera más agresiva y facilita el ingreso del virus a las células blanco en lugar de proteger al
organismo (López, 2018).

Los pacientes con formas graves corren un alto riesgo de deshidratación por la fiebre
elevada, el vómito y la diarrea, lo que puede derivar en fallas de órganos vitales como el hígado
y los riñones (Figueroa, 2022). En casos poco frecuentes puede verse afectado el sistema nervioso
central, con secuelas neurológicas crónicas a largo plazo (Pérez, 2020). Ciertas subpoblaciones,
como las mujeres embarazadas, presentan un riesgo elevado de parto prematuro, bajo peso al
nacer, hemorragias obstétricas y complicaciones fetales (González, 2020).

La falta de reconocimiento de los denominados signos de alarma dolor abdominal
intenso, vómito persistente, sangrado de mucosas, letargia o irritabilidad dificulta la
diferenciación oportuna entre un cuadro de manejo ambulatorio y una urgencia médica que
requiere hospitalización inmediata. El conocimiento de estas manifestaciones constituye una
competencia clínica fundamental para el personal de enfermería en el primer nivel de atención,
dado que suele ser el primer punto de contacto del paciente con el sistema sanitario y el encargado
de realizar el triaje clínico.

Estrategias de prevención y control

El control sostenible del dengue requiere la adopción de modelos de manejo integrado de
vectores bajo una gobernanza intersectorial y coordinada (Martínez, 2020). La estrategia más
costo-efectiva radica en eliminar los criaderos del mosquito Aedes aegypti a través de la limpieza,
vaciado y tapado de recipientes que acumulan agua estancada, en el marco de campañas
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institucionales de tipo "Patio Limpio" (González, 2020). La fumigación de áreas afectadas
constituye otra medida tradicional para reducir la población de mosquitos adultos, aunque estas
intervenciones químicas deben controlarse estrictamente para mitigar el riesgo de selección de
resistencia (Silva, 2020).

La educación comunitaria y la participación social efectiva son esenciales para lograr un
cambio de comportamiento sostenible en la población (Pérez, 2020), mediante campañas que
enseñen la importancia de medidas de autocuidado como el uso de repelentes, la instalación de
mosquiteros y el uso de ropa de manga larga en temporadas de alto riesgo. En este contexto, las
escuelas representan plataformas estratégicas de sensibilización, ya que los programas educativos
enseñan a niñas y niños a identificar criaderos, transformándolos en agentes de cambio que
trasladan estos conocimientos a sus hogares (Silva, 2020); esta vía escolar resulta especialmente
viable en comunidades rurales del municipio, donde la escuela suele desempeñar un papel central
como punto de encuentro comunitario.

A nivel estructural, la optimización de los servicios públicos mediante una adecuada
gestión de residuos sólidos resulta crucial, ya que la acumulación de basura y escombros en la vía
pública genera macro-criaderos urbanos de difícil acceso (Vargas, 2021). En áreas con
deficiencias de infraestructura hidráulica, como ocurre en distintas localidades del municipio de
Guasave, los gobiernos deben asegurar una correcta distribución del agua potable y optimizar los
sistemas de drenaje para evitar el almacenamiento desprotegido (Ramírez et al., 2019). El
monitoreo constante de casos y el uso de tecnologías de vigilancia entomológica permiten
anticipar brotes y ejecutar acciones focalizadas de manera oportuna.

En síntesis, las estrategias de prevención evidencian que el éxito de las políticas de salud
pública no depende exclusivamente de la sofisticación tecnológica, sino del grado de
involucramiento y corresponsabilidad de la población civil. El profesional de enfermería, por su
cercanía metodológica y humana con las comunidades, ejerce un rol fundamental al traducir el
conocimiento científico epidemiológico en conductas cotidianas de autocuidado, diseñando
intervenciones que respeten las dinámicas socioculturales locales como única vía para transformar
la prevención del dengue en un hábito comunitario permanente.

En este contexto, el presente artículo tiene como objetivo analizar los factores de riesgo
asociados a la propagación del dengue por Aedes aegypti en la población del municipio de
Guasave, Sinaloa, considerando el nivel de conocimiento de los habitantes sobre la enfermedad,
sus prácticas de prevención, las condiciones ambientales y de saneamiento del entorno, y la
percepción de riesgo respecto a la presencia de criaderos del mosquito vector. Se plantea como
hipótesis de trabajo que los factores de riesgo ambientales, socioculturales, geográficos y de
saneamiento, junto con un nivel insuficiente de conocimiento sobre las medidas preventivas, se
asocian significativamente con la propagación del dengue en la población estudiada.
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MATERIALES Y MÉTODOS

La presente investigación se abordó desde un enfoque cualitativo, el cual privilegia la
comprensión profunda de los fenómenos sociales en sus entornos naturales. Según Hernández,
Fernández y Baptista (2018), la investigación cualitativa busca interpretar los significados que los
actores sociales atribuyen a sus experiencias, en lugar de limitarse a la medición de variables
cuantificables. Este enfoque resultó particularmente adecuado para estudiar el fenómeno del
dengue en el municipio de Guasave, donde las percepciones, creencias y prácticas cotidianas de
sus habitantes influyen de manera directa en la propagación de la enfermedad.

Dentro del enfoque cualitativo, la investigación se sustentó en el método etnográfico,
centrado en la descripción y el análisis de las prácticas, interacciones y rutinas dentro de los
entornos sociales y comunitarios (Hammersley & Atkinson, 2007). Según Spradley (1980), la
etnografía busca comprender la lógica interna de los grupos sociales mediante la interpretación
de sus normas, valores y rutinas diarias. Este método implicó una inmersión en el campo que
permitió observar y registrar las experiencias de los actores involucrados en los sectores
estudiados, incluyendo habitantes, personal de salud y autoridades locales encargadas de las
campañas de prevención, con el propósito de comprender tanto los elementos explícitos
presencia de criaderos, manejo de residuos, estado de saneamiento de las viviendas como los
implícitos, referidos a actitudes, hábitos y percepciones de riesgo (Fetterman, 2010).

Los instrumentos de recolección de datos incluyeron observación con notas de campo
estructuradas, una entrevista abierta dirigida a un especialista en salud pública y epidemiología,
y un cuestionario aplicado a los participantes de los distintos sectores de la ciudad de Guasave.
Según Flick (2018), la utilización de múltiples técnicas de recolección de datos permite construir
un panorama más completo y confiable del fenómeno estudiado, al integrar diferentes
perspectivas y fuentes de información; en este caso, la combinación de técnicas permitió
triangular la información obtenida sobre los factores que inciden en la propagación del dengue.

La observación no participante se complementó con notas de campo que documentaron
las condiciones ambientales y de saneamiento de las viviendas visitadas, así como la presencia de
posibles criaderos del mosquito Aedes aegypti (Kawulich, 2005). La entrevista abierta se realizó
a un docente y epidemiólogo con amplia trayectoria en salud pública, con el objetivo de contrastar
el conocimiento técnico-especializado con las prácticas comunitarias identificadas mediante el
cuestionario y la observación (Rubin & Rubin, 2012). El cuestionario, por su parte, se diseñó con
preguntas cerradas y de opción múltiple para recoger información sobre el conocimiento de los
habitantes acerca del dengue, sus síntomas, formas de transmisión, fuentes de información,
participación en campañas comunitarias y medidas de prevención aplicadas en el hogar (Bryman,
2016). Según Creswell y Poth (2018), el cuestionario en investigaciones cualitativas resulta útil
para capturar información complementaria que refuerza la comprensión de fenómenos complejos,
Vol. 13/ Núm. 3 2026 pág. 1574
especialmente cuando se integra con otras técnicas de recolección de datos, como ocurrió en el
presente estudio.

El escenario de la investigación comprendió tanto el entorno físico como el contexto
social y comunitario en el que se desarrolla el fenómeno estudiado. Según Yin (2018), el escenario
incluye los procesos sociales y administrativos que permiten observar los fenómenos en su
contexto natural. La investigación se llevó a cabo en la ciudad de Guasave, cabecera del municipio
del mismo nombre, en el estado de Sinaloa, México, considerando diferentes sectores y colonias
urbanas con antecedentes de casos confirmados de dengue y condiciones ambientales favorables
para la reproducción del vector, entre ellas la cercanía a canales de riego agrícola, el manejo
irregular de residuos sólidos y el almacenamiento doméstico de agua. De acuerdo con González
Rey (2006), el escenario de investigación constituye el espacio social donde se desarrolla la
interacción con los participantes, quienes, al formar parte del contexto estudiado, aportan
información significativa para comprender el fenómeno desde su propia realidad; bajo esta
perspectiva, la ciudad de Guasave no representa únicamente el espacio físico donde se realizó el
estudio, sino un entorno social dinámico y heterogéneo, integrado por sectores con características
ambientales y socioeconómicas diversas, en el que las experiencias, conocimientos, prácticas y
percepciones de sus habitantes permitieron analizar de manera integral los factores asociados a la
propagación del dengue.

En cuanto a población y muestra, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y
Geografía (INEGI, 2020), el municipio de Guasave cuenta con una población total de 289,370
habitantes, cifra que constituye el universo poblacional de referencia para la presente
investigación. Dado el enfoque cualitativo del estudio, la muestra fue determinada mediante un
muestreo no probabilístico por conveniencia, debido a la facilidad de acceso a los participantes,
su disposición para colaborar y su pertinencia con los objetivos de la investigación (Lincoln &
Guba, 2015). Se trabajó con una muestra de 100 participantes residentes en diferentes sectores de
la ciudad de Guasave, cantidad considerada suficiente, desde la lógica cualitativa, para alcanzar
profundidad y diversidad de información más que representatividad estadística (Hernández et al.,
2018); como señalan Hernández, Fernández y Baptista (2018), la selección de la muestra en este
tipo de estudios debe priorizar la profundidad de los datos, asegurando que cada participante
aporte experiencias ricas y detalladas sobre el fenómeno investigado. Dada la magnitud de la
población total del municipio (289,370 habitantes) frente al tamaño de la muestra y al carácter no
probabilístico de su selección, los hallazgos obtenidos no deben interpretarse como
estadísticamente representativos del conjunto de la población municipal, sino como evidencia
cualitativa que ofrece un panorama representativo de la diversidad de sectores urbanos
consultados, con posible transferibilidad a la población general de la ciudad de Guasave.

El procedimiento de recolección de información se desarrolló en tres etapas. En la
primera se llevó a cabo la observación no participante y el registro de notas de campo en distintos
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sectores de la ciudad. En la segunda etapa se aplicó el cuestionario de manera individual a los 100
participantes que aceptaron colaborar de forma voluntaria en los diferentes sectores visitados,
previo consentimiento informado y garantía de confidencialidad de los datos (Álvarez-Gayou,
2003). En la tercera etapa se realizó la entrevista abierta al especialista en salud pública, cuyas
respuestas fueron registradas y posteriormente analizadas de manera temática.

El análisis de la información combinó la sistematización cuantitativa de las respuestas del
cuestionario expresadas en frecuencias y porcentajes con el análisis interpretativo de los
datos cualitativos obtenidos mediante la observación y la entrevista, siguiendo un proceso
iterativo de codificación e interpretación (Miles, Huberman & Saldaña, 2014). Esta triangulación
metodológica permitió contrastar el conocimiento experto del especialista entrevistado con las
prácticas y percepciones reportadas por los participantes de los distintos sectores de la ciudad,
fortaleciendo la validez del análisis presentado en el siguiente apartado.

Finalmente, cabe señalar que, dado el diseño cualitativo del estudio, los criterios de rigor
metodológico aplicados no correspondieron a los de validez y confiabilidad estadística propios
de los estudios cuantitativos, sino a los de credibilidad, transferibilidad y confirmabilidad
propuestos por Lincoln y Guba (2015). La credibilidad se favoreció mediante la triangulación de
técnicas (observación, entrevista y cuestionario); la transferibilidad se sustenta en la descripción
detallada del contexto de los distintos sectores de la ciudad de Guasave consultados, que permite
valorar la aplicabilidad de los hallazgos a otras zonas urbanas con características ambientales y
socioeconómicas similares; y la confirmabilidad se apoyó en el registro sistemático de notas de
campo y en el resguardo de la confidencialidad de los participantes durante todo el proceso de
investigación.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

A continuación se presentan los hallazgos obtenidos mediante el cuestionario aplicado a
los 100 participantes residentes en diferentes sectores de la ciudad de Guasave, así como su
discusión a la luz de la entrevista realizada al especialista en salud pública y de la literatura
científica revisada.
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Conocimiento general sobre el dengue

Tabla 1

Conocimiento general, transmisión y síntomas del dengue reportado por los habitantes
encuestados

Indicador
Resultado
Conoce o ha escuchado hablar del dengue
98%
No conoce la enfermedad
2%
Identifica correctamente la transmisión por picadura de mosquito
infectado
90%
Atribuye erróneamente la transmisión al contacto con personas
enfermas
5%
Atribuye erróneamente la transmisión al consumo de agua
contaminada
3%
Desconoce la forma de transmisión
2%
Reconoce la fiebre alta como síntoma principal
90%
Reconoce dolor muscular o articular
82%
Reconoce dolor de cabeza
78%
Identifica signos de alarma (sangrado de encías o nariz)
28%
No conoce ningún síntoma
2%
Nota. n = 100. En las preguntas de opción múltiple los porcentajes no suman 100%. Elaboración propia
con base en el cuestionario aplicado.

Figura 1

Conocimiento general y reconocimiento de síntomas del dengue (%)

Estos resultados evidencian que el conocimiento general sobre la existencia del dengue
está prácticamente generalizado entre la población encuestada, lo que constituye una base
favorable para las estrategias de educación para la salud. Sin embargo, si bien la mayoría reconoce
el mecanismo de transmisión vectorial y las manifestaciones clásicas de la enfermedad, persiste
una brecha importante en el reconocimiento de los signos de alarma que anticipan las formas
graves del dengue: solo el 28% identificó el sangrado de encías o nariz como una manifestación
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de alerta. Este hallazgo coincide con lo señalado por el especialista entrevistado, quien indicó que
la identificación oportuna de los signos de alarma es determinante para diferenciar un cuadro de
manejo ambulatorio de una urgencia médica, y constituye una de las principales áreas de
oportunidad para las campañas informativas dirigidas a la población del municipio.

Antecedentes de la enfermedad y fuentes de información

Tabla 2

Antecedentes familiares de dengue y fuentes de información consultadas por los habitantes
encuestados

Indicador
Resultado
El encuestado o un familiar ha padecido dengue
25%
No ha padecido dengue en el hogar
67%
No supo responder
8%
Fuente de información: redes sociales
65%
Fuente de información: personal de salud
50%
Fuente de información: televisión
31%
Fuente de información: familiares o vecinos
20%
Fuente de información: radio
17%
Nota. n = 100. La pregunta sobre fuentes de información permitía seleccionar más de una opción, por lo
que los porcentajes no suman 100%. Elaboración propia.

Figura 2

Principales fuentes de información sobre el dengue consultadas por los participantes (%)

Una cuarta parte de los hogares encuestados reportó al menos un caso de dengue entre
sus integrantes, lo cual refleja la magnitud del problema epidemiológico en los sectores
consultados de la ciudad de Guasave y respalda la pertinencia de esta investigación. En cuanto a
las fuentes de información, las redes sociales se posicionan como el canal predominante, por
encima del personal de salud. Esto representa, por un lado, una oportunidad estratégica para
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difundir contenido preventivo verificado a través de plataformas digitales y, por otro, un riesgo
ante la posible circulación de información imprecisa cuando no se recurre a fuentes institucionales
confiables, un aspecto que coincide con lo señalado por Dantés et al. (2020) respecto a la
relevancia de los canales de comunicación del riesgo en el control de brotes, y con lo reportado
por Pérez (2018) sobre la influencia de la movilidad y los canales informales de información en
la dispersión de percepciones erróneas acerca de enfermedades arbovirales.

Percepción de riesgo y participación comunitaria

Tabla 3

Percepción de riesgo, participación comunitaria y nivel de conocimiento autopercibido

Indicador
Resultado
Ha participado en campañas comunitarias de prevención
77%
No ha participado en campañas comunitarias
23%
Percibe alto riesgo de criaderos en su hogar o colonia
52%
Considera que no existe dicho riesgo
38%
No sabe si existe dicho riesgo
10%
Conoce síntomas, propagación y tratamiento del dengue
70%
Conoce únicamente la forma de propagación
25%
No tiene conocimiento sobre la enfermedad
5%
Nota. n = 100. Elaboración propia con base en el cuestionario aplicado.

Figura 3

Participación comunitaria y percepción de riesgo de criaderos (%)

Que más de la mitad de la población encuestada perciba un riesgo elevado de criaderos
en su entorno inmediato refleja un nivel de conciencia situacional relevante, el cual constituye un
punto de partida favorable para impulsar acciones preventivas sostenidas. Asimismo, el nivel
relativamente alto de participación previa en campañas comunitarias (77%) es un indicador
positivo de corresponsabilidad social, aunque el 23% restante representa un sector que debe
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incorporarse mediante estrategias focalizadas de sensibilización, en línea con lo señalado por
Cossio, Gamarra y Luna (2020) respecto a la importancia de la acción colectiva y la gobernanza
local en el control de brotes en entornos suburbanos y rurales.

Prácticas de prevención en el hogar

Tabla 4

Frecuencia y tipo de acciones preventivas implementadas en los hogares encuestados

Indicador
Resultado
Realiza acciones preventivas diariamente
33%
Realiza acciones preventivas semanalmente
28%
Actúa solo ante la presencia de brotes
21%
Nunca realiza acciones de prevención
5%
Elimina recipientes con agua estancada
68%
Usa repelentes de insectos
34%
Coloca mosquiteros en puertas y ventanas
29%
Fumiga la vivienda
22%
Realiza todas las acciones anteriores
12%
No realiza ninguna acción preventiva
5%
Nota. n = 100. Ambas preguntas permitían más de una respuesta, por lo que los porcentajes no suman
100%. Elaboración propia.

Figura 4

Frecuencia de realización de acciones preventivas en el hogar (%)
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Figura 5

Tipo de acciones preventivas implementadas en el hogar (%)

El 61% de los encuestados realiza acciones preventivas de forma diaria o semanal,
mientras que el resto actúa únicamente de manera reactiva ante la aparición de brotes o no realiza
ninguna acción. Este hallazgo confirma que el conocimiento sobre el dengue no siempre se
traduce en una práctica preventiva constante, coincidiendo con lo expuesto por Ruiz (2020)
respecto a que los cambios de hábito motivados por brotes epidémicos tienden a ser de corta
duración si no se sostienen mediante políticas educativas de largo plazo. La eliminación de
recipientes con agua estancada fue la acción más practicada, lo cual es consistente con las
estrategias de prevención más costo-efectivas descritas en la literatura, centradas en la eliminación
de criaderos (González, 2020); no obstante, prácticas complementarias como el uso de
mosquiteros y repelentes aún no están plenamente arraigadas entre los hogares encuestados.

Entrevista al especialista en salud pública

Con la finalidad de enriquecer el análisis sobre el dengue y sus repercusiones sociales, se
llevó a cabo una entrevista abierta con un docente y epidemiólogo con amplia trayectoria en el
área de la salud pública y experiencia en la vigilancia, prevención y control de enfermedades
transmitidas por vectores. Durante la entrevista, el especialista explicó que el dengue es una
enfermedad de origen viral transmitida por el mosquito Aedes aegypti, cuya proliferación está
estrechamente vinculada con factores ambientales como la acumulación de agua estancada en
recipientes, las altas temperaturas y las condiciones climáticas favorables para el desarrollo del
vector. Enfatizó que la prevención constituye la estrategia más eficaz para disminuir la incidencia
de la enfermedad, destacando la importancia de eliminar los criaderos del mosquito, fortalecer las
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acciones de saneamiento básico y promover la educación para la salud mediante campañas
permanentes dirigidas a la población del municipio.

Respecto al impacto social del dengue, el especialista señaló que sus consecuencias
trascienden el ámbito sanitario, ya que afectan la economía familiar y el bienestar de las
comunidades. Indicó que las personas enfermas suelen enfrentar gastos relacionados con
consultas médicas, medicamentos y transporte, además de la pérdida de ingresos ocasionada por
la incapacidad temporal para realizar actividades laborales o escolares. En los casos de mayor
gravedad, la enfermedad puede requerir hospitalización e incrementar la carga sobre los servicios
de salud, especialmente durante los periodos de brotes epidemiológicos. Esta afirmación es
consistente con lo reportado por Torres y Gómez (2021) respecto al estrés psicosocial y la
afectación de la calidad de vida familiar durante las crisis sanitarias por arbovirosis, y con lo
señalado por Vargas (2021) sobre la pérdida de productividad laboral en regiones con agricultura
intensiva expuestas al dengue.

En relación con las acciones para el control de la enfermedad, el especialista destacó la
relevancia de la participación activa de la ciudadanía, la coordinación entre las instituciones del
sector salud, las autoridades municipales y las instituciones educativas, así como el
fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica para la detección oportuna de casos y la
implementación de medidas preventivas. Asimismo, mencionó que las campañas de información
y sensibilización desarrolladas en escuelas y comunidades han contribuido a mejorar el
conocimiento de la población sobre las formas de prevención; sin embargo, consideró necesario
mantener estos esfuerzos de manera continua para lograr un mayor impacto en la reducción de
los casos. La información obtenida mediante esta entrevista permitió comprender de manera más
amplia la estrecha relación existente entre la incidencia del dengue en el municipio de Guasave y
los factores sociales, económicos y ambientales presentes en el municipio, reforzando la
importancia de implementar estrategias integrales de salud pública que combinen la prevención,
la educación sanitaria, la participación comunitaria y la coordinación interinstitucional.

Discusión integradora

En conjunto, los resultados obtenidos permiten sostener que la propagación del dengue
en Guasave responde a una combinación de factores ambientales clima cálido, actividad
agrícola con canales de riego, almacenamiento doméstico de agua y factores socioculturales,
entre ellos vacíos específicos en el conocimiento de los signos de alarma y una brecha entre el
conocimiento general de la enfermedad y la práctica preventiva sostenida. Estos hallazgos son
consistentes con el marco de factores de riesgo descrito por Vargas (2021), Martínez (2021) y
Ramírez et al. (2019), y refuerzan la pertinencia de que las intervenciones de enfermería
comunitaria y salud pública en el municipio prioricen tanto la educación sobre signos de alarma
como el acompañamiento sostenido no únicamente reactivo ante brotes de las prácticas
preventivas domésticas.
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Desde la perspectiva de Martínez (2020), el control sostenible de enfermedades
transmitidas por vectores exige modelos de manejo integrado que articulen a las instituciones de
salud, las autoridades municipales y la comunidad; en los sectores consultados de Guasave, esta
articulación se ve favorecida por el nivel de participación comunitaria identificado (77%), pero
limitada por la persistencia de prácticas de almacenamiento de agua sin sellado adecuado,
condición ya documentada por Ramírez et al. (2019) como determinante de los índices larvarios
en zonas con abastecimiento hídrico irregular. Asimismo, la coincidencia entre el
desconocimiento parcial del mecanismo de transmisión reportado en el cuestionario y las barreras
socioculturales descritas por Córdoba (2019) sugiere que las estrategias de comunicación de
riesgo deben adaptarse a las particularidades culturales de la comunidad, evitando mensajes
genéricos que no consideren sus dinámicas locales.

Por otra parte, el hallazgo de que solo el 61% de los habitantes realiza acciones
preventivas de forma regular, frente a un 98% que conoce la enfermedad, evidencia lo que Ruiz
(2020) describe como la brecha entre el conocimiento declarado y el cambio conductual
sostenido. Esta brecha cobra especial relevancia en un municipio con una economía
predominantemente agrícola como Guasave, donde, según Vargas (2021), la estacionalidad de las
labores del campo puede competir por el tiempo y la atención que los hogares destinan a las tareas
de saneamiento doméstico. En este sentido, los resultados de la presente investigación coinciden
con los reportados por Rodríguez, Juárez y Mendoza (2018) en torno al absentismo escolar
asociado a los brotes de dengue infantil, dado que el 25% de los hogares encuestados reportó
antecedentes directos de la enfermedad, con las consecuentes repercusiones en la dinámica
familiar y escolar de los hogares afectados.

CONCLUSIONES

Los resultados de esta investigación permiten concluir que el dengue representa, en el
municipio de Guasave, Sinaloa, una problemática de salud pública que trasciende el ámbito
estrictamente clínico, con repercusiones sociales, económicas y ambientales que afectan la
calidad de vida de la población. La propagación de la enfermedad está influenciada por la
interacción entre el nivel de conocimiento sobre sus formas de transmisión y signos de alarma,
las prácticas de higiene y almacenamiento de agua en los hogares, las condiciones ambientales
propias de la región, y el grado de participación comunitaria en las acciones preventivas.

Uno de los principales hallazgos fue la persistencia de prácticas que favorecen la
proliferación del mosquito transmisor, como la acumulación de recipientes con agua estancada y
el almacenamiento doméstico de agua sin medidas de sellado adecuadas, condiciones que se
agravan por las altas temperaturas características de la región. Asimismo, se observó que, aunque
la gran mayoría de la población encuestada conoce la existencia del dengue, este conocimiento
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no siempre se traduce en acciones preventivas permanentes, sino que en muchos casos se
intensifica únicamente ante la presencia de brotes o campañas de fumigación.

Respecto a la hipótesis planteada que los factores de riesgo ambientales,
socioculturales, geográficos y de saneamiento, junto con un nivel insuficiente de conocimiento
preventivo, se asocian significativamente con la propagación del dengue en la población
estudiada, los resultados obtenidos permiten aceptarla. Los datos recabados muestran que, si
bien el 98% de los encuestados conoce la existencia de la enfermedad, persisten vacíos
importantes en el conocimiento de los signos de alarma (28%) y del mecanismo de transmisión
(10% lo desconoce o lo atribuye a causas incorrectas); asimismo, el 52% de los habitantes
reconoce un alto riesgo de criaderos en su hogar o colonia, y únicamente el 61% realiza acciones
preventivas de forma diaria o semanal. Estos hallazgos son consistentes con las condiciones
ambientales y de saneamiento descritas en la introducción de este artículo, confirmando que la
combinación de factores ambientales, socioculturales y el bajo nivel de conocimiento preventivo
se asocia con la persistencia de la propagación del dengue en el municipio de Guasave.

Es importante señalar que, dado el diseño cualitativo del estudio y el muestreo no
probabilístico por conveniencia empleado, estos hallazgos deben interpretarse como evidencia
cualitativa representativa de la diversidad de sectores consultados en la ciudad de Guasave, y no
como una generalización estadística al conjunto de la población municipal, que de acuerdo con el
INEGI (2020) asciende a 289,370 habitantes. Futuras investigaciones podrían ampliar el tamaño
de la muestra y combinar metodologías cuantitativas que permitan estimar con mayor precisión
la magnitud del fenómeno a escala municipal.

Finalmente, se concluye que el dengue continuará representando un desafío para la salud
pública del municipio de Guasave mientras persistan las condiciones ambientales y sociales que
favorecen su transmisión. Resulta indispensable fortalecer las políticas de prevención, promover
programas permanentes de educación para la salud centrados en el reconocimiento de los signos
de alarma, reforzar la vigilancia epidemiológica y la coordinación entre las instituciones del sector
salud, las autoridades municipales y la ciudadanía, e impulsar la participación comunitaria como
estrategia sostenible para reducir el número de casos y mitigar el impacto social y económico del
dengue en la población.

Recomendaciones

Con base en los hallazgos descritos, se plantean las siguientes recomendaciones dirigidas
a fortalecer las estrategias de prevención y control del dengue en el municipio de Guasave:

Implementar campañas permanentes de información y sensibilización dirigidas a las
comunidades con mayor vulnerabilidad, proporcionando información clara y accesible
sobre la eliminación de criaderos del mosquito Aedes aegypti, las medidas preventivas y la
identificación oportuna de los signos y síntomas del dengue.
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Incorporar programas de educación para la salud en las instituciones educativas de la
comunidad, con el propósito de fomentar desde edades tempranas hábitos de higiene,
cuidado del entorno y participación activa en las acciones de prevención, involucrando
tanto a los estudiantes como a sus familias.

Reforzar la vigilancia epidemiológica en las zonas con mayor incidencia de casos mediante
brigadas de salud que realicen inspecciones periódicas, identifiquen posibles criaderos del
mosquito y promuevan medidas de saneamiento ambiental.

Fortalecer la coordinación entre las instituciones del sector salud, las autoridades
municipales, las instituciones educativas y los organismos comunitarios del municipio para
planificar e implementar estrategias preventivas que permitan responder de manera
oportuna y eficaz ante la aparición de brotes.

Promover el desarrollo de nuevas investigaciones con muestras más amplias orientadas a
conocer los conocimientos, actitudes y prácticas de la población respecto al dengue en
distintos sectores del municipio de Guasave, así como los factores sociales y ambientales
que favorecen su transmisión, con la finalidad de diseñar intervenciones acordes con las
características de cada sector.

Incentivar la participación activa de la ciudadanía mediante jornadas comunitarias de
limpieza, eliminación de recipientes que acumulen agua, vigilancia vecinal y notificación
de posibles criaderos, fortaleciendo la corresponsabilidad social en la prevención y el
control de la enfermedad.

La implementación de estas acciones contribuirá a disminuir la incidencia del dengue,
fortalecer la cultura de la prevención y mejorar la capacidad de respuesta de la población y de las
instituciones frente a esta problemática de salud pública, consolidando estrategias sostenibles para
reducir el impacto del dengue en la población del municipio de Guasave.
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